“El de­por­te fe­me­nino si­gue es­tan­do un pel­da­ño por de­ba­jo”

Huelva Informacion - - Televisión - Cris­ti­na Fer­nán­dez

–¿Por qué balonmano pla­ya?

–Siem­pre me ha gus­ta­do más el balonmano pla­ya. No hay tan­to con­tac­to como en el de pista, es me­nos le­si­vo y más es­pec­ta­cu­lar. Eso de te­ner que ha­cer un gol en el ai­re o gi­ran­do es más vis­to­so y creo que va a dar mu­cho este de­por­te, más aún cuan­do sea olím­pi­co.

–¿Cuán­do se­rá olím­pi­co? –El año que vie­ne hay ex­hi­bi­ción en To­kio y en 2024 en Pa­rís po­si­ble­men­te ya sea olím­pi­co. La ver­dad es que ha evo­lu­cio­na­do mu­cho. An­tes eran dos por­te­rías y dos lí­neas en la are­na. Aho­ra se mon­tan tor­neos y es­ta­dios de lo­cu­ra. La pla­ya ven­de mu­cho.

–¿Se ve ju­gan­do en una olim­pia­da?

–Uf. Si fue­se hoy di­ría que sí, pe­ro de aquí a cin­co años, ten­go que estar muy bien fí­si­ca­men­te pa­ra po­der ir. Oja­lá. Si España va a la ex­hi­bi­ción el año que vie­ne sí es­pe­ro po­der par­ti­ci­par. Des­pués de to­do lo que he lu­cha­do, ter­mi­nar de es­ta for­ma se­ría bo­ni­to.

–¿Se plan­tea ce­rrar su ca­rre­ra ya a los 30 años?

–Si en­tre­nas y te pre­pa­ras pue­des ju­gar otros cua­tro o cin­co años más. Pe­ro hay mu­cha gen­te jo­ven que se está pre­pa­ran­do y está ahí pi­sán­do­te los ta­lo­nes, como es ló­gi­co. Apo­ya­ré a las que ven­gan de­trás, no que­da otra.

–¿La vi­da pro­fe­sio­nal del de­por­tis­ta es de­ma­sia­do cor­ta?

–Mu­cho, y más pa­ra los que no po­de­mos vi­vir de es­to. El balonmano pla­ya aho­ra mis­mo no nos da po­si­bi­li­da­des de de­di­ca­ción ex­clu­si­va. Ni el club ni la se­lec­ción, no ga­na­mos pa­ra vi­vir de es­to. Ga­nas en otros as­pec­tos, a ni­vel emo­cio­nal, de amis­tad, de­por­ti­vo... pe­ro no hay que ol­vi­dar que es­ta­mos fren­te a un de­por­te mi­no­ri­ta­rio. –Y ade­más fe­me­nino. ¿Si­gue ha­bien­do una gran bre­cha de gé­ne­ro?

–Sí. Aho­ra está cam­bian­do, pe­ro por­que nues­tra men­ta­li­dad tam­bién lo está ha­cien­do. An­tes, a los triun­fos fe­me­ni­nos no se les da­ba im­por­tan­cia. Aho­ra hay mu­chos de­por­tes en los que los equi­pos fe­me­ni­nos es­tán con­si­guien­do mu­chí­si­mas me­da­llas. Y eso está ha­cien­do que la gen­te se dé cuen­ta de que tam­bién ven­de. Si hay re­sul­ta­dos y es­pec­tácu­lo, da igual que sean chi­cos o chi­cas. Si España ga­na, no de­be­ría de im­por­tar el gé­ne­ro del ju­ga­dor.

–En el fút­bol su­pon­go que es aún más com­pli­ca­do... –Sí, la di­fe­ren­cia en el fút­bol es abis­mal por­que la cul­tu­ra ha si­do siem­pre de fút­bol mas­cu­lino y ya está. Es el cla­ro ejem­plo del de­por­te más com­pli­ca­do en el que hay que igua­lar. En los de­más se está pro­gre­san­do mu­cho; en ba­lon­ces­to, en balonmano, en tenis, ya hay mu­cha gen­te que si­gue el jue­go fe­me­nino. En el fút­bol pa­sa­rán años y años has­ta po­der ver esa igual­dad. –Es­ta vi­si­bi­li­dad me­nor les res­ta po­si­bi­li­da­des de pa­tro­ci­nio a los equi­pos... –Exac­ta­men­te. Las em­pre­sas pri­va­das y las ins­ti­tu­cio­nes son los pri­me­ros que tie­nen que apo­yar al de­por­te en sí, ya sea mas­cu­lino o fe­me­nino. Al fe­me­nino siem­pre ha­brá que apo­yar­lo un po­co más por­que está un pel­da­ño por de­ba­jo to­da­vía. Y eso se­gui­rá así has­ta que la so­cie­dad vea el de­por­te en sí, con in­de­pen­den­cia de quién jue­gue. Pe­ro es ver­dad que hay mu­chas em­pre­sas que se dan cuen­ta de que el de­por­te ven­de y que es­tán te­nien­do mu­cha re­per­cu­sión. Hay ca­da vez más chi­cas que se pre­pa­ran, que de­jan su tra­ba­jo, sus es­tu­dios y su vi­da pa­ra de­di­car­se a es­to, y pa­tro­ci­nar el de­por­te fe­me­nino tiene un to­que muy po­si­ti­vo pa­ra las em­pre­sas. Al fi­nal, les vie­ne bien. –¿Qué di­fi­cul­ta­des ha te­ni­do por ser mu­jer? –Di­rec­ta­men­te nin­gu­na, pe­ro in­di­rec­ta­men­te sí he­mos vis­to que a las chi­cas no se nos ha te­ni­do tan en cuen­ta. Pe­ro es ver­dad que el pre­si­den­te de la Se­lec­ción Es­pa­ño­la de Balonmano qui­so igua­lar las dos se­lec­cio­nes y lu­char por el balonmano en su con­jun­to. Por eso ac­tual­men­te es­ta­mos en igual­dad. En cuan­to a clu­bes, es ver­dad que los mas­cu­li­nos si­guen te­nien­do más ayu­das y pa­tro­ci­nios que las chi­cas. –¿A la mu­jer se le exi­gen otras con­di­cio­nes?

–En mu­chos de­por­tes he es­cu­cha­do que el em­ba­ra­zo fre­na au­to­má­ti­ca­men­te los con­tra­tos. Pe­ro en el balonmano, aquí en España, no; tam­po­co se pa­ga tan­to como pa­ra que pue­dan dis­cu­tir­te un em­ba­ra­zo. Fí­si­ca­men­te, a la mu­jer le exi­gen lo que a un de­por­tis­ta va­rón, que es­té bien fí­si­ca­men­te, lo ló­gi­co. –¿Se de­ja la vi­da apar­ca­da du­ran­te es­ta eta­pa? –Cuan­do eres de­por­tis­ta no te acuer­das del res­to has­ta que de­jas de ser­lo. No te plan­teas co­sas como el ser ma­dre o bus­car un tra­ba­jo es­ta­ble has­ta que aban­do­nas el de­por­te.

–¿Qué da el de­por­te?

–El de­por­te es una for­ma de vi­da. Te gus­ta en­tre­nar, com­pe­tir, co­no­cer a gen­te... El su­fri­mien­to fí­si­co en el fon­do en­gan­cha.

–¿Qué ha da­do Die­go Ca­rras­co al balonmano?

–Era una fi­gu­ra del de­por­te fe­me­nino, un re­fe­ren­te en la li­ga na­cio­nal, siem­pre ha es­ta­do lu­chan­do por el balonmano. Ha­ce unas se­ma­nas es­tá­ba­mos com­pi­tien­do con él en Po­lo­nia, en un Eu­ro­peo bas­tan­te bueno. La ver­dad es que ha si­do una gran­dí­si­ma pér­di­da.

La bre­cha se­gui­rá ahí has­ta que la so­cie­dad vea el de­por­te en sí, con in­de­pen­den­cia de quién jue­gue”

JAVIER ALBIÑANA

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