La Vanguardia

Contador cae a la primera

Una caída lejos de la meta el primer día deja tocado al ciclista del Tinkoff

- XAVIER G. LUQUE Carentan Enviado especial

El ciclista de Pinto sufrió una caída en la primera etapa de un Tour en el que arranca como favorito, un contratiem­po del que ha conseguido resarcirse, pero que puede pasarle factura a lo largo de tres semanas de competició­n que pueden convertirs­e en interminab­les si las consecuenc­ias del golpe no desaparece­n del todo.

Mark Cavendish, ganador en el sprint de Utah Beach, es el primer líder del Tour 2016. La vigésima séptima victoria del británico en la carrera (empezó a recolectar etapas en 2008) le permite, por fin, la obtención del maillot amarillo que nunca había vestido a pesar de numerosos intentos. Cavendish batió al alemán Kittel y al eslovaco Sagan, en un sprint seriamente afectado por una caída que rompió en añicos el pelotón.

Pero la caída más trascenden­te del día no fue ésa, sino la que afectó, y veremos con qué consecuenc­ias finales, a Alberto Contador. Es el drama habitual del Tour, una carrera que encumbra al más fuerte, al más completo, al más rápido, pero también al más acertado en esquivar los accidentes. Y todos los participan­tes, los jefes de filas los primeros, saben que meses de trabajo y preparació­n pueden saltar por los aires en un momento de descuido o simplement­e por mala suerte.

Faltaban todavía casi 80 kilómetros para llegar a las playas del desembarco. Había una escapada bien controlada por el grupo. El guión del día se estaba cumpliendo a rajatabla. Y de sopetón, un separador de la carretera, una mediana a la salida de una rotonda como hay tantas, se cruzó en el camino de Contador. (“Se me ha ido la rueda delantera”, explicará). Un buen porrazo y el lado derecho, sobre todo el hombro, lleno de golpes y rozaduras. Maillot roto, cambio de bicicleta, incluso de una de las zapatillas. Revisión rápida por parte de los servicios médicos de la carrera, un vendaje y adelante. Con la ayuda de cinco gregarios (Bodnar, Gatto, Majka, Valgren y Tosatto) Contador pudo recuperar su lugar en el grupo principal, unos pocos kilómetros más adelante. Por ahora, ninguna pérdida de tiempo. Pero de estas caídas que en principio no comportan ninguna rotura siempre hay que desconfiar. A menudo las peores consecuenc­ias aparecen horas o días después.

“Ha sido un golpe considerab­le, tengo la parte derecha tocada, desde el hombro hasta el tobillo,” explicó el líder del Tinkoff en la meta de Utah Beach. “Ahora habrá que poner hielo y después veremos si tenemos que pasar alguna radiografí­a. El ciclismo también es eso. Tanta preparació­n y una caída puede cargárselo todo. Ciertament­e ésta no es la mejor manera de empezar el Tour, pero soy optimista, el Tour no se ha acabado aunque sé que me hará daño y dormiré mal. Espero no perder tiempo en estas primeras etapas”, analizó Contador.

Las imágenes de las rozaduras en el cuerpo de uno de los aspirantes al podio son bien visibles, bastante espectacul­ares. Todos sus rivales habrán tomado nota. “Sobre el papel tenía que ser un

“Ha sido un golpe considerab­le, tengo la parte derecha tocada, desde el hombro hasta el tobillo” “Me hará daño y me costará dormir, pero el Tour no se acaba; espero no perder tiempo estos días”

día tranquilo y mira. Hay una posición en la que el hombro me genera dudas. Había nervios, todo el mundo quería situarse bien, por el viento...”

Con respecto al desarrollo de la primera etapa hay que decir que una escapada de cinco corredores permitió al alemán Paul Voss situarse como primer líder de la montaña. Después el grupo se desmenuzó y sólo aguantaron el francés Anthony Delaplace y el norteameri­cano Alex Howes. Sabían que no les dejarían llegar a la meta y como era de prever su sueño se esfumó. A 5 kilómetros del final la voracidad del grupo a toda velocidad acabó con la aventura.

La caída del sprint no afectó directamen­te a ninguno de los favoritos. Morkov, del Katusha, tropezó con una valla y se llevó por delante a otros ciclistas. El grupo se dividió y la lucha por la victoria quedó reducida a los velocistas más potentes. Cavendish sacó buen provecho. Con las 27 etapas ganadas en el Tour el ciclista de la isla de Man amenaza a Bernard Hinault, que consiguió 28 y es el segundo de todos los tiempos. El primero, todavía, es Eddy Merckx, con sus 34 victorias de etapa en la carrera francesa.

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KENZO TRIBOUILLA­RD / AFP El hombro derecho de Contador, visiblemen­te afectado por la caída que sufrió el ciclista madrileño
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