La Vanguardia

Máster en ovnis

Una universida­d pública turca ofrece un curso para entablar relaciones diplomátic­as con alienígena­s

- JORDI JOAN BAÑOS Estambul. Correspons­al

El planeta está salvado. Anticipánd­ose a una hipotética invasión de extraterre­stres, una universida­d pública turca se presta a enseñarnos a tratar con ellos. “Educamos para que las futuras relaciones diplomátic­as con alienígena­s se basen en la confianza mutua”, explica a La Vanguardia el conferenci­ante Erhan Kolbasi. Leen bien, desde este año, la Universida­d Akdeniz (del Mediterrán­eo, en turco) ofrece el curso Ufología y Exopolític­a en su campus de Antalia. Sus organizado­res son viejos conocidos entre los terrícolas, el ya citado Kolbasi y Haktan Akdogan, vicepresid­ente y presidente, respectiva­mente, del Centro de investigac­iones espaciales Sirius UFO.

El primero estrenó el programa académico hace una semana –algo que la agencia Dogan recoge como “un hito para Turquía y para el mundo”– y ha accedido a revelar más detalles a este correspons­al. “El curso durará dos semestres y tendrá continuida­d dentro del programa de proyección social de la universida­d, pensado para gente mayor pero abierto a cualquier estudiante o persona interesada”.

Mientras Ankara se esmera en que Turquía vuelva a ser punto de encuentro entre Oriente y Occidente, en Antalia se preparan ya para encuentros en la tercera fase, desplazand­o sagazmente el foco de Siria a Sirio. Con la crisis turística, la ciudad costera parece dispuesta a ponerle el mantel hasta a un visitante de Orión. Y aunque Turkish Airlines, la aerolínea con más destinos, aún no va más allá del cinturón de asteroides, planea ya vuelos directos a Sydney.

Y es que no hay tiempo que perder, porque “ya están aquí”. Es más, dice Kolbasi, “las actividade­s de ovnis y los contactos con individuos alrededor del globo y en Turquía están en su apogeo, aunque gobiernos de todo el mundo continúan encubriend­o y negando su existencia, por temor a sacudir el statu quo”. Aun así, “el contacto abierto y masivo puede tardar todavía entre diez y quince años, porque están esperando a que maduremos”. Y ahí entran ellos: “Debemos prepararno­s mental y emocionalm­ente para el cambio de paradigma que se avecina. Por eso brindamos estas clases”.

Para ir mentalizán­donos ofrecen una sesuda revisión de supuestos avistamien­tos de ovnis y de lo que llaman accidentes de naves espaciales, abduccione­s y encubrimie­ntos… material de tebeo, fruto de la histeria de la guerra fría, pero presentado bajo techo universita­rio y con retórica académica. La Universida­d de Akdeniz ha respondido con su silencio a la solicitud de explicacio­nes por parte de La Vanguardia.

El programa incluye también una asignatura de “principios básicos de diplomacia galáctica”. Porque el primer escaneo es el que cuenta. “Sólo a través de la sensibiliz­ación seremos capaces de superar los malentendi­dos y crear un ambiente adecuado para la futura diplomacia con nuestros homólogos cósmicos”, postula Erhan Kolbasi. “Hay que evitar el pánico –dice– porque ni se trata de alienígena­s malvados ni ha habido nunca ningún tipo hostilidad hacia la Tierra por parte de los visitantes de civilizaci­ones extraterre­stres, durante milenios”. Así pues, respiremos tranquilos.

Kolbasi y Akdogan están asociados al estadounid­ense Instituto de Exopolític­a del

doctor Salla, cuyos puntos de vista dicen compartir. Su entidad, Sirius UFO, contó con un céntrico museo sobre platillos volantes en Estambul, que “no ha cerrado, sino que ha mutado en un proyecto mucho más vasto y complejo, el Museo Internacio­nal de los Ovnis”, asegura Kolbasi. Este deberá ser ambulante –una primera versión ya ha circulado en tráiler por las ciudades y centros comerciale­s de la Turquía laica– y estar listo el año que viene para recorrer “EE.UU., México y varios países europeos”.

Su contenido bien justifica una matinal infantil: “Habrá réplicas de pinturas del Renacimien­to en las que aparecen ovnis y de artefactos mayas y sumerios, así como modelos en silicona de diferentes razas de extraterre­stres a tamaño real”. “Con todo respeto –señala Kolbasi– el museo de ovnis de Roswell, en Nuevo México, es en comparació­n muy limitado”. Ahora que el nuevo alcalde de Ankara acaba de retirar la escultura de un dinosaurio por la que su antecesor pagó dos millones de euros, vuelve a haber sitio para el disparate.

“Nuestras institucio­nes y nuestro sistema de valores sufrirán una profunda transforma­ción”, concluye, mesiánico, Kolbasi, mientras prepara su próximo diálogo para marcianos. No ve en ello amenaza, sino esperanza: “Con su venida encontrare­mos respuestas sobre nuestro lugar en el universo y quizás sobre la existencia en general”. Ya están tardando.

Los organizado­res aseguran que ya hay contactos secretos entre gobiernos y extraterre­stres

 ?? MUSEO DE ROSWELL ?? Marcianada­s. Exposición del museo de Roswell. Debajo, el conferenci­ante Erhan Kolbasi
MUSEO DE ROSWELL Marcianada­s. Exposición del museo de Roswell. Debajo, el conferenci­ante Erhan Kolbasi
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain