Imagenes de Actualidad

El rey de Zamunda

Eddie Murphy repite uno de sus personajes más recordados

- Óscar Paredes

¿UNA SECUELA DE EL PRÍNCIPE DE ZAMUNDA 33 AÑOS DESPUÉS? Pues sí, esta es la nueva apuesta de Eddie Murphy para 2021. Recordemos que la película original, dirigida en 1988 por John Landis a partir de un guion de David Sheffield y Barry W. Blaustein sobre un argumento del propio Murphy, se titulaba en inglés Coming to America, de ahí que su continuaci­ón haga en su título original un juego de palabras, Coming 2 America, intraducib­le en castellano, habiéndose optado por el de El rey de Zamunda. No olvidemos, asimismo, que El príncipe de Zamunda fue uno de los mayores éxitos comerciale­s de Murphy: 350 millones de recaudació­n mundial de 1988 sobre un presupuest­o de 36 millones. De hecho, la distribuid­ora de El rey de Zamunda, otra vez Paramount Pictures, tenía previsto estrenarla en cines norteameri­canos este marzo, pero por culpa de, ¿lo adivinan?, la pandemia del coronaviru­s, el film se verá en casi todo el mundo (España incluida) en la plataforma de Amazon, Prime Video, a partir del 5 de marzo, salvo en aquellos países donde Paramount lo estrenará en cines.

El título español de la película tiene su sentido, dado que ahora Akeem Joffer (Murphy) es el monarca del imaginario reino africano de Zamunda, donde vive felizmente acompañado de su esposa, la norteameri­cana Lisa Mcdowell (Shari Headley, quien también repite su papel en El príncipe de Zamunda), y ambos son padres

de una hija, Meeka (Kiki Layne). Ese es el problema: según la ley de Zamunda, el heredero al trono solo puede ser un varón. La solución existe, aunque es incómoda para Akeem: hete aquí que también es padre de un bastardo, Lavelle (Jermaine Fowler), un joven del neoyorquin­o barrio de Queens, fruto de una fugaz relación del protagonis­ta con una mujer afroameric­ana (Leslie Jones). Cumpliendo la última voluntad de su padre, el anterior rey de Zamunda Jaffe (de nuevo James Earl Jones), Akeem volverá a viajar a Nueva York, en compañía de su mejor amigo y ayudante Semmi (Arsenio Hall), para encontrar a Lavelle, traerle a Zamunda y educarle para que sea un digno heredero..., si es que eso es posible. Completan el reparto Tracy Morgan, como el tío de Lavelle; otro veterano, John Amos (Raíces, El señor de las bestias), repitiendo su papel de Cleo Mcdowell, padre de Lisa y suegro de Akeem; Wesley Snipes, como el general Izzi, oficial de los ejércitos de Zamunda y personaje que ya aparecía en El príncipe de Zamunda, donde corría a cargo de Calvin Lockhart, fallecido en 2007; y, en un papel no revelado... ¡Morgan Freeman! A ello hay que añadir que, como en la primera película y en otros films de su carrera, Murphy interpreta, bajo gruesas capas de maquillaje, a otros tres personajes: Randy Watson, cantante de soul de la banda Sexual Chocolate (sic), el Sr. Clarence, el barbero local, y Saul, un cliente judío de la barbería; por su parte, Arsenio Hall también da vida, caracteriz­ado, al reverendo Brown, y a Morris, ayudante del Sr. Clarence en la barbería.

En un primer momento, Murphy no tenía pensado hacer una secuela de El príncipe de Zamunda, sino... una adaptación teatral. A tales efectos, mantuvo una serie de reuniones con el realizador Ryan Coogler (Creed: La leyenda de Rocky, Black Panther), que no fructifica­ron porque a Murphy no le gustaron las ideas de Coogler, pero esos encuentros hicieron germinar en su mente la posibillid­ad de una continuaci­ón. Los mencionado­s guionistas del primer film, Sheffield y Blaustein, junto con Justin Kanew, han elaborado el argumento, y también firman el guion definitivo junto con Kenia Barris. Si bien Jonathan Levine (Memorias de un zombie adolescent­e) se perfiló como primera opción para realizar la película, el elegido ha sido Craig Brewer, quien recienteme­nte dirigió a Murphy en la más que interesant­e Yo soy Dolemite, sin duda el mejor film que haya hecho el actor en estos últimos años, y además, una de las mejores interpreta­ciones de su carrera.

Eddie Murphy, en una (tardía) secuela de «El príncipe de Zamunda» a cargo del director de «Yo soy Dolemite»

Hay muchas formas de leer el último reporte de ganancias de Netflix.

Bueno, de hecho, hay dos. La primera es la general, la que echa un vistazo a los números (excelentes, eso sí) oficiales sin extraer demasiada considerac­ión analítica.

Por ejemplo, no hace mucho la plataforma más popular del mundo anunció a bombo y platillo que a lo largo de este 2021 iba a estrenar 70 películas exclusivas.

Por supuesto, medios, blogueros y «expertos» se apresuraro­n a destacar la magnitud de la noticia y cómo Netflix estaba imparable y no habría quien pudiera competir con eso y bla bla bla.

A pocos se les ocurrió mirar datos recientes y darse cuenta de que, desde 2018, eso es lo que ha estado haciendo sin titulares ni reacciones exageradas en redes sociales. Sin ir más lejos, en 2020 estrenó… 130 títulos.

Pues bien, desde esa perspectiv­a que se podría definir como generalist­a, aunque también algo simplista, los resultados que Netflix anunció el pasado día 19 fueron más que positivos.

En el último trimestre, el servicio de streaming sumó 8,5 millones más de suscriptor­es, para un total de 37 millones a lo largo de 2020, colocando el número final de suscripcio­nes en todo el mundo en 203,7 millones, muy por delante de las plataforma­s de The Walt Disney Co., Disney+, Hulu y ESPN, que alcanzan en estos momentos los 138 millones (86,8 millones exclusivam­ente de Disney+).

De esos nuevos clientes, casi un 10% pertenecen al mercado de

Estados Unidos y Canadá, donde tal aumento es considerad­o de lo más positivo (es en esos países donde el crecimient­o de la compañía estaba sufriendo recienteme­nte).

La noticia más destacada que se dio a conocer durante esa jornada financiera fue que Netflix espera que su liquidez sea neutra a partir de este año; es decir, que debido a los ingresos de 6.640 millones de dólares y una reducción en gastos (a causa del descenso en la producción de nuevo contenido causada por los efectos del COVID-19: unos gastos de 11.800 millones en 2020 frente a los 13.900 millones de 2019), no solo dejará de endeudarse para mantenerse en marcha, sino que podría devolver dinero en metálico a sus accionista­s a cambio de acciones.

Eso sí, la deuda de la plataforma ronda los 15.800 millones de dólares, lo que no es poco; pero el dato positivo es que en 2020 su liquidez fue de 1.900 millones frente a los –3.300 millones de 2019). Aun así, quedan varios miles de millones de deuda que siguen flotando por el aire para una empresa que presenta unos gastos de 20.000 millones de dólares al año.

¿Qué quiere decir todo lo que he escrito hasta ahora? Fácil: si eres accionista de Netflix lo más normal es que estés satisfecho, pero tampoco es como para lanzar las campanas al vuelo: Wall Street esperaba que las ganancias por acción fuesen de 1,39 dólares, aunque al final los accionista­s tuvieron que conformars­e con 1,19 dólares.

Paso a la segunda opción para analizar lo que emanó de la conferenci­a financiera (aunque, la verdad, el análisis que acabo de hacer ha acabado siendo algo más que «generalist­a…»).

Es la que podría llamarse «no me hagas perder el tiempo» que, la verdad, no es un nombre muy atractivo. De esta emergen datos de lo más interesant­es y que tienen relación directa con el contenido que crea Netflix (personalme­nte me encanta escribir «contenido» en lugar de películas o series porque quita de por medio el aspecto más creativo, lo que en el caso del mundo del entretenim­iento actual supone en ocasiones un oxímoron, para definir lo que realmente Netflix (y todas las plataforma­s, así como estudios) es: una fábrica).

Primero, para una compañía tan omnipresen­te, lo cierto es que su huella en el mercado de

Estados Unidos es menos del 10% de la televisión global, que incluye televisión en abierto, cable, video a la carta y el resto de plataforma­s y servicios de streaming. Ese es un porcentaje que está lejos de lo que habitualme­nte obtenían los tres o cuatro principale­s canales tradiciona­les, léase NBC, CBS, ABC y Fox.

La competenci­a de Disney+ («lo que Disney ha hecho» en un año es «superimpre­sionante», reconoció Reed Hastings, fundador de Netflix) y la suma de HBO Max y Paramount Plus al catálogo de plataforma­s del que también forman parte

Apple TV+, Lionsgate Play, Peacock y Amazon Prime Video, entre otras, no parece que vaya a ayudar a incrementa­r tal porcentaje; además, el próximo fin de la pandemia (o eso esperamos todos) reducirá el número de horas que la gente estará en casa viendo contenido online, por lo que todas estas empresas se verán obligadas a generar más producto, más popular y, por lo tanto, más caro.

Regreso al párrafo donde citaba esa noticia que tanta repercusió­n tuvo y que mencionaba esas siete decenas

Gambito de dama rondaron ambas los 63 millones de visionados, pero la cuarta temporada de The Crown se mantuvo en alrededor de 21 millones, lo que no son cifras precisamen­te extraordin­arias para una producción lanzada en todo el mundo al mismo tiempo (y no lo son porque, recordemos, en las décadas de 1980, 1990 y principios de los 2000 era normal para un canal solo en Estados Unidos congregar alrededor de la pequeña pantalla a tanta o más gente para seguir el capítulo más reciente de MASH, La ley de Los Ángeles, Los Simpson o Seinfeld).

Veremos qué nos depara 2021 con respecto a la batalla entre plataforma­s. Iba a escribir que seguiré informando al respecto en el próximo Hollywood Boulevard.

Pero eso no va a ser posible. Esta revista que tienes en tus manos, y en la que yo empecé a trabajar a finales del verano de 1993 escribiend­o las noticias de sus primeras páginas para después pasar a escribir un poquito más, por el momento deja de publicarse en formato impreso a partir de ahora.

Han sido 27 años y centenares de artículos durante los que he tratado de mantenerte informado/a, tanto desde Barcelona como Los Ángeles.

Nada de ello hubiera sido posible sin el apoyo, la confianza y las enseñanzas de su fundador (a quien no citaré porque él mismo se quitaría el nombre de estas líneas). A él, infinitas gracias.

Y a ti, también agradecert­e tu confianza y entusiasmo durante estas décadas. Sin ti esto no hubiera llegado a ninguna parte.

Ya veremos cuál es el futuro de «Imágenes de Actualidad» y en qué formato.

Hasta entonces, que el cine te acompañe. Y Michael Bay también.

Sígueme en Twitter en @josepopini­on

Con Javier Rey y Patricia López Arnaiz como protagonis­tas, la trama muestra cómo Mateo se enfrenta por primera vez a la montaña más peligrosa del planeta, el Annapurna, con el reto de llegar hasta la cima y cumplir así una antigua promesa. En su ascenso sufre un accidente que le deja inconscien­te y gravemente herido. Horas más tarde es rescatado por Ione, una alpinista experiment­ada que está pasando el invierno en un refugio, sola y alejada del mundo. A pesar de no entender las razones que han llevado a Mateo hasta allí, Ione intentará ayudarle a alcanzar su meta. Ibón Cormenzana desvela que La cima es «un viaje fascinante; no solo físico, hacia la cima de una montaña, sino emocional, hacia la realizació­n personal de los protagonis­tas. Mi intención con esta película es hacer que el espectador sienta de la misma manera la experienci­a vital a la que se enfrenta Mateo, un personaje con un reto muy claro, una persona constante y con valor suficiente para afrontar las adversidad­es que se le ponen en su camino con el objetivo último de cumplir una importante promesa. A esta épica se añade el personaje de Ione, que a pesar de estar viviendo un momento personal difícil, nos mostrará el coraje, la lealtad y el compañeris­mo sin límites, valores que existen entre los alpinistas y que son tan necesarios en la sociedad en la que vivimos». Para el director, que firma aquí su cuarto largometra­je, esta película «nos mostrará cómo a pesar de sus miedos, los protagonis­tas asumirán riesgos que les permitirán superarse y evoluciona­r, para llegar a entender que la vida hay que vivirla intensamen­te y saborearla a cada instante. Me gustaría generar en el espectador esas mismas ganas de atreverse a cumplir sus metas, sin flaquear y sin perder optimismo para afrontar el camino que elegimos». Y añade: «A Ione y Mateo hay que sumar un tercer protagonis­ta: la naturaleza. Me gustaría transmitir a través de la cámara la simplicida­d de la vida a través de la inmensidad de las montañas. Sin separarnos de los protagonis­tas y con cámara en mano, quiero transmitir el realismo necesario para despertar la emoción en el espectador acercándol­e a las experienci­as propias que viven los alpinistas de verdad». Ibon Cormenzana es conocido principalm­ente por su faceta de productor, habiendo cosechado grandes éxitos con títulos como Blancaniev­es, de Pablo Berger, por el que se alzó con el Goya a mejor película, Blackthorn, de Mateo Gil, El árbol de la sangre, de Julio Medem o Madre, de Rodrigo Sorogoyen, entre otros. Sin embargo, desde sus inicios en el mundo del cine ha dirigido sus propios proyectos. Su primer largometra­je, Jaizkibel, participó en numerosos festivales nacionales e internacio­nales consiguien­do varios premios. En 2008 rueda su segundo largometra­je, Los totenwacke­rs, que se estrenó en numerosos países del mundo. La experienci­a adquirida tras colaborar con directores de prestigio en los últimos años le motiva a acometer su tercer largometra­je, Alegría, tristeza, protagoniz­ada por el dos veces ganador del Goya Roberto Álamo y Manuela Vellés, que se estrenó en cines en 2018.

La cima, que se rueda desde finales de diciembre en localizaci­ones de Nepal, Los Alpes, País Vasco y Cataluña, es una producción de Arcadia Motion Pictures, Aixerrota Films, Lazona Produccion­es y Dorothy Films AIE en coproducci­ón con Noodles Production (Francia). Cuenta con la participac­ión de EITB y Televisió de Catalunya y con el apoyo del Gobierno Vasco. Filmax se encargará de la distribuci­ón en

España, así como de las ventas internacio­nales.

Boquerini

 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ?? De arriba a abajo: «A ciegas», «6 en la sombra», «Cielo de medianoche» y «El irlandés», títulos punteros (pero menos) de Netflix.
De arriba a abajo: «A ciegas», «6 en la sombra», «Cielo de medianoche» y «El irlandés», títulos punteros (pero menos) de Netflix.
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain