TE PI­LLAN MASTURBÁND­OTE

FHM - - ¡HAY QUE VER, MENUDO LÍO! -

Ca­da hom­bre tie­ne sus ne­ce­si­da­des. Pri­ma­rias y bio­ló­gi­cas. Pe­ro ne­ce­si­da­des al fin y al ca­bo. Y es­tas de­ben ser aten­di­das, me­jor si no hay na­die en ca­sa. ¿Pe­ro qué ha­cer si en mi­tad de la ope­ra­ción te ca­za tu no­via/ma­dre/com­pa­ñe­ro de pi­so/co­le­ga del se­mi­na­rio? ¿QUÉ DE­BE­RÍAS HA­CER? El coach Ma­teo Dá­vi­la nos ofre­ce dos vías de re­den­ción: "In­ten­ta cam­biar un se­cre­to por otro se­cre­to. Pe­ro tie­nes que sa­ber al­go ju­go­so so­bre la per­so­na que te aca­ba de pi­llar. Si no es así, me­jor no di­gas na­da. Al­gu­nas co­sas se que­dan me­jor en el ol­vi­do. ¿Di­rías al­go si escuchas a tus pa­dres ha­cer el amor en su cuar­to? So­lo te da­rían es­ca­lo­fríos. Tu ma­dre se­gu­ra­men­te pien­sa lo mis­mo tras con­tem­plar tu ac­tua­ción. Al po­co tiem­po la ver­güen­za pa­sa­rá". 'Al po­co tiem­po', esa es la cla­ve aquí. BI­GO­TI­TOS DI­CE: "¿Te guar­das el nar­do an­tes o des­pués de ce­rrar la ven­ta­na del porno? Si cie­rras la ven­ta­na an­tes pa­re­ce­rá que te es­ta­bas mas­tur­ban­do con la fo­to que ten­gas en el es­cri­to­rio. Y si es una fo­to fa­mi­liar, va a ser un ma­rrón. Así que es­con­de el pa­ja­ri­to an­tes".

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.