Alessandra de Osma

Em­pre­sa­ria, editora y mo­de­lo, Alessandra es una de las it girl del mo­men­to. Cre­ció en Li­ma, pe­ro vi­ve en Madrid des­de ha­ce cua­tro años, don­de lle­gó pa­ra es­tu­diar y se ha ins­ta­la­do con su re­cien­te ma­ri­do, el prín­ci­pe Ch­ris­tian de Han­no­ver.

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mujer de Hoy - - Moda Vip - Por B. G. MAN­SO

Aúl­ti­ma ho­ra de la ma­ña­na, el aje­treo ma­dri­le­ño se trans­for­ma en cal­ma al en­trar en el bis­trot que ha ele­gi­do Alessandra de Osma pa­ra nues­tro en­cuen­tro. El en­torno, ele­gan­te y sin es­tri­den­cias, en­ca­ja muy bien con ella. Di­ce que sus ami­gos la de­fi­ni­rían co­mo ex­tro­ver­ti­da y gra­cio­sa, pe­ro a esa des­crip­ción le fal­ta­ría otro ad­je­ti­vo: dis­cre­ta. Un abri­go ne­gro y un ros­tro sin ape­nas ma­qui­lla­je ha­cen des­ta­car aún más el so­ber­bio ani­llo de com­pro­mi­so que lu­ce jun­to a una alian­za de bo­da. Alessandra de Osma, que cre­ció en una fa­mi­lia de la al­ta bur­gue­sía li­me­ña, ha ce­le­bra­do por to­do lo al­to su bo­da con el prín­ci­pe Ch­ris­tian de Han­no­ver. Y aun­que char­la con en­tu­sias­mo so­bre el mun­do de la mo­da, pre­fie­re man­te­ner blin­da­da su vi­da pri­va­da.

Mu­jer­hoy. ¡En­ho­ra­bue­na! ¿Có­mo fue to­do? ¿Cuál fue su mo­men­to fa­vo­ri­to? Alessandra de Osma.

Fue un fin de se­ma­na ma­ra­vi­llo­so, que re­cor­da­ré siem­pre. To­do ha si­do tan es­pe­cial que es di­fí­cil es­co­ger so­lo un mo­men­to.

¿Fue us­ted una de esas ni­ñas que so­ña­ban con el día de su bo­da?

Sí, creo que to­das las mujeres des­de pe­que­ñas sue­ñan con for­mar una fa­mi­lia. Es al­go que siem­pre tu­ve cla­ro.

“Vi­vo en Madrid por­que es un buen mix en­tre es­tar en Eu­ro­pa y sen­tir­me en ca­sa”

¿Có­mo eli­gió el ves­ti­do de no­via?

Que­ría que fue­ra de un di­se­ña­dor es­pa­ñol, pri­me­ro por­que vi­vo acá y se­gun­do por­que en mo­da nup­cial son ex­per­tos. Soy ami­ga de Jor­ge Váz­quez des­de ha­ce años, sur­gió la opor­tu­ni­dad de ha­cer­lo con él y no me lo pen­sé. Y creo que di­se­ña­mos un ves­ti­do muy bo­ni­to. Lue­go, co­mo ha­bía va­rios even­tos, qui­se ele­gir a un di­se­ña­dor la­ti­noa­me­ri­cano y a otro emer­gen­te, y op­té por Os­car de la Ren­ta y Gabriela Hearst.

¿Te­nía cla­ro có­mo los que­ría?

Lo que te­nía cla­ro es que que­ría ver las fo­tos de la bo­da 10 o 20 años des­pués y sen­tir que to­da­vía era ac­tual.

¿Có­mo na­ció su pa­sión por la mo­da?

Des­de los 15 años, cuan­do co­men­cé a ha­cer fo­tos co­mo mo­de­lo.

¿Le gus­tó la pro­fe­sión de mo­de­lo?

Era di­ver­ti­do, pe­ro fue un hobby. Hi­ce co­sas en Li­ma y es­tu­ve tra­ba­jan­do en Nue­va York con la agen­cia Ford. Pe­ro em­pe­cé la Uni­ver­si­dad, com­pa­gi­nar­lo era com­pli­ca­do y no qui­se de­jar los es­tu­dios.

¿Era de esas per­so­nas que tie­nen cla­ro cuál se­rá su ca­mino en la vi­da?

No. Cuan­do sa­lí del co­le­gio pen­sé que es­tu­diar De­re­cho me da­ría una bue­na ba­se. Pe­ro cuan­do tu­ve la oca­sión de ha­cer prác­ti­cas, su­pe que no era lo mío. Y ahí es cuan­do sur­gió la oca­sión de ve­nir a Madrid a ha­cer un más­ter en di­rec­ción de em­pre­sas de mo­da.

¿Cuá­les son las mujeres a las que ad­mi­ra por su be­lle­za, su es­ti­lo…?

Lean­dra Me­di­ne, Miroslava Du­ma, Caroline de Mai­gret… Tie­nen un es­ti­lo que me en­can­ta. Co­mo mo­de­lo, aho­ra mis­mo me gus­ta mu­cho Kaia Gerber.

¿Cuál es su se­cre­to con el es­ti­lis­mo?

Creo que la cla­ve es­tá en no pen­sar­lo de­ma­sia­do. De­jar­te lle­var por la pri­me­ra in­tui­ción que ten­gas.

¿Se atre­ve a des­cri­bir su armario?

Jus­to aho­ra, que es­toy de mu­dan­za, es un desas­tre. Pe­ro nor­mal­men­te soy muy or­de­na­da y ten­go un armario muy clá­si­co: jeans, za­pa­ti­llas, sué­ters... Me gus­ta es­tar có­mo­da en el día a día. Y cuan­do ten­go al­gún even­to ha­go el es­fuer­zo de po­ner­me ta­co­nes y un ves­ti­do.

¿Cuá­les son las pie­zas más sig­ni­fi­ca­ti­vas?

Las jo­yas que me han re­ga­la­do mis pa­pás y mi pa­re­ja.

¿A los 30 re­cién cum­pli­dos, hay que cui­dar­se mu­cho?

Ya ha­ce un par de años que sien­to que sí. Co­mer sano, ha­cer de­por­te, man­te­ner el cuer­po y la men­te en for­ma. Yo ha­go pi­la­tes y pro­cu­ro sa­lir a co­rrer por El Re­ti­ro.

¿Cuál es su ru­ti­na de be­lle­za?

To­das las ma­ña­nas to­mo agua con li­món y bi­car­bo­na­to. Por las no­ches, me des­ma­qui­llo e hi­dra­to bien la piel.

¿Y en cuan­to al ma­qui­lla­je?

Muy po­co. Ape­nas di­si­mu­lar las oje­ras y al­go de más­ca­ra de pes­ta­ñas, pe­ro no soy de ma­qui­llar­me de­ma­sia­do.

¿Qué im­por­tan­cia tie­ne el per­fu­me en la ima­gen per­so­nal?

Creo que es una de las for­mas más bo­ni­tas de trans­mi­tir una iden­ti­dad.

¿Por qué eli­gió Ma­de­moi­se­lle de Ro­chas? ¿Por qué cree que va con us­ted?

Es­toy en­can­ta­da de que ha­yan con­ta­do con­mi­go. Es­tá pen­sa­do pa­ra una mu­jer jo­ven e ins­pi­ra­do en Pa­rís, ciu­dad don­de vi­ví y que ado­ro, y tie­ne un aro­ma flo­rar su­til y ele­gan­te.

¿Cuá­les son sus pro­yec­tos de fu­tu­ro?

En Li­ma ten­go, con otras so­cias, una con­cept sto­re: Isi­dra. Una tien­da de mo­da de di­se­ña­do­res pe­rua­nos y la­ti­noa­me­ri­ca­nos don­de tam­bién ven­de­mos li­bros y ar­te con­tem­po­rá­neo. Siem­pre he­mos te­ni­do la ilu­sión de ha­cer al­go así en Eu­ro­pa, lo te­ne­mos en men­te. Tras vi­vir en di­fe­ren­tes lu­ga­res del mun­do, ¿por qué eli­gió Madrid pa­ra que­dar­se? Tu­ve la opor­tu­ni­dad de ha­cer unas prác­ti­cas en Sot­heby’s y en ese mo­men­to fue cuan­do me enamo­ré de Madrid. He cre­ci­do en la ciu­dad de Li­ma y pa­ra mí es im­por­tan­te man­te­ner­me en con­tac­to con mi cul­tu­ra, aun­que so­lo sea por el idio­ma. En­con­tré que Madrid era un buen mix en­tre es­tar en Eu­ro­pa y sen­tir­me en ca­sa. Y en­tre unas co­sas y otras, ya lle­vo aquí cua­tro años y me­dio.

Us­ted es pe­rua­na y su ma­ri­do, ale­mán. ¿Qué apor­ta a la pa­re­ja la mez­cla de cul­tu­ras? La mez­cla siem­pre su­ma, lo ha­ce to­do más in­tere­san­te y en­ri­que­ce­dor.

¿Qué hay en su ca­sa de ale­mán, de es­pa­ñol y de pe­ruano?

De Pe­rú, la mú­si­ca. En mi ca­sa siem­pre es­tá so­nan­do la mú­si­ca la­ti­na. De es­pa­ñol, la co­mi­da; y de ale­mán, los ho­ra­rios.

¿Có­mo se ve den­tro de 10 años?

Me ima­gino que ve­ré los fru­tos de lo que es­toy sem­bran­do aho­ra. Me en­can­ta­ría ya te­ner una fa­mi­lia, que los ne­go­cios es­tén bien con­so­li­da­dos… Por lo de­más, me gus­ta vi­vir el pre­sen­te.

“Pa­ra mi bo­da ele­gí a Jor­ge Váz­quez, a Os­car de la Ren­ta y a Gabriela Hearst”.

Alessandra lle­va tra­je de cha­que­ta y pan­ta­lón, de Mas­si­mo Dut­ti; cue­llo de Es­sen­tiel; y za­pa­tos de Pretty Ba­lle­ri­nas. Los ani­llos son de Sua­rez. En per­fu­mes, eli­ge Ro­chas.

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