El al­qui­mis­ta ur­ban.

Alizzz, ar­qui­tec­to de Ma­la mu­jer y otros éxi­tos de C. Tan­ga­na, ejem­pli­fi­ca el asal­to de la mu­si­ca ur­ba­na na­cio­nal a las lis­tas de ven­tas

El País - Tentaciones - - TENTACIONES - ALI­CIA ÁL­VA­REZ VA­QUE­RO AL­BA RUPÉREZ

Alizzz ha de­rri­ba­do la pa­red del

mains­tream jun­to a C. Tan­ga­na. Y es so­lo el prin­ci­pio.

Cuan­do Cris­tian Qui­ran­te (alias Alizzz) afir­ma que la mú­si­ca co­mer­cial pue­de te­ner al­ma y no ser úni­ca­men­te algo ge­né­ri­co, lo ha­ce con un ges­to de con­ven­ci­mien­to ab­so­lu­to. Co­mo si él ya hu­bie­ra es­ta­do allí y hu­bie­ra vuel­to. El pro­duc­tor ca­ta­lán lle­va más de sie­te años en mo­vi­mien­to con­ti­nuo, pu­bli­can­do en se­llos na­cio­na­les —y fu­tu­ris­tas— co­mo Arkestra, y en in­ter­na­cio­na­les co­mo Mad De­cent —ca­pi­ta­nea­do por Di­plo— o Mo­ving Castle. Alizzz es el ejem­plo per­fec­to del mú­si­co que mu­ta de una ma­ne­ra in­con­tro­la­ble: si ha­ce sie­te años pin­cha­ba dubs­tep en ra­ves ile­ga­les en el ba­rrio bar­ce­lo­nés de Po­ble Nou y ha­ce cua­tro era el pri­mer pro­duc­tor es­pa­ñol en de­jar­se in­fluir por el so­ni­do Jer­sey Club (re­fle­ja­do en su EP Sunshine), ha­ce me­nos de un mes su te­ma Ma­la

mu­jer —de cor­te la­tin pop y crea­do jun­to a C. Tan­ga­na— se con­ver­tía en el track más vi­ral a ni­vel mun­dial y lle­ga­ba a la lis­ta de Los 40 Prin­ci­pa­les. Alizzz es­tá en su mo­men­to má­gi­co, ha pa­sa­do de fan­ta­sear con apor­tar una vi­sión nue­va al mains­tream a en­trar de lleno en el cir­cui­to.

¿Po­dría­mos de­cir que tu flir­teo con el mains­tream em­pe­zó con Di­plo y Mad

De­cent? La ver­dad es que yo no te­nía la sen­sa­ción de es­tar ha­cien­do algo co­mer­cial. Creo que el EP de Mad De­cent es la evo­lu­ción del EP de Arkestra. Pe­ro al sa­car­lo con Mad De­cent te da una en­ti­dad más glo­bal. Sí que hu­bo gen­te que me co­men­tó que era mú­si­ca muy co­mer­cial o que po­día lle­gar a ser mains­tream.

¿Qué su­po­ne pa­ra ti so­nar en Los 40

Prin­ci­pa­les? Es­ta­ba cla­ro que la mú­si­ca ur­ba­na ya es­ta­ba en el mains­tream y que la puer­ta ya es­ta­ba abier­ta o que al­guien la po­día abrir. Yo te­nía la am­bi­ción de que C. Tan­ga­na y yo fué­ra­mos los pri­me­ros en ha­cer­lo a ni­vel na­cio­nal. Al fi­nal lo con­se­gui­mos. Po­día ha­ber si­do cual­quier otro. Tam­bién pue­des te­ner la am­bi­ción y que sea com­pli­ca­do en­con­trar el te­ma, se tie­nen que jun­tar un po­co los as­tros.

¿Di­rías que Ma­la mu­jer es tu me­jor te­ma? Hmmm... Di­ría que es el más ac­ce­si­ble. Es el me­jor te­ma en cuan­to a

"Siem­pre me ha gus­ta­do la fron­te­ra en­tre el mains­tream y el un­der­ground, pe­ro la mú­si­ca tie­ne que te­ner al­ma, no ser algo ge­né­ri­co"

que es el te­ma que a más gen­te le pue­de gus­tar. ¿Cuál es tu vi­sión de la re­la­ción en­tre

el mains­tream y el un­der­ground? A mí siem­pre me ha gus­ta­do esa fron­te­ra. Siem­pre. Me gus­ta la mú­si­ca co­mo "fá­cil", que en­tra rá­pi­do. Mi idea siem­pre ha si­do ha­cer mú­si­ca que en­gan­cha­se rá­pi­do pe­ro que tu­vie­ra mo­men­tos má­gi­cos, algo es­pe­cial. Whoa! era así y

Ma­la mu­jer es así. La mú­si­ca tie­ne que te­ner al­ma, no ser algo gé­ne­ri­co. La ma­yo­ría de la mú­si­ca co­mer­cial si­gue unos pa­tro­nes muy de­ter­mi­na­dos y no da pie a flo­ri­tu­ras ni a mo­men­tos ra­ros, y eso es lo que ha­ce­mos bien no­so­tros. Ha­ce­mos algo que pue­de gus­tar a mu­cha gen­te pe­ro que ade­más tie­ne algo di­fe­ren­te. Si­go con la mis­ma vi­sión que cuan­do em­pe­cé a pro­du­cir pe­ro aho­ra las co­sas han cam­bia­do y lo que me gus­ta pue­de lle­gar a mu­cha más gen­te, so­bre to­do en Es­pa­ña; aquí nun­ca he te­ni­do tan­to al­can­ce.

En EE UU, por ejem­plo, sí tie­nen un mains­tream de ca­li­dad. Rihan­na es mains­tream y aquí pue­de so­nar tan­to en una fies­ta un­der­ground co­mo en

una más co­mer­cial. Sí, y tie­ne co­sas que fli­pas tan­to a ni­vel mu­si­cal co­mo a ni­vel de ideas. Úl­ti­ma­men­te me han con­tac­ta­do pro­duc­to­res mains­tream y yo es­cu­cho la mú­si­ca que es­tán ha­cien­do y di­go: "Va­le, es­tá bien, la gen­te se lo va a comer; pe­ro es que ade­más si le die­ses una vuel­ta...". Las le­tras y las me­lo­días que pue­de te­ner la mú­si­ca ur­ba­na es algo que no tie­ne la mú­si­ca co­mer­cial en Es­pa­ña. Las le­tras que ha­ce Tan­ga­na o las le­tras que ha­cen De­lla­fuen­te y Yung Beef… esa vuel­ta que le dan te ha­ce ver que es algo de ver­dad, es un po­co ro­llo "can­tau­tor".

Hay gen­te que es­tá co­no­cién­do­te aho­ra que qui­zá no sa­be de dón­de vie­ne Alizzz, que en reali­dad ha­ce unos años era Pi­su y pin­cha­ba en ra­ves en el ba­rrio bar­ce­lo­nés de Po­ble Nou. Bueno, an­tes de eso to­ca­ba la gui­ta­rra y he to­ca­do en ban­das de rock. De ahí me fui a vi­vir a Va­len­cia y en­tré en con­tac­to con la mú­si­ca elec­tró­ni­ca: Miss Kit­tin, Mi­chael Ma­yer… Siem­pre que me gus­ta al­gún ti­po de mú­si­ca quie­ro sa­ber có­mo se ha­ce. In­ves­ti­gué, me ba­jé al­gún pro­gra­ma y em­pe­cé a ha­cer al­gu­na co­sa con el Fruity Loops. Nun­ca me ha en­se­ña­do na­die. Lue­go me pu­se un po­co más en se­rio cuan­do apren­dí a uti­li­zar el Able­ton, que es el pro­gra­ma que uso aho­ra. En reali­dad me gus­ta­ba mú­si­ca bas­tan­te sou­le­ra, pe­ro lue­go iba so­bre to­do a ra­ves, por­que tam­bién es­ta­ba me­ti­do en mo­vi­mien­tos so­cia­les. Me me­tí en un fo­ro que se lla­ma­ba Un­de­ra­ve, que era un es­pa­cio de de­ba­te so­bre las ra­ves en Bar­ce­lo­na don­de se pa­sa­ba in­for­ma­ción so­bre las fies­tas. Ahí em­pe­cé a pin­char, a pro­du­cir más en se­rio e hi­ce el pri­mer te­ma que con­si­de­ro que te­nía un po­co de en­ti­dad: un te­ma dubs­tep que se ti­tu­la­ba Pop. Y aho­ra aquí, dán­do­le una vuel­ta a la mú­si­ca co­mer­cial. Por cier­to, ¿có­mo

de­fi­nes el pop? Mú­si­ca que te en­gan­cha, de pri­me­ra es­cu­cha. No tan­to de te­ner que me­ter­te en la mo­vi­da sino que te co­ge rá­pi­do. Hay ve­ces que al pop se le ha lla­ma­do de otra for­ma. El in­die ha si­do pop, lo que ha­ce Katy Perry es pop, es co­mo pop es­tric­to pe­ro más que mú­si­ca pop es vi­sión pop.

¿Có­mo ves es­ta es­ce­na den­tro de

cin­co años? Creo que C. Tan­ga­na se­rá una ce­le­bri­dad a ni­vel es­ta­tal, Rosalía tam­bién... Hay una nue­va ge­ne­ra­ción de ar­tis­tas que va a ser lo que eran Che­noa, An­to­nio Oroz­co y de­más has­ta ha­ce na­da. Y creo que van a es­tar pa­seán­do­se por las te­le­vi­sio­nes, que no van a po­der sa­lir a la ca­lle... Van a ser ce­le­bri­da­des, ico­nos.

El sin­gle Pull up on me de Alizzz es­tá pu­bli­ca­do por el se­llo Mo­ving Castle.

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