Vien­tres va­rios

El País (País Vasco) - - PANTALLAS - Luz Sán­chez-Me­lla­do

Pa­rí a mis hi­jas a los 30 y los 34 años, cuan­do qui­se, y cuan­do creí que po­dría abor­dar el re­to sin de­ma­sia­das re­nun­cias. Dis­po­nía de una pa­re­ja, una ca­sa, dos suel­dos, to­dos su­pues­ta­men­te es­ta­bles. Pe­se a tan­tas cer­te­zas, pa­ra con­ser­var em­pleo y es­ta­tus, tu­ve que criar a mis ni­ñas por te­lé­fono, has­ta el pun­to de que un día me vino la pe­que­ña llo­ran­do por­que le ha­bían di­cho en el co­le que su ma­má es­ta­ba muer­ta. El re­sul­ta­do, dos dé­ca­das, un di­vor­cio y va­rias pér­di­das más tar­de, son dos hi­jas a car­go, un mie­do cer­val a per­der in­gre­sos, y una cul­pa co­mo un yu­go de hie­rro. No me que­jo. Soy una pri­vi­le­gia­da. Des­de en­ton­ces, he vis­to a co­le­gas más jó­ve­nes ser pri­me­ri­zas mu­cho más vie­jas y no con­for­mar­se con te­le­criar a su pro­le. Sa­car­se la le­che en el cu­rro pa­ra ama­man­tar a sus ca­cho­rros más allá de la ba­ja. Re­nun­ciar a as­cen­sos y acep­tar peo­res des­ti­nos pa­ra sa­ber cuán­do en­tran y sa­len. Pe­ro tam­bién pe­lear por la con­ci­lia­ción en los des­pa­chos y en la ca­lle, dis­fru­tar de op­cio­nes que no tu­vi­mos las ma­yo­res y re­ci­bir en sus mó­vi­les imá­ge­nes de sus be­bés ju­gan­do en la guar­de­ría mien­tras ellas di­ri­gen equi­pos. Ole sus ova­rios. Pe­ro pa­re­ce que la ca­de­na, frá­gil, pue­de rom­per­se.

La pe­rio­dis­ta Noemí Ló­pez Tru­ji­llo ha es­cri­to El vien­tre va­cío, un li­bro don­de da voz a una ge­ne­ra­ción, la su­ya, en­tre los 30 y los 40, su­pues­ta­men­te con­de­na­da a ser yer­ma. Con tra­ba­jos, suel­dos, re­la­cio­nes y fu­tu­ros más pre­ca­rios e in­cier­tos, mu­chas te­men no po­der ver nun­ca el día de ser ma­dres. Por­que nun­ca se tie­ne es­cri­to el tra­ba­jo, o el suel­do o la pa­re­ja o el fu­tu­ro idó­neo, o to­do jun­to. Mal apa­ño. Cier­to que la na­ta­li­dad es una emer­gen­cia y ur­gen me­di­das pú­bli­cas que la pro­pi­cien. Pe­ro tam­bién que las de­ci­sio­nes vi­ta­les se to­man en pri­va­do y con el vér­ti­go en el cuer­po. Di­rán que ya es­tá es­ta se­ño­ro­na con sus ser­mo­nes de baby-boo­mer. Pue­de. Pe­ro tam­bién que so­lo pre­ten­do apor­tar un po­co de pers­pec­ti­va.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.