“Siem­pre quie­ro sor­pren­der a los ma­gos, es un re­to per­so­nal”

Su cu­rrícu­lo es­tá lleno de pre­mios co­mo ma­go, pe­ro pa­ra mu­chos Yunke es re­cor­da­do por el nú­me­ro en el que «de­ca­pi­tó» a Da­ni Mar­tín. Aho­ra lle­ga a Ga­li­cia

La Voz de Galicia (A Coruña) - Fugas - - ESCENA . MAGIA - TEX­TO: MON­TSE GARCÍA

La te­le­vi­sión ha­ce que los ma­gos nos pon­ga­mos las pi­las

Des­de pe­que­ño su­po que lo su­yo era la ma­gia y su afán por in­no­var le ha lle­va­do a obtener nu­me­ro­sos pre­mios. Se pro­cla­mó cam­peón de España y ob­tu­vo el Orácu­lo de Oro, en­tre otros. ¿El secreto? «Te­ner ilu­sión y amor por lo que ha­ces pa­ra sa­car co­sas nue­vas y que­rer sor­pren­der a los ma­gos; lo de ga­nar pre­mios no es im­por­tan­te», di­ce el ma­go Yunke, que ac­tua­rá en San­tia­go el 20 de abril; en Vi­go, el 21; y, en Pon­te­ve­dra, el 22.

—¿Qué se en­con­tra­rá el pú­bli­co en el es­pec­tácu­lo «Con­ju­ro»? ¿Se­rá un Yunke muy di­fe­ren­te al que se cue­la por la pe­que­ña pan­ta­lla?

—Se pa­re­cen bas­tan­te. La ma­gia que voy a pre­sen­tar es de mu­cho im­pac­to, las gran­des ilu­sio­nes, que es la que más me gus­ta. Ade­más, el pú­bli­co po­drá par­ti­ci­par en la ma­gia, son jue­gos con la gen­te so­bre el es­ce­na­rio, don­de po­drán ver có­mo una per­so­na se par­te por la mi­tad, có­mo unas mo­ne­das via­jan por el ai­re... Se­rá de mu­cho im­pac­to pa­ra to­da la fa­mi­lia.

—Te­le­vi­sión, el ci­ne, In­ter­net... ¿han obli­ga­do a los ma­gos a cam­biar la for­ma de con­ce­bir los es­pec­tácu­los?

—Ha he­cho que nos pon­ga­mos las pi­las. Con la te­le­vi­sión se con­su­me más ma­gia, se co­no­cen más los efec­tos y te­ne­mos que in­no­var pa­ra sor­pren­der al es­pec­ta­dor, eso ha­ce que nos es­for­ce­mos ca­da día pa­ra sa­car co­sas nue­vas y que son las que sor­pren­den al pú­bli­co en di­rec­to por­que no sa­ben o no en­tien­den lo que han vis­to.

—Tie­ne un ta­ller en Vi­llaé­ci­ja. ¿En qué se ins­pi­ra pa­ra crear nú­me­ros?

—Me ins­pi­ro bas­tan­te en el ci­ne, es­cu­cho mu­cha mú­si­ca, pe­ro la cla­ve es que te pi­lle en el tra­ba­jo la ins­pi­ra­ción. Si no es­tás en el ta­ller cons­tru­yen­do, es im­po­si­ble. No­so­tros pro­ba­mos los nú­me­ros de la for­ma en la que lo van a ver en el tea­tro. Po­de­mos in­ven­tar e in­no­var en ma­gia, sor­pren­der in­clu­so a los ma­gos.

—Y sor­pren­der a los ma­gos, ¿es com­pli­ca­do por­que ten­drán un ojo es­pe­cial ya pa­ra sa­ber qué ocu­rre?

—[Ríe]. La ver­dad es que los ma­gos ya sa­ben de que va, pe­ro yo des­de siem­pre, no sé por qué, he que­ri­do sor­pren­der a los ma­gos. Des­de el pri­mer día que lo con­se­guí, ha­cien­do co­sas que no es­pe­ra­ban, es mi re­to per­so­nal. Amo la ma­gia, la quie­ro mu­cho y por eso quie­ro ha­cer co­sas di­fe­ren­tes. Cuan­do creo, siem­pre pien­so que los que me es­tán vien­do son ma­gos, por eso ha­ce­mos co­sas di­fe­ren­tes. Pa­ra mí es un ha­la­go que los ma­gos ven­gan a ver­me y les gus­te lo que es­toy ha­cien­do.

—¿Cuán­do des­cu­brió que lo su­yo era la ma­gia? ¿Quién fue su re­fe­ren­te?

—Des­de muy pe­que­ño, a los 8 años, me em­pe­zó a gus­tar y es­ta­ba bus­can­do li­bros de ma­gia. Me hi­cie­ron un efec­to de ma­gia y eso fue el mo­tor, lo que arran­có den­tro de mí esa sen­sa­ción de no pa­rar y bus­car in­for­ma­ción. Uno de mis maes­tros fue Juan Ta­ma­riz, me ha en­se­ña­do mu­chí­si­mo. Mi ma­gia no tie­ne na­da que ver con la su­ya, pe­ro gra­cias a él sí he en­ten­di­do có­mo es la ma­gia, có­mo pre­sen­tar­la.

—El día que «de­ca­pi­tó» a Da­ni Mar­tín en el pro­gra­ma «El Hor­mi­gue­ro» de­jó hue­lla.

—No es un efec­to muy com­ple­jo. El que lo es­tá vien­do ve que es un efec­to de ma­gia, pe­ro la gen­te que no lo vio y co­rrió la voz por re­des so­cia­les fue la que ge­ne­ró to­do ese bom­bo de que ha­bía su­ce­di­do al­go te­rri­ble. Tam­bién ayu­dó cor­tar la emo­ción y, por pri­me­ra vez, du­ran­te la pu­bli­ci­dad au­men­tó la au­dien­cia [ríe]. Pa­ra mí a ni­vel de ma­gia fue po­ten­te.

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