En­tre­vis­ta a Glo­ria Cou­cei­ro, de BB­VA

El Economista - Ecobolsa - - Portada - Por Car­los Ja­ra­mi­llo / Joa­quín Gó­mez

“El in­ver­sor ve que to­do va bien, pe­ro es­pe­ra a las elec­cio­nes de Mé­xi­co”

Las in­cer­ti­dum­bres pa­ra BB­VA se des­pe­ja­rán a par­tir del se­gun­do se­mes­tre tan­to en Mé­xi­co co­mo en Tur­quía tras las elec­cio­nes en am­bos paí­ses. El ne­go­cio del ban­co en desa­rro­lla­dos ga­na im­pul­so y la fo­to­gra­fía en­tre es­tos y emer­gen­tes ya se ha em­pe­za­do a equi­li­brar

Du­ran­te los úl­ti­mos me­ses el BB­VA se ha en­fren­ta­do a di­fi­cul­ta­des en sus prin­ci­pa­les mer­ca­dos. La re­ne­go­cia­ción del Naf­ta, las elec­cio­nes en Mé­xi­co, la in­cer­ti­dum­bre en Es­pa­ña por Ca­ta­lu­ña o la pe­ren­ne ines­ta­bi­li­dad en Tur­quía han pe­sa­do so­bre la co­ti­za­ción, pe­ro la se­gun­da mi­tad del año po­dría ser un pun­to de in­fle­xión. Glo­ria Cou­cei­ro, di­rec­to­ra de Re­la­cio­nes con In­ver­so­res de la entidad, cree que el in­ver­sor “tie­ne in­terio­ri­za­do” que en el se­gun­do se­mes­tre se pue­den des­pe­jar las in­cer­ti­dum­bres y con­si­de­ra que es­tá re­co­no­cien­do que “las co­sas van bien e in­clu­so en al­gu­nos ca­sos me­jor de lo pre­vis­to”. Con to­do, ad­mi­te que “al­gu­nos van a es­pe­rar a que se ce­le­bren las elec­cio­nes en Mé­xi­co” el 1 de julio.

El ban­co es­tá co­ti­zan­do a 9,4 ve­ces sus be­ne­fi­cios es­ti­ma­dos pa­ra 2018, es la entidad fi­nan­cie­ra más ba­ra­ta del Ibex 35 ¿Qué es lo que más es­tá pe­san­do so­bre la co­ti­za­ción?

Creo que, po­si­ble­men­te, lo que más es­tá pe­san­do es la in­cer­ti­dum­bre en Mé­xi­co. Es­ta­mos aho­ra de road show des­pués de los re­sul­ta­dos y la sen­sa­ción es que las cuen­tas son, ob­je­ti­va­men­te, muy bue­nas. Creo que el in­ver­sor es­tá re­co­no­cien­do que las co­sas es­tán yen­do bien e in­clu­so me­jor de lo pre­vis­to en al­gu­nos ca­sos, pe­ro la co­le­ti­lla es que van a es­pe­rar a que se ce­le­bren las elec­cio­nes en el país.

¿Qué es lo que tie­ne que pa­sar en las elec­cio­nes pa­ra que el in­ver­sor se de­ci­da?

Sim­ple­men­te, con que pa­sen las elec­cio­nes se aca­ba con mu­cha in­cer­ti­dum­bre. Des­de me­dia­dos del año pa­sa­do ha ha­bi­do una ra­len­ti­za­ción del cre­ci­mien­to del cré­di­to en el seg­men­to de em­pre­sas, al­go que ha es­ta­do bá­si­ca­men­te li­ga­do a la in­cer­ti­dum­bre. Es­pe­ra­mos que la se­gun­da mi­tad de año pue­da ser me­jor en tér­mi­nos de au­men­to del cré­di­to.

Aun­que en lo que va de año el pe­so se apre­cia un 3 por cien­to fren­te al eu­ro, en tér­mi­nos in­ter­anua­les su­fre una caí­da de ca­si el 11 por cien­to. ¿En qué mo­men­to pue­de con­ver­tir­se la di­vi­sa en un vien­to a fa­vor?

Es di­fí­cil de sa­ber. Po­si­ble­men­te el pe­so es­tá re­fle­jan­do la in­cer­ti­dum­bre [por las elec­cio­nes], pe­ro lo que tam­bién es­tá con­di­cio­nan­do mucho la evo­lu­ción es la re­ne­go­cia­ción del Naf­ta. En ese te­ma el sen­ti­mien­to es más po­si­ti­vo que ha­ce unos me­ses y las pro­ba­bi­li­da­des de un prin­ci­pio de acuer­do son más al­tas. Tra­tar de pre­de­cir qué van a ha­cer las di­vi­sas es muy di­fí­cil. Y nues­tra po­lí­ti­ca es in­ten­tar evi­tar la vo­la­ti­li­dad en la cuen­ta de re­sul­ta­dos. Co­mo po­lí­ti­ca ge­ne­ral cu­bri­mos en­tre el 30 y el 50 por cien­to de los be­ne­fi­cios es­pe­ra­dos en los si­guien­tes 12 me­ses, pe­ro en el ca­so de Mé­xi­co la co­ber­tu­ra al­can­za el 70 por cien­to.

El año pa­sa­do re­co­no­cían que el pro­ble­ma no es que en emer­gen­tes se ga­na­se mucho di­ne­ro, sino que los desa­rro­lla­dos te­nían que ga­nar más. La si­tua­ción ha me­jo­ra­do. Cuan­do des­apa­rez­can las in­cer­ti­dum­bres que pe­san so­bre Tur­quía y Mé­xi­co por las elec­cio­nes, ¿en­con­tra­rá la ac­ción su ca­ta­li­za­dor?

Sin du­da. Es al­go que el in­ver­sor tie­ne muy in­terio­ri­za­do. En los road show nos di­ce que te­ne­mos muy bue­nos re­sul­ta­dos, no so­lo en emer­gen­tes, tam­bién en desa­rro­lla­dos. El pro­ble­ma es que en es­tos úl­ti­mos no ga­na­ba­mos lo su­fi­cien­te y eso es­tá cam­bian­do es­te año, tan­to en EEUU co­mo en Es­pa­ña. Los paí­ses desa­rro­lla­dos su­po­nen ca­si un 60 por cien­to en el ba­lan­ce. Es­pa­ña pe­sa un 50 por cien­to y Es­ta­dos Uni­dos al­go más del 10 por cien­to. El año pa­sa­do es­tos paí­ses apor­ta­ron me­nos del 30 por cien­to del be­ne­fi­cio, pe­ro es­te pri­mer tri­mes­tre al­can­zan el 40 por cien­to. Se va ha­cia una fo­to más equi­li­bra­da, pe­ro es cier­to que la con­tri­bu­ción en ga­nan­cias no es igual que en el ba­lan­ce. En emer­gen­tes hay una ren­ta­bi­li­dad ma­yor que tam­bién se ex­pli­ca por un cos­te del ca­pi­tal más ele­va­do por un ma­yor ries­go.

En Es­pa­ña el ne­go­cio in­mo­bi­lia­rio ha res­ta­do de ma­ne­ra per­sis­ten­te en los úl­ti­mos años. ¿Có­mo que­da tras ven­der el 80 por cien­to de es­ta car­te­ra a Cer­be­rus?

Lo que es­ta­mos vien­do es que en la división de real es­ta­te el año pa­sa­do se per­die­ron 500 mi­llo­nes de eu­ros. La ope­ra­ción con Cer­be­rus per­mi­te que ese dre­na­je en re­sul­ta­dos de­je de exis­tir. La ope­ra­ción se ce­rra­rá en el ter­cer tri­mes­tre y es­te año es­pe­ro per­der en torno a 100 mi­llo­nes. Y pa­ra 2019 el im­pac­to de­be­ría ser ab­so­lu­ta­men­te in­ma­te­rial. La ex­po­si­ción de BB­VA a in­mo­bi­lia­rio pro­ba­ble­men­te sea la me­nor de la ban­ca es­pa­ño­la. La ló­gi­ca de ven­der el ne­go­cio a Cer­be­rus es que no es nues- tra ac­ti­vi­dad prin­ci­pal y que va­le mucho más en ma­nos de un ex­per­to. Me que­do con esa ex­po­si­ción del 20 por cien­to y con ella in­ten­ta­ré ga­nar di­ne­ro. Es­te cam­bio nos va a per­mi­tir que la ren­ta­bi­li­dad en Es­pa­ña sea de do­ble dí­gi­to y se cu­bra el cos­te del ca­pi­tal, al­go que en los úl­ti­mos año no su­ce­día.

La ban­ca lle­va años es­pe­ran­do que el cré­di­to vuel­va a cre­cer pe­ro ese mo­men­to nun­ca aca­ba de lle­gar...

Creo que to­dos nos he­mos equi­vo­ca­do a la ho­ra de pre­de­cir cuán­do iba a su­bir el cré­di­to en Es­pa­ña. Es­te año es­pe­ra­mos que el mar­gen de in­tere­ses se man­ten­ga plano. En el cré­di­to hay dos di­ná­mi­cas muy dis­tin­tas. La de las hi­po­te­cas y las del cré­di­to al con­su­mo y em­pre­sas. El desapa­lan­ca­mien­to de las hi­po­te­cas ha he­cho que la deu­da de las fa­mi­lias pase de su­po­ner el 85 por cien­to so­bre el PIB al 65 por cien­to ac­tual. En Eu­ro­pa, la me­dia es del 60 por cien­to y la ta­sa de vi­vien­da en pro­pie­dad en Es­pa­ña es mucho más al­ta. Creo que es­te

pro­ce­so es sano pa­ra la eco­no­mía aun­que es cier­to que se tra­du­ce en que el cré­di­to tar­da­rá un po­co más en cre­cer. En las em­pre­sas el pa­si­vo ha pa­sa­do de re­pre­sen­tar el 120 por cien­to del PIB al 80 por cien­to. Creo que el desapa­lan­ca­mien­to ya ha ocu­rri­do. Es po­si­ble que las hi­po­te­cas se si­gan desapa­lan­can­do es­te año y eso tie­nes que in­ten­tar pa­liar­lo con el cre­ci­mien­to a em­pre­sas y cré­di­to al con­su­mo y en nues­tro ca­so ahí ha si­do cla­ve el one click loan. El prés­ta­mo di­gi­tal re­pre­sen­ta más del 60 por cien­to de la nue­va pro­duc­ción de cré­di­to al con­su­mo y nos ha per­mi­ti­do ga­nar cuo­ta. Es un buen ejem­plo de có­mo lo di­gi­tal te per­mi­te ga­nar cuo­ta y no ca­ni­ba­li­zar tu ne­go­cio.

Los ana­lis­tas coin­ci­den en que la cla­ve prin­ci­pal pa­ra que la ren­ta­bi­li­dad del sec­tor vuel­va a cre­cer re­si­de en la subida de ti­pos. ¿Có­mo afec­ta­ría al BB­VA y có­mo va­lo­ra los re­sul­ta­dos sin esa subida de ti­pos?

Nues­tro ba­lan­ce es muy sen­si­ble a las subidas de ti­pos. Un as­cen­so de 100 pun­tos bá­si­cos en pa­ra­le­lo en la cur­va su­po­ne un im­pac­to del 15 por cien­to en 12 me­ses so­bre el mar­gen de in­tere­ses. El au­men­to de los in­gre­sos por co­mi­sio­nes ha per­mi­ti­do que los in­gre­sos co­re (mar­gen de in­tere­ses más co­mi­sio­nes) ha­yan cre­ci­do en los úl­ti­mos do­ce me­ses. Es­to a pe­sar de no ha­ber subida de ti­pos y que el eu­ri­bor es­tá en ne­ga­ti­vo. Es­te tri­mes­tre es­tos in­gre­sos co­re han au­men­ta­do un 1,1 por cien­to y creo que es­te es un muy buen da­to pa­ra es­te en­torno.

Las úl­ti­mas de­cla­ra­cio­nes con res­pec­to a las po­si­bi­li­da­des de fu­sio­nes y ad­qui­si­cio­nes en Es­pa­ña apun­ta­ban a que se des­car­ta­ba com­prar ban­cos fí­si­cos...

Lo que he­mos di­cho es que nues­tro fo­co prin­ci­pal en Es­pa­ña es el cre­ci­mien­to or­gá­ni­co. Eso no quie­re de­cir que si se pre­sen­ta una oportunida­d nues­tra obli­ga­ción es ana­li­zar. Y, ló­gi­ca­men­te, al ana­li­zar el va­lor de una fran­qui­cia, la red fí­si­ca va­le me­nos que ha­ce unos años. En Es­pa­ña el 41 por cien­to de las ven­tas en el pri­mer tri­mes­tre se ha he­cho en ca­na­les di­gi­ta­les –ver in­for­ma­ción de la de­re­cha–.

El úl­ti­mo sus­to del mer­ca­do ha lle­ga­do por Ar­gen­ti­na, don­de tienn cier­ta ex­po­si­ción. ¿Có­mo va­lo­ra la si­tua­ción?

Pri­me­ro hay que po­ner en con­tex­to lo que su­po­ne pa­ra BB­VA. Ar­gen­ti­na es el 1 por cien­to de los ac­ti­vos y el 3 por cien­to del be­ne­fi­cio del pri­mer tri­mes­tre. Es un país que tie­ne una pe­ne­tra­ción ban­ca­ria muy ba­ja, de so­lo el 12 por cien­to. Por ejem­plo, el ne­go­cio hi­po­te­ca­rio prác­ti­ca­men­te no exis­te. Ape­nas es el 3 por cien­to de nues­tra car­te­ra. Es­ta­mos em­pe­zan­do a cons­truir ese ne­go­cio. Con la subida de ti­pos, el cre­ci­mien­to de los cré­di­tos de­be­ría ser me­nor, pe­ro es pron­to pa­ra sa­ber có­mo afec­ta­rá a la eco­no­mía del país la si­tua­ción.

“ELPRÉSTAMO­DIGITAL REPRESENTA­EL60%DE LANUEVAPRO­DUCCIÓN DECRÉDITOA­LCONSUMO DEBBVAENES­PAÑA” “UNASUBIDAD­ETIPOS DE100PUNTO­SBÁSICOS INCREMENTA­UN15%EL MARGENDEIN­TERESESEN LOSSIGUIEN­TES12MESES”

FER­NAN­DO VI­LLAR

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