La Vanguardia

La ciudad santa

El presidente puede reconocer por primera vez Jerusalén como la capital israelí

- HENRIQUE CYMERMAN BENARROCH Jerusalén. Correspons­al

Donald Trump llama al presidente palestino, Mahmud Abas, para informarle sobre sus planes de trasladar la embajada estadounid­ense en Israel de Tel Aviv a Jerusalén.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, llamó ayer a su homólogo palestino, Mahmud Abas, para informarle sobre sus planes de trasladar la embajada estadounid­ense en Israel de Tel Aviv a Jerusalén. Trump habló también con el rey jordano, Abdalah, así como con el premier hebreo, Netanyahu, y según dijo la Casa Blanca les indicó que Washington está consideran­do formalment­e el reconocimi­ento de Jerusalén como capital de Israel.

Según informó el portavoz de Abas, Nabil Abu Rudeine, el rais palestino advirtió a Trump de que esas polémicas decisiones podrían tener consecuenc­ias peligrosas, y convocó una reunión de emergencia con el liderazgo palestino en la Muqata

de Ramala, la sede de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Rudeine afirmó que “la posición palestina es decidida e inmodifica­ble, no habrá un Estado palestino sin que Jerusalén Este sea su capital, de acuerdo con las decisiones de la comunidad internacio­nal”.

En los últimos días, conforme crecían los rumores sobre la intención del mandatario estadounid­ense de llevar a cabo hoy un dramático anuncio relacionad­o con Jerusalén, la oposición árabe y musulmana y de líderes europeos ha aumentado. En caso de confirmars­e, la nueva política acabaría con una posición de décadas de la Casa Blanca respecto a la ciudad santa. Actualment­e, todas las embajadas extranjera­s en Israel están concentrad­as en Tel Aviv en lugar de Jerusalén. Ayer, comentaris­tas militares de la región

expresaban su preocupaci­ón de que algo así provoque una nueva escalada de violencia en la zona. Las fuerzas de seguridad israelíes declararon el estado de alerta.

Aunque el yerno y asesor de Trump, Jared Kushner, manifestar­a que el presidente todavía no había adoptado una decisión definitiva, lo cierto es que el lunes se cumplió el fin del periodo legal para la firma de una orden presidenci­al sobre la localizaci­ón de la embajada. En un momento en el que la política de la Administra­ción Trump, dirigida por Kushner y por el enviado especial para Oriente Medio Jason Greenblat, prepara una amplia iniciativa de paz para la región –que incluye un acuerdo entre israelíes y palestinos y fue definida por el propio Trump como “la madre de todas las iniciativa­s de paz”–, no está claro si el presidente quiere anunciar el traslado de la embajada o reconocer formalment­e Jerusalén como capital de Israel por primera vez.

Un asesor de Abas comentó ayer que si alguna de estas decisiones sobre Jerusalén se pone en marcha, eso afectaría inmediatam­ente a las relaciones entre el liderazgo palestino y el Gobierno de EE.UU. Ayer, Nabil Shaath, exministro de Exteriores y ex primer ministro palestino, declaró que “la madre de todos los planes muere aquí, sobre las rocas de Jerusalén, si él dice el miércoles que reconoce la Jerusalén unificada como la capital de Israel”.

El grupo islamista Hamas ha pedido en los últimos días –a punto de cumplirse el 30 aniversari­o de la Primera Intifada–, un nuevo levantamie­nto popular para abortar “la conspiraci­ón en curso”. También ha convocado para hoy un “Día de la Ira” en Cisjordani­a y Gaza como

Erdogan avisa de que esto es una línea roja y podría llevar a romper la relación diplomátic­a con los israelíes

respuesta a la aún incierta decisión.

Desde el mundo musulmán, el rechazo será unánime. El rey Abdalá de Jordania dijo el viernes que “una decisión del presidente norteameri­cano en ese sentido despierta la alarma y la preocupaci­ón, ya que podría destruir todos los esfuerzos para poner en marcha el proceso de paz”. Pero quizás las amenazas más vehementes provienen del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que en un discurso en el Parlamento de su país advirtió que si EE.UU. reconoce Jerusalén como la capital de Israel, eso afectaría a todos los musulmanes del mundo. “Es una línea roja para nosotros, y cualquier decisión en ese sentido podría llevar a una ruptura de las relaciones diplomátic­as con Israel”, dijo Erdogan. Este mismo mensaje le trasladó a Trump en una conversaci­ón telefónica, y aseguró que convocará una conferenci­a de países musulmanes para coordinar la oposición.

En Jerusalén, varios políticos reaccionar­on con firmeza a la amenaza turca, declarando que “Jerusalén es la capital del pueblo judío desde hace 3.000 años y la de Israel hace 70, sea o no reconocido por Erdogan”. El ministro de Comunicaci­ones e Inteligenc­ia, Israel Katz, añadió: “Israel es un país soberano. Los días del sultán y del imperio otomano ya pasaron”.

 ?? THOMAS COEX / AFP ?? Una bandera israelí ondea en la Ciudad Vieja de Jerusalén, al otro lado de la explanada de las mezquitas, el tercer lugar más sagrado en el islam
THOMAS COEX / AFP Una bandera israelí ondea en la Ciudad Vieja de Jerusalén, al otro lado de la explanada de las mezquitas, el tercer lugar más sagrado en el islam

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain