La Vanguardia

El museo Jacint Rigau reabre con una muestra sobre la intimidad picassiana

- JOSEP PLAYÀ MASET

Las estancias de Picasso en Perpiñán fueron pocas y acotadas en el tiempo, pero dejaron huella. Están marcadas por varias mujeres y de

esa relación trata la exposición Picasso-Perpiñán. El círculo de la intimidad 1953-1955, en el museo Jacint Rigau, que reabre completame­nte renovado tras casi tres años de cierre.

Picasso había sido un gran amigo de Manolo Hugué, desde los años de juventud en Barcelona. Y tras la muerte del escultor en 1945 mantuvo la amistad con Totote, su viuda, y con su hijastra Rosita. Totote era una habitual en la casa de los condes de Lazerme, Jacques y Paule, en Perpiñán, a través de la cual invitaron a Picasso a pasar unos días de agosto de 1953. Paule de Lazerme era una joven bella, cosmopolit­a y deportista, que se convirtió en una perfecta anfitriona, capaz de ofrecer a Picasso un ambiente relajado, lejos del ajetreo de la Costa Azul y del trabajo intenso de París. Acudió también la pareja del pintor, Françoise Gilot –con quien estaba en proceso de ruptura– y sus hijos Claude y Paloma. Y en los años siguientes vendrá Jacqueline Roque, con quien iniciará una nueva relación, no exenta de tensiones. En los primeros momentos parece en textos y cuadros sólo como Madame Z. Y Jacqueline viene también con su hija Cathy. Hay varias fotos realizadas en casa de los Lazerme donde se ve a Dalí con sus distintos hijos, a los que se sumaban Paulo, hijo de su anterior matrimonio con Olga, y Maya, hija de Marie-Thérèse. E incluso hay una foto en la que coinciden Françoise y Jacqueline en el comedor del palacete de los Lazerme, que hoy es precisamen­te la sede del museo Jacint Rigau.

En su primera estancia en Perpiñán, Picasso acude a Ceret, donde 40 años antes había consolidad­o su paso al cubismo. Allí le invitan a decorar un templo de la paz que se quería construir en el pico de Fontfreda, en el límite con la frontera española. Unos días después regresará y esta vez la sección local del Partido Comunista Francés le pide un cartel. Es el dibujo a tinta titulado La sardana de la paz, que con el tiempo se ha convertido en un icono.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain