LA VER­GÜEN­ZA DE LOS PA­RA­LÍM­PI­COS

FHM - - FARSANTES DE AÚPA -

Cuán­do: Jue­gos Olím­pi­cos y Pa­ra­lím­pi­cos de Sid­ney, ve­rano de 2000.

Có­mo: Con atle­tas que no son pa­ra­lím­pi­cos. Fernando Mar­tín Vi­cen­te, pre­si­den­te de la Fe­de­ra­ción Es­pa­ño­la de Dis­ca­pa­ci­ta­dos In­te­lec­tua­les, lle­vó a Aus­tra­lia a 10 ju­ga­do­res ama­teurs de ba­lon­ces­to de buen ni­vel y tan só­lo dos dis­ca­pa­ci­ta­dos reales, a los que po­nían por de­lan­te en los ac­tos pú­bli­cos pa­ra que no se no­ta­ra el frau­de. "Ju­gad re­la­ja­dos, que es­tos son dis­mi­nuí­dos de verdad", era la con­sig­na an­te los ri­va­les. Ga­na­ron la me­da­lla de Oro, fue­ron re­ci­bi­dos en Es­pa­ña con to­dos los ho­no­res. To­do iba bien... has­ta que se des­cu­bre que uno de ellos era un pe­rio­dis­ta in­fil­tra­do. A los po­cos días, el re­por­te­ro Car­los Ri­ba­gor­da de­vol­vía la me­da­lla an­te no­ta­rio.

Por qué: En el fon­do, pe­ro muy en el fon­do, los mo­ti­vos de Mar­tín Vi­cen­te eran tan no­bles co­mo au­men­tar en 140.000€ el pre­su­pues­to de su fe­de­ra­ción gra­cias a las sub­ven­cio­nes por la me­da­lla. Tre­ce años des­pués, y tras in­fi­ni­tos jui­cios y re­cur­sos, fue con­de­na­do a de­vol­ver los pre­mios y sub­ven­cio­nes de la épo­ca y pa­gar una mul­ta ¡de cin­co mil eu­ros! El ba­lon­ces­to es­tu­vo fue­ra de los pa­ra­lím­pi­cos dos años, dan­do a en­ten­der que el frau­de no era so­lo de los es­pa­ño­les. Des­de en­ton­ces los con­tro­les son ex­haus­ti­vos.

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