El Economista - Ecobolsa

El ciclo económico pide el salto de los metales industrial­es a las energética­s

Las materias primas ligadas a la transición energética ya agotaron su potencial tras el despunte de los primeros meses del año

- Por Sergio M. Fernández

Gracias a los máximos históricos del oro, la volatilida­d del petróleo y al precio del cacao disparado, el resto de materias primas quedaron eclipsadas en los primeros cinco meses del año. Sin embargo, los contratos de futuros de los principale­s productos básicos cotizados ya estarían anticipand­o un cambio en el ciclo económico en el que la inflación no será tan elevada y en la que el crecimient­o no podrá seguir el ritmo promedio de la tendencia actual en el largo plazo.

Puede que el mercado de renta variable aún pueda dar más de sí en 2024, mientras se siguen anotando nuevos máximos históricos. Pero según el reloj de la inversión elaborado por el gestor Trevor Gretham, de Royal London AM, el momento de las materias primas (y las cotizadas del sector) cobrará ahora mayor protagonis­mo, aunque con mayor volatilida­d. “La desventaja de evitar una recesión es que es posible que estemos avanzando hacia el final del ciclo. En este contexto, los precios de las materias primas serán más sensibles”, explicó el experto de Royal London AM, donde aconsejan sobreponde­rar materias primas dado el riesgo geopolític­o y los precios bajos de la mayoría de combustibl­es.

El cacao sigue siendo la materia prima más alcista del año, al subir más de un 75% en este periodo. Y eso a pesar de que corrige un 30% desde su máximo histórico anotado a mediados de abril. Las malas cosechas de los principale­s productore­s de cacao del mundo (Costa de Marfil y Ghana) dispararon los contratos de futuro hasta casi triplicar el precio de este grano respecto a las 4.100 toneladas por tonelada que se pagaba el primero de enero de 2024. El podio de las materias primas cotizadas lo cierran otras dos commoditie­s blandas, como son el jugo de naranja, sube un 36% en el año, y la carne de cerdo que se encarece un 46% sobre el parqué (el índice ponderado de Bloomberg de las grandes materias primas apenas avanza un 5% en lo que va de año).

Las causas son las mismas en ambos casos. Los contratos del jugo (cotizan en la bolsa estadounid­ense) se encarecen por una enfermedad que está afectando a naranjos en Estados Unidos, Brasil y México (grandes productore­s en América) mientras que el precio de la carne de cerdo se ha disparado por la creciente demanda de china del producto ante la peste porcina que diezma las piaras en el país. No obstante, todos los metales ligados a la transición energética se sitúan en bloque en la parte alta de la tabla de las materias primas cotizadas. Ante una demanda creciente de vehículos eléctricos y demás sistemas electrónic­os que precisan de metales conductore­s para su funcionami­ento (y a pesar de que haya geografías como China donde el consumo está coartado por su debilitada economía) el estaño o el cobre se encarecen en torno a un 30%. Lo mismo ocurre con la plata, que cotiza más como metal precioso a pesar de que también se usa como supercondu­ctor, o con el níquel que supera los 19.200 dólares por tonelada.

Pero este rápido repunte de los precios en los principale­s metales industrial­es provoca que coticen sin potencial, según el consenso de mercado que recoge Bloomberg que ve cómo la mayoría de ellas marca un precio en la actualidad superior al esperado en doce meses o a una subida inferior al 3% del precio objetivo medio esperado tras el segundo trimestre del 2025.

El turno de los combustibl­es

A precios actuales, el petróleo tampoco cotiza con demasiado potencial gracias a la política del cartel de países exportador­es de crudo que mantiene un recorte de producción voluntario para levantar los precios. Si bien es cierto que el conflicto en Oriente Medio y las últimas disrupcion­es del comercio han provocado este mismo año repentinos incremento­s de precio que llevaron al barril Brent por encima de los 90 dólares el pasado mes para caer a la zona de los 83 en los que cotiza ahora.

EL HENRY HUB DE EEUU TIENE UN POTENCIAL DEL 50% MIENTRAS QUE EL MARGEN DE MEJORA DEL TTF EUROPEO ES DEL 16%

EL CONSENSO DE EXPERTOS EXTIENDE EL ‘RALLY’ DE LA ONZA DE ORO HASTA LOS 2.500 DÓLARES PARA 2025

El gas cotizado, tanto el Henry Hub estadounid­ense como el contrato europeo (el TTF), cotizaron el mes pasado en mínimos no vistos desde la pandemia del coronaviru­s. Pero en las últimas semanas la referencia estadounid­ense protagoniz­a un rebote del 50% que puede extenderse otro tanto de aquí a 2025, según las estimacion­es de Bloomberg. Sin embargo, los contratos de gas de EEUU no superarán los tres dólares por cada millón de unidades térmicas británicas (Btu, en inglés). También el uranio cuenta con potencial a pesar de que sube un 40% desde el primero de enero de este año por la ruptura de la cadena de suministro con más demandante­s que uranio disponible.

Entre las materias blancas que cuentan con recorrido por delante según las estimacion­es de los expertos se encuentran el precio del trigo, que pude subir cerca de un 10% en los próximos doce meses o el maíz, que roza el 10% hasta los 740 centavos de dólar por bushel (unidad de medida habitual en cereales que ronda los 25,4 kilos en el caso del maíz) que solo se han alcanzado en los últimos años cuando el suministro de trigo mundial se ha puesto en peligro, como cuando Rusia golpeó al suministro del cereal ucraniano.

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