La Vanguardia

Vida después de Bolt

La nueva generación de atletas estadounid­enses toma el relevo de la velocidad

- SERGIO HEREDIA Barcelona

Pasó en Londres, hace dos años. Se habían disputado los 100 m. El resultado había sido sorprenden­te. Usain Bolt había sido bronce. Le habían superado Justin Gatlin y Christian Coleman.

Una hora más tarde, los tres comparecía­n en rueda de prensa. Una periodista fue demasiado lejos. Les preguntó:

–¿Es posible que el bajo nivel de las marcas en esta final (9s92 para Gatlin, 9s94 para Coleman y 9s95 para Bolt) tenga algo que ver con el endurecimi­ento en los controles antidopaje?

–¿¡Cómo!? –bramó Bolt. Luego saltó Gatlin: –Nosotros trabajamos muy duro mientras vosotros permanecéi­s ahí sentados, con los ordenadore­s.

Y luego le pidieron la opinión a Christian Coleman. Entonces, Coleman era un jovencito de 21 años. Entre aquellos treintañer­os grandullon­es, se le veía pequeñajo y encogido. Parecía un infiltrado en esta historia. Con un hilillo de voz, apenas contestaba:

–Lo que digan ellos está bien. Coleman no habló más en toda la rueda de prensa.

Se interpreta­ba que el futuro iba a ser suyo. Aunque aquel presente

era de Usain Bolt y Justin Gatlin. (...)

Ahora estamos en el futuro. Bolt ha desapareci­do de escena. Gatlin sigue: semanas atrás aún disputaba los Trials de Estados Unidos, aunque su estado de forma es una incógnita. Alcanzó la final, pero se negó a disputarla. Tiene 37 años.

Gatlin dijo que se reserva para los Mundiales de Doha, en septiembre. Está invitado: es el último campeón del mundo. Pero a simple vista, Coleman ya se encuentra un paso por delante de él, de Gatlin.

En realidad, Christian Coleman está un paso por delante del resto del mundo. Acabamos de comprobarl­o. Hace dos semanas ganaba los

Trials en 9s99. La marca parece discreta, aunque el día estaba lluvioso y antipático. Lo hizo abriendo tres metros de margen. Ya lo ven en la imagen principal de este reportaje.

Era su última proeza. Hay otras. En invierno del año pasado, Coleman borraba de las tablas a Maurice Greene, otra leyenda: Coleman registró 6s34 en los 60 m en sala. La plusmarca de Greene (6s39) tenía veinte años. Venía de 1998.

Entonces sí: realmente empezamos a escuchar a Coleman. Supimos que es el hijo de dos profesores de Georgia. Y que siempre habla en nombre de Dios. Y ofrece discursos del estilo: “El Señor me ha bendecido con este don. Se lo agradezco...”.

Lo que pasa es que al cazador de titulares, ese discurso le repatea.

El cazador de titulares se pirra por los tipos carismátic­os y excesivos. Tipos como Bolt, con sus guiños a las cámaras, su teatro. El

lightning Bolt, el gesto que repiten miles de niños...

Dos años más tarde, Christian Coleman sigue siendo un tipo apocado, ajeno al merchandis­ing, el yerno de maneras discretas cuyo discurso apenas se escucha y apenas trasciende.

Se diría que esta es la voluntad de la nueva generación de velocistas estadounid­enses, si no fuera por Noah Lyles (22). Es el alter ego de Coleman. Para correr los Trials, Lyles se tiñó de gris el pelo. Y luego, tras ganar los 200 m (19s78), justo por delante de Coleman (que fue segundo), se volvió hacia el público y le señaló, como diciéndole: –Algo grande va a ocurrir.

Y se puso a bailar sobre el tartán. Y luego dijo:

–Quiero ser como Bolt. Para los Juegos de Tokio 2020, pienso ganar el 100, el 200 y el 4x100.

No deberíamos tomarlo por una fanfarrona­da. En realidad, Lyles podría brillar en un buen abanico de disciplina­s. Tiene el récord del mundo indoor de los 300 m (31s87). Y ha marcado 2,03 m en altura.

Por ahora, el 100 y el relevo corto quedan en barbecho. Por este curso, Lyles ha preferido concentrar­se en la media vuelta. Un único disparo, para acertar en la diana. Es este, un éxito en un gran evento internacio­nal, su asunto pendiente. El argumento que le reprocha Usain Bolt:

–He visto cómo compite Lyles. Pero, cuando acuda a un gran campeonato, ¿será capaz de rendir a ese nivel en las tres rondas?

 ?? ANDY LYONS / AFP ?? Christian Coleman Presente y futuro, Coleman (23), delante de sus rivales, rumbo al título de los 100 m
en los Trials de EE.UU. Noah Lyles. Usain Bolt ha cuestionad­o las posibilida­des de Noah Lyles (22), el mejor especialis­ta de los 200 m en la actualidad, un hombre que este año ha registrado 19s50 en la media vuelta. Dice Bolt: “He visto cómo compite Lyles. Pero sigo preguntánd­ome: ‘¿Será capaz de disputar las tres rondas de un Mundial y rendir a ese nivel?’”. Lyles interpreta eso mismo: “Eso es exactament­e lo que yo pienso. Bolt me ha leído el pensamient­o”.
ANDY LYONS / AFP Christian Coleman Presente y futuro, Coleman (23), delante de sus rivales, rumbo al título de los 100 m en los Trials de EE.UU. Noah Lyles. Usain Bolt ha cuestionad­o las posibilida­des de Noah Lyles (22), el mejor especialis­ta de los 200 m en la actualidad, un hombre que este año ha registrado 19s50 en la media vuelta. Dice Bolt: “He visto cómo compite Lyles. Pero sigo preguntánd­ome: ‘¿Será capaz de disputar las tres rondas de un Mundial y rendir a ese nivel?’”. Lyles interpreta eso mismo: “Eso es exactament­e lo que yo pienso. Bolt me ha leído el pensamient­o”.
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CHARLIE NEIBERGALL / AP

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