La Vanguardia

Duelo de bises en la ‘Tosca’ del Real

No es usual que en una misma ópera se repitan dos arias: Radvanovsk­y y Kaufmann lo hicieron

- MARICEL CHAVARRIA

Sucedió de la manera que tenía que pasar. El público del Teatro Real se arrancó la noche del lunes a aplaudir –dos veces durante dos minutos de reloj cada una– hasta que los divos accedieron a bisar su aria. Era la primera de las dos funciones de Tosca que interpreta esta semana el deseado Jonas Kaufmann en Madrid (hoy es la segunda). Su papel de Mario Cavaradoss­i, el “héroe que no pretendía serlo”, como él mismo lo define, es el del pintor republican­o de ideas liberales que se ve envuelto en los acontecimi­entos que tienen lugar en el breve lapso de tiempo que pasa entre la pretendida victoria austriaca sobre las tropas de Napoleón en la batalla de Marengo y la noticia de que quien había ganado al final era el francés. La trama volvía a reunir al tenor alemán con Sondra Radvanovsk­y –un trueno de soprano– y el barítono Carlos Álvarez, flamante premio Ópera XXI, como el vil barón Scarpia.

Desde sus butacas, la gente buscó los bises como quien busca el maná. Era de esperar desde que Radvanovsk­y accediera a bisar en el estreno la famosa Vissi d’arte del segundo acto, en la que Tosca imagina su destino y lamenta que la vida de su amado Mario esté en manos de Scarpia. La cantó estirada en el suelo, según exige la puesta en escena de Paco Azorín procedente del Liceu, brindando sus irrepetibl­es pianissimi y sus momentos de fuego vocal. Y al acabar retuvo durante más de dos minutos el aplauso del público que le pedía –le exigía casi– que la volviera a cantar. El maestro Nicola Luisotti, que llevó las riendas de la sintaxis de esta Tosca de manera ágil y presta a los contrastes, era quien debía acceder o no al bis, y solo entonces preguntar desde el foso a la soprano si quería hacerlo. Y así fue que ella dio de nuevo el sí .

Tosca es un Puccini idóneo para convertir una noche de ópera en un evento, aunque nadie recuerda en la historia de la lírica que se hayan pedido dos bises en una misma función. El tenor canta otra de las arias más célebres y emocionant­es del repertorio, E lucevan le stelle, aunque por el modo en que acaba, en decrescend­o, y con la orquesta retomando la acción, es más difícil que levante aplausos. Sin embargo en el Real, todo el mundo parecía a punto el lunes para hacerle los honores a Kaufmann en su segunda ópera escenifica­da en el Real –la primera, La clemenza di Tito en 1999–. El público resistió dos minutos más.

“Qué mala idea tuve de arrodillar­me al final del aria sobre ese suelo de anillas de metal, porque dolió muchísimo”, confesaba el tenor ayer. La suya fue un Lucevan a mezza voce, buscando la belleza de la angustia más que el desgarro de la desesperac­ión. ¿Lo repetirá hoy?

“Eso es impredecib­le –contesta–, si no cantas lo suficiente­mente bien el público no reacciona. Es algo muy especial. La verdad es que al ver por los monitores la reacción de la gente ante el aria de Sondra imaginé que podía pasar. Pero no es algo que suceda a menudo en una carrera”.

El público mantuvo el aplauso durante dos minutos tras ‘Vissi d’arte’ y ‘E lucevan...’

 ??  ?? Sondra Radvanovsk­y y Jonas Kaufmann como Tosca y Cavaradoss­i
Sondra Radvanovsk­y y Jonas Kaufmann como Tosca y Cavaradoss­i
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain