Imagenes de Actualidad

Nueva tanda de episodios de la serie de Movistar+.

-

Después del rotundo éxito de público y crítica (premios Ondas y Feroz incluidos) de la primera temporada, los hermanos Coira vuelven a la carga en Movistar + con una nueva intriga en la isla de Hierro añadiendo nuevos personajes y ampliando el arco narrativo de la dupla protagoniz­ada por Candela Peña y Darío Grandinett­i. Seis episodios más para una trama que esta vez parte de los conflictos familiares para desarrolla­r otro turbio caso con muchas ramificaci­ones a investigar por la jueza Candela Montes y su equipo de agentes judiciales.

Uno de los grandes aciertos de esta segunda temporada (y ya lo era en la segunda mitad de la primera) ha sido el hecho de que los hermanos Coira hayan abierto el abanico dramático tanto en tramas como en personajes, dejando que la serie respire de una forma mucho más coral y no centrando la ficción en el one woman show de Candela Peña, cuya peculiar personalid­ad como actriz llegaba en ocasiones a fundirse con su personaje, en esta segunda entrega mucho más templado y contempori­zado en el reparto de metraje. En este sentido, la premiada protagonis­ta de la serie afirmaba a «Imágenes de Actualidad» que en esta ficción ella misma se ha considerad­o «un vehículo para narrar una historia que quieren contar otras personas. Nunca había hecho televisión y creo que mi personaje de la jueza, que es realmente el eje del “thriller”, está igual de sola que en la primera temporada, con el añadido de que ahora también está profundame­nte triste, por lo que pasó con el personaje de Reyes y porque la salud de su hijo (un chaval aquejado de parálisis cerebral) está empeorando. Lo que sí hemos aprendido las dos Candelas, tanto la jueza Montes como yo, es que por muy idealista que sea uno pertenece a un sistema. Su conflicto no es con la isla, es con el sistema». No obstante, y a pesar del enorme arrojo que Peña pone a su personaje (en esta nueva tanda de episodios de manera mucho más pausada y melancólic­a, abriéndose a una vulnerabil­idad que solo terminaba de mostrarse al final de la primera temporada), la protagonis­ta de Princesas aclara que lo único

Hierro.

que tiene en común con la jueza, así como con la mayoría de las mujeres, es «ser fuerte y tirar para adelante, en el sentido de que tenemos que lidiar con muchas cosas, pero quizá yo no esté tan enfadada como mi personaje, y una mujer fuerte no es sinónimo de una mujer enfadada».

Los creadores de la serie, los hermanos Pepe (guionista) y Jorge Coira (director. Por cierto, también realizador hace más de 15 años de El año de la garrapata, una de las mejores comedias españolas de principios de siglo que nunca pensé que tendría espacio para reivindica­r en estas páginas. Doy este artículo por amortizado) han continuado en la línea creativa de la serie elaborando algo que se parece más a un apéndice de lo ya visto que una secuela. En lugar de ofrecer un más de lo mismo, ambos han optado por dar una vuelta a los resortes dramáticos de la trama: si en la primera temporada era un crimen el punto de partida de un thriller de investigac­ión, en esta ocasión los Coira han optado por narrar el caso con los conflictos familiares como eje temático. Para ellos, el desafío ha sido «crear algo nuevo manteniend­o la tensión del “thriller” y que el tono y el ritmo sean el mismo. Hubiera sido estúpido plagar la historia de asesinatos y convertir El Hierro en el Chicago de los años 20. Vamos a saber más cosas del pasado de estos personajes, de la jueza Candela –que está a mitad de su año de “castigo” en El Hierro– y de Díaz, conoceremo­s más de sus “mochilas”». Sin duda, uno de los elementos que aportan autenticid­ad y personalid­ad a la serie es una recreación hiperreali­sta y nada manipulada de su entorno natural y social, hasta el punto de mimetizar al espectador con un particular microclima en el que lo más cercano a la civilizaci­ón occidental es la cercana isla de Tenerife. De esta forma, los Coira (que, como se intuye por el apellido, son gallegos) han conseguido convertir a la isla en una suerte de realidad paralela que atrapa a sus personajes –y al espectador– como si de una suerte de Triángulo de las Bermudas se tratara. Para ello, se ha intentado utilizar al máximo los recursos locales: «Intentamos contratar a cuanta más gente de la isla mejor, y no solo actores, sino también gente en producción y técnicos. La isla tiene de por sí grandes posibilida­des dramáticas y es maravillos­a para venir a rodar, aunque se coma muchos más recursos que cualquier rodaje en la península», afirmaba Jorge Coira en declaracio­nes a Europa Press.

La familia es ¿lo primero?

Si en la primera temporada de la serie se jugaba a la convergenc­ia entre dos personajes a priori antagónico­s como lo eran Candela Montes y Díaz, el opaco empresario/traficante part time excelentem­ente interpreta­do por Darío Grandinett­i, y el juego de contrastes/espejos que se daba entre ellos, esta segunda recorre el camino inverso. Apenas dos meses después de la traumática resolución del caso del asesinato de Fran, la jueza inicia un nuevo procedimie­nto aparenteme­nte rutinario de custodia de dos hijas entre Lucía (Aroha Hafez), habitante de la isla con un pasado de adicciones varias, y su exmarido Gaspar Cabrera (el hispano-sueco Matías Varela, visto en la serie Narcos), un turbio empresario que a su vez está tratando de seducir y después coaccionar a Díaz para que le venda la platanera de cara a poder construir un resort en sus terrenos. Entre ambas tramas surge un nexo de conexión en forma del hijo de una de las personajes clave de la primera temporada, se comete un crimen…y hasta ahí vamos a leer para no estropear al espectador lo que viene siendo uno de los fuertes de esta serie, que no es ni más ni menos que la historia.

Una de las cualidades más curiosas de Hierro como ficción es su condición de nordic noir a la española (al estilo The Killing) y como sus creadores trasladan ese ritmo pausado, de intriga cocinada a fuego lento y casi libre de efectismos (aunque alguno hay) al caluroso y telúrico entorno de una isla remota del archipiéla­go canario cuyas caracterís­ticas y funcionami­ento social interno están prácticame­nte a descubrir para la mayoría de la sociedad española, al mismo tiempo que lo hace el personaje de Candela Peña. El buen hacer narrativo, desarrollo de personajes y dosificaci­ón de golpes de efecto hacen de esta segunda temporada una notable ampliación de lo ya visto hace un año sin resultar cansina y repetitiva al espectador. Un producto tan notablemen­te facturado bien sigue mereciendo la respuesta positiva del público, pero también esperemos que sus responsabl­es se den cuenta de que esta isla tampoco da ya mucho más de sí y no haya que lamentar una innecesari­a tercera temporada de relleno, como en tantas ocasiones ocurre con otras propuestas de éxito en esta presunta edad de oro de la ficción serial televisiva. Carlos Morcillo Mira

 ??  ??
 ??  ?? La juez Candela (Candela Peña) y el empresario Díaz (Darío Grandinett­i) se enfrentan a un nuevo caso en la isla de Hierro.
La juez Candela (Candela Peña) y el empresario Díaz (Darío Grandinett­i) se enfrentan a un nuevo caso en la isla de Hierro.
 ??  ?? Lucía (Aroha Hafez) y su exmarido Gaspar Cabrera (Matías Varela) meterán a Díez, y de paso a la juez Candela, en un peligroso aprieto.
Lucía (Aroha Hafez) y su exmarido Gaspar Cabrera (Matías Varela) meterán a Díez, y de paso a la juez Candela, en un peligroso aprieto.
 ??  ??
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain