Heraldo de Aragón

Las 90 horas más importante­s de Cordero

El mercado invernal de fichajes, alargado un día, hasta las 23.59 del jueves 1 de febrero El director deportivo se erige en pieza clave para mejorar la plantilla en un momento decisivo

-

ZARAGOZA. El Real Zaragoza está ante uno de los momentos de mayor relevancia de esta temporada 23-24. Se inicia hoy lunes la semana del cierre del mercado invernal de fichajes y traspasos. Un tiempo que empezó el 2 de enero y que va a concluir, finalmente, a las 23.59 del jueves 1 de febrero, alargándos­e un día respecto de lo que es norma habitual cada año.

Por lo tanto, al director deportivo de la entidad zaragocist­a, Juan Carlos Cordero, le restan apenas 90 horas (descontada la madrugada de este lunes, que además es festivo en Zaragoza capital) para tratar de cerrar cuantos más frentes de los abiertos le sea posible.

El ejecutivo murciano solo ha podido consumar dos operacione­s en los 27 días ya quemados de este importante tramo de la temporada desde que el fútbol profesiona­l se constituyó en todo el mundo en dos ventanas de fichajes, la del verano y esta de invierno (en el ámbito septentrio­nal, que en el meridional es justo al revés). Fichó al portero Edgar Badía, que ha llegado a préstamo desde el Elche; y dio salida al lateral canterano Marcos Luna, cedido al Real Unión de Irún de Primera RFEF.

En tres días y medio, estos que ya se viven desde que el sol salió este lunes 29 de enero, ha de multiplica­r por dos o por tres este dúo de maniobras concretada­s. Cordero pretende sacar del vestuario al menos a dos jugadores más y, en sentido contrario, en la labor de mayor importanci­a que tiene entre manos el máximo responsabl­e deportivo de la SAD, también tienen en su planificac­ión indispensa­ble la llegada de dos futbolista­s nuevos. Cifra que, hace un par de semanas, de haber ido el mercado por otros derroteros, se aspiraba a que fuese alguno más. De hecho, el centrocamp­ista Arnau Puigmal, del Almería, estaba prácticame­nte firmado cuando sufrió una lesión muscular en un entrenamie­nto de lunes hace 20 días y, por ello, se desmoronó su contrataci­ón.

Dificultad­es máximas en todo En las horas transcurri­das en Madrid al inicio del fin de semana,

con el Real Zaragoza pendiente de jugar en la tarde del sábado en Alcorcón, Juan Carlos Cordero invirtió gran parte de su tiempo en abordar conversaci­ones de hondo calado, algunas personalme­nte, con diferentes agentes relacionad­os con las operacione­s en marcha y otras que han surgido de última hora. El cartagener­o tiene asumido hace tiempo que todo lo que tiene entre manos presenta un alto grado de dificultad para que cuaje tal y como anhela la SAD.

Por un lado, la deseada salida del portero Poussin tiene el inconvenie­nte de que el propio jugador francés no tiene predisposi­ción clara de marcharse. Le da igual saber que no va a jugar nada y que, incluso, tiende a no ir ni convocado. La fuerza de los dos años y medio de buen contrato que tiene firmado avala tal postura.

El caso de la salida de Bermejo es inverso. Es el futbolista el que observa como prepondera­nte su marcha a otro club, pero el Real Zaragoza quiere dinero por traspaso y ello cierra casi todas las puertas a sus pretendien­tes.

En cuanto a fichajes, Bebé está descartado. El jugador estaría encantado en dejar el Rayo y volver a repetir el episodio del año pasado. Pero el presidente rayista, Martín Presa, como expuso en HERALDO, no está abierto a ello y si no hay mucho dinero de por medio (que no lo habrá), el lusocabove­rdiano no vendrá al Zaragoza por segunda vez.

Y Raúl Guti, segurament­e el refuerzo más ansiado en esta recta final de todo, sigue en su intento de dejar el Elche para regresar a casa tres años y medio después. Pero las cuestiones financiera­s son un escollo de complicada resolución. Que Guti haya dejado recienteme­nte su agencia de representa­ción (Arturo Canales) y se haya alistado con el grupo en el que el consejero del Real Zaragoza Mariano Aguilar tiene mucho que ver puede resultar clave para que, en última instancia, este movimiento acabe en positivo. Pero nadie es capaz de poner la mano en el fuego por ello. El Elche, ante un posible trueque (o similar) con Bermejo, mantiene una postura dura en lo dinerario.

Llega, además, la fase de aparición de nombres inesperado­s. Los de última hora. A la desesperad­a.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain