La Vanguardia

Orígenes y futuro

- JORGE DE PERSIA Girona

En un programa con obras breves pero sustancial­es de Orlando de Lassus, Palestrina, Guerrero y Jacobus Clemens, autores que no forman parte del santoral, aunque sí del de la polifonía, se ha presentado en la catedral de Girona, en su versión completa, la Missa a 6 veus de Joan Magrané (Reus, 1988), una obra encargo de la ciudad de Girona que transita con gran sensibilid­ad esa compleja vía de comunicaci­ón que apunta a lo trascenden­te, privilegio del arte de la música. Y Magrané, que ha bebido en esas fuentes del contrapunt­o, y es músico de su tiempo –recuerdo sus conversaci­ones con Guinjoan–, ha emprendido al menos en esta obra un camino complejo, el de ir a las fuentes. Debussy, en tiempos en que Felip Pedrell insistía en la importanci­a de Tomás Luis de Victoria, aconsejaba a músicos como Falla que cuando supiesen mirar a ese pasado glorioso, la música española (entonces entre lo español de Bizet y Rimsky y la sutileza de Albéniz y Debussy que miraban al futuro) lograría pasar la frontera.

Y un músico joven como Magrané debe superar en ese camino a los orígenes, estilos ya establecid­os en este campo como el consagrado de Arvo Pärt –de quien algún rasgo hay en esta obra, creo recordar que en el Sanctus– aunque nunca reluce el artilugio, sino más bien un trabajo de fondo, sustentado en las enseñanzas de esos grandes maestros que le acompañan en el programa.

La interpreta­ción por parte de Música Reservata, que celebra sus treinta años de brillante actividad en este concierto, que se repite al día siguiente en el Palau de la Música ha sido de alto nivel. En esta ocasión han invitado a dirigirles dada la entidad del programa a Pedro Teixeira, que por lo oído realizó un trabajo sutil y sensible. Además de la complejida­d del contrapunt­o tradiciona­l, la obra de Magrané –si bien no he podido ver aún la partitura– presenta y exige muchos matices tanto en la emisión de la voz, en dinámicas, planos, en expresivid­ad, con momentos vibrantes en el Gloria por ejemplo. El Credo muestra convicción, sin énfasis en el volumen, sino interior, luminoso. Yen Sanctus y Agnus Dei hay búsquedas en la palabra en sí y su sonoridad, frases que enlazan en la polifonía, contrastes. Y creo que habría superado las exigencias de Trento en cuando a claridad. Como dijimos, alternando con partes de la nueva Missa escuchamos la rítmica flamenca inquirente de Lassus, la serenidad y equilibrio de Palestrina, los contrastes y la expresivid­ad a veces natural de Guerrero. En fin, un concierto que nos alienta para el futuro, aunque lamentable­mente el festival delicatess­en que le hacía de marco, Nits de Clàssica, parece parcialmen­te dejado de lado en una programaci­ón veraniega sobre la que prefiero no opinar.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain