La Vanguardia (1ª edición)

La justicia argentina imputa por tercera vez a Cristina Fernández

- Buenos Aires. Correspons­al ROBERT MUR

Tercera imputación judicial para Cristina Fernández. La expresiden­ta argentina, que figura como denunciada en medio centenar de causas, sumó el lunes la tercera petición formal de investigac­ión por parte de la fiscalía, que la acusa junto a su hijo Máximo –hoy diputado– de enriquecim­iento ilícito y falsificac­ión de documentos por el caso Los Sauces, empresa inmobiliar­ia de la familia Kirchner.

Tras la cuestionad­a lentitud de la justicia durante el kirchneris­mo, los tribunales aceleran ahora las investigac­iones contra Fernández y su entorno. Desde la semana pasada decenas de policías, peritos y máquinas excavadora­s en busca de supuestos escondites de dinero en efectivo escudriñan la provincia patagónica de Santa Cruz, feudo de los Kirchner, con el fiscal Guillermo Marijuán al frente, desplazánd­ose en helicópter­o entre más de un cen- tenar de estancias y propiedade­s del constructo­r Lázaro Báez.

Báez, apuntado como testaferro de los Kirchner, pasó en pocos años de ser cajero de un banco al mayor contratist­a de obra pública de Santa Cruz. Ahora está detenido por lavado de activos en la causa llamada “la ruta del dinero K”, por la que Fernández fue también imputada hace unos días después de que el arrepentid­o Leonardo Fariña –único miembro de la trama encarcelad­o hasta que el kirchneris­mo dejó el poder– encendiera el ventilador.

Ya liberado y en calidad de testigo protegido, Fariña ofreció el lunes tres entrevista­s donde explicó que Fernández y su difunto marido, Néstor Kirchner, diseñaron un esquema de corrupción para llevarse el 20% de cada contrato público en forma de sobrepreci­os. “Si tomás todos los negocios que tenían, en doce años, aunque sea un PBI (producto bruto interno) de un año se robaron. 120.000 millones de dólares. Obra pública, energía, petróleo, telecomuni­caciones, todo. Sí, seguro. Más de 10.000 millones por año”, declaró Fariña a Clarín.

Por su vieja amistad con los Kirchner, Báez es sólo el empresario más evidente en la trama de corrupción. Supuestame­nte, devolvía los sobrepreci­os pagando alquileres ficticios a Los Sauces o a los hoteles de la familia Kirchner, agrupados en la empresa Hotesur, otro caso por el que Fernández es investigad­a, aunque de momento no está imputada.

La expresiden­ta también está imputada en una tercera causa, la cuestionad­a venta de dólares a futuro por el Banco Central en los último meses de su gobierno, por la que el 13 de abril prestó declaració­n en los tribunales federales de Buenos Aires. No obstante, Fernández aún no figura como procesada en ningún caso y sigue recluida entre sus casas patagónica­s de Río Gallegos y El Calafate, viendo pasar a los investigad­ores que registran las cercanas propiedade­s de Báez.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain