Desa­yuno de do­min­go con… Vi­cen­te del Bos­que.

Sa­la­man­ca (1950). He si­do fut­bo­lis­ta y en­tre­na­dor en el Real Madrid y se­lec­cio­na­dor na­cio­nal ocho años. Ga­na­mos el Mun­dial en 2010 y la Eu­ro­co­pa en 2012. Es­toy re­ti­ra­do.

La Voz de Galicia (A Coruña) - XL Semanal - - Sumario -

Xl­se­ma­nal. La Fun­da­ción Map­fre le aca­ba de con­ce­der el Pre­mio a To­da una Vi­da, por su com­pro­mi­so so­cial. Vi­cen­te del Bos­que. Es un pre­mio so­li­da­rio de trein­ta mil eu­ros, que re­par­ti­ré en­tre tres aso­cia­cio­nes que siem­pre ne­ce­si­tan nues­tra ayu­da. XL. ¿Te­ner un hi­jo con sín­dro­me de Down lo hi­zo más so­li­da­rio con es­te tras­torno? V.B. Cuan­do era ju­ga­dor del Real Madrid, co­no­cí a un ni­ño con es­te pro­ble­ma que ve­nía los sá­ba­dos a ver­nos ju­gar y yo le de­di­ca­ba siem­pre mi aten­ción: lo pa­sea­ba por los ves­tua­rios y tra­ta­ba de ayu­dar­lo en lo que po­día. En­ton­ces nun­ca pen­sé que pu­die­ra ocu­rrir­me. Ahora per­te­nez­co a la Fun­da­ción Down Madrid y tra­to de con­tri­buir en lo que pue­do. XL. Ha­ce dos años de­ci­dió re­ti­rar­se, ¿ha re­ci­bi­do ofer­tas de otros clu­bes? V.B. Sí, pe­ro las he re­cha­za­do. To­mé una de­ci­sión al de­jar de sen­tir ape­go por lo que ha­cía y no ten­go nin­gu­na nos­tal­gia del pa­sa­do. Soy un afi­cio­na­do más. XL. ¿Nun­ca le da el gu­sa­ni­llo de vol­ver? V.B. No. El fút­bol en­gan­cha mu­cho, es­tá lleno de atrac­ti­vos y he si­do un apa­sio­na­do, pe­ro de­ci­dí de­jar­lo el día que no qui­se pen­sar en el pró­xi­mo par­ti­do. XL. ¿Qué hu­bie­ra pa­sa­do de ha­ber ga­na­do un se­gun­do mun­dial u otra Eu­ro­co­pa? V.B. Al mar­gen de los re­sul­ta­dos, lo hu­bie­ra de­ja­do. Án­gel Vi­llar me ofre­ció se­guir y le di­je que no. Co­mo Ra­joy, mar­char­me era lo me­jor pa­ra mí, pa­ra la fe­de­ra­ción y pa­ra el fút­bol. XL. Se sa­be que Pe­dro Sán­chez le ti­ró los te­jos pa­ra for­mar par­te de su Go­bierno. V.B. Lle­va­ba tiem­po que­rien­do co­no­cer­me y nos vi­mos el 22 de ma­yo (la mo­ción de cen­su­ra se vo­tó el 1 de ju­nio), ha­bla­mos du­ran­te una ho­ra y pi­co y me pre­gun­tó si me in­tere­sa­ba en­trar en po­lí­ti­ca. Le di­je que no, que era im­po­si­ble. XL. ¿Por qué? V.B. Ya no quie­ro te­ner nin­gún pues­to de res­pon­sa­bi­li­dad ni nin­gu­na ata­du­ra. XL. ¿Qué sien­te al ir a los es­ta­dios de es­pec­ta­dor? V.B. No voy, pre­fie­ro ver los par­ti­dos des­de ca­sa y, ge­ne­ral­men­te, lo ha­go so­lo y to­mo no­tas, so­lo por in­te­rés per­so­nal. XL. ¿Le sor­pren­dió la di­mi­sión de Zi­da­ne? V.B. Un po­co sí; es­ta­ba ha­cien­do un ex­ce­len­te tra­ba­jo y ha si­do un caballero. Pe­ro ca­da uno se re­ti­ra cuan­do quie­re, no tie­ne por qué ser an­te la de­rro­ta. XL. ¿Fue un error el fi­cha­je de Lo­pe­te­gui por el Real Madrid an­tes del mun­dial? V.B. Soy el me­nos in­di­ca­do pa­ra ha­blar y no quie­ro mo­les­tar a na­die, lo sien­to. XL. ¿Su co­ra­zón es ahora más blan­co o más ro­jo-se­lec­ción? V.B. Yo soy blan­co al cien por cien y ro­jo al cien por cien.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.