HAY QUE BA­JAR LOS HU­MOS

La Voz de Galicia (A Coruña) - Motor - - OPINIÓN - JUAN ARES

Ma­drid aca­ba de en­cen­der sus ca­le­fac­cio­nes y en bre­ves días, cuan­do ce­sen las llu­vias y los vien­tos de los tem­po­ra­les que nos aso­lan, ten­dre­mos el pri­mer epi­so­dio de con­ta­mi­na­ción en la ca­pi­tal. Por­que es­tá de­mos­tra­do que el au­men­to de los ni­ve­les de CO de­pen­de más de ca­le­fac­cio­nes y usos in­dus­tria­les que de los au­to­mó­vi­les que cir­cu­lan día a día.

Pe­ro no va­mos a sal­var de su res­pon­sa­bi­li­dad al au­to­mó­vil y te­ne­mos que bus­car soluciones, al­go en lo que, de mo­men­to, so­lo se han apli­ca­do los pro­pios fa­bri­can­tes, cons­cien­tes de que ha­cia ellos apun­tan las res­pon­sa­bi­li­da­des.

La nue­va nor­ma­ti­va WLTP de me­di­ción de emi­sio­nes en con­di­cio­nes reales se­rá mu­cho más du­ra con los co­ches, que van a ver in­cre­men­ta­dos en lí­neas ge­ne­ra­les sus ni­ve­les de emi­sión y con ello ven­drán las con­se­cuen­tes subidas, al me­nos en los im­pues­tos que se pa­gan se­gún emi­sio­nes. Ha­brá me­nos mo­to­res que que­den por de­ba­jo de los 120 gra­mos por ki­ló­me­tro de CO que mar­can el lí­mi­te en­tre los que pa­gan y los que no. Y por eso los fa­bri­can­tes si­guen de­di­can­do in­gen­tes can­ti­da­des de di­ne­ro a me­jo­rar sus emi­sio­nes.

Pe­ro ade­más es­tán bus­can­do las soluciones al­ter­na­ti­vas en for­ma de co­ches hí­bri­dos, bien con elec­tri­ci­dad, bien con gas, y tam­bién con eléc­tri­cos que ya su­pe­ran el lis­tón de los 400 ki­ló­me­tros de au­to­no­mía co­mo nos ha de­mos­tra­do es­te mis­mo mes la co­rea­na Hyundai, una de las ade­lan­ta­das en es­te ti­po de vehícu­los.

Las que no pa­re­ce que es­tén tan in­vo­lu­cra­das son las ad­mi­nis­tra­cio­nes. Al me­nos no te­ne­mos no­ti­cias de que la al­cal­de­sa de Ma­drid, o la de Bar­ce­lo­na es­tén tra­ba­jan­do en el te­ma de los pár­kings di­sua­so­rios en los cin­tu­ro­nes de sus ur­bes, ni en la co­lo­ca­ción de pun­tos de re­car­ga pa­ra co­ches eléc­tri­cos. Tam­po­co des­de la Ad­mi­nis­tra­ción cen­tral se sa­be de nin­gún avan­ce en es­ta ma­te­ria, más allá de caer en el fa­ri­seís­mo de se­ña­lar a los co­ches dié­sel, sin dis­cri­mi­nar nue­vos de an­ti­guos, co­mo los cau­san­tes de to­dos los ma­les. Hay de­cla­ra­cio­nes, co­mo la de la mi­nis­tra Te­re­sa Ri­be­ra, que cues­ta creer que sean pro­duc­to de la ig­no­ran­cia e in­vi­tan a pen­sar en la ma­la in­ten­ción o en des­co­no­ci­dos in­tere­ses. En al­gu­nos de los es­ce­na­rios de con­ta­mi­na­ción en Ma­drid in­clu­so se apli­ca­rán re­duc­cio­nes de la ve­lo­ci­dad má­xi­ma a 70 km/h. en la M30, sin te­ner en cuen­ta que re­du­cir la ve­lo­ci­dad no es­tá de­mos­tra­do que me­jo­re las emi­sio­nes en un tra­yec­to. Si se re­du­ce la ve­lo­ci­dad se em­plean mar­chas más cor­tas que re­vo­lu­cio­nan más los mo­to­res y, ade­más, se cir­cu­la du­ran­te más tiem­po en el mis­mo re­co­rri­do. ¿Es bueno es­to pa­ra re­du­cir emi­sio­nes?

Hay ig­no­ran­cia y hay de­ja­dez, pe­ro al­gu­nos po­lí­ti­cos pa­re­ce que lo­gran ré­di­tos ca­da vez que apun­tan y dis­pa­ran al au­to­mó­vil. In­clu­so des­de la DGT un tras­no­cha­do Pere Navarro nos azu­za de nue­vo con sus cru­das y an­gus­tio­sas cam­pa­ñas te­le­vi­si­vas y apun­ta en su úl­ti­ma cru­za­da a los des­pis­tes al vo­lan­te y al uso del mó­vil. Pe­ro al mis­mo tiem­po di­ce que va a ba­jar la ve­lo­ci­dad en vías in­ter­ur­ba­nas. ¿Na­die le ha di­cho a Navarro que cuan­do se ba­ja la ve­lo­ci­dad tam­bién se re­la­ja la aten­ción? ¿No se­rá el mo­men­to de po­ner un car­né por pun­tos apli­ca­do a los car­gos pú­bli­cos y sus de­ci­sio­nes cues­tio­na­bles?

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