Es­tu­dio lo que na­die eli­ge

La Voz de Galicia (A Coruña) - Yes - - ¡QUÉ CO SAS! - TEX­TO: ANA ABE­LEN­DA

Hay vo­ca­cio­nes de no­ta y ca­rre­ras que son es­pe­cies exó­ti­cas en pe­li­gro de ex­tin­ción. La pro­mo­ción que es­te cur­so em­pie­za Hu­ma­ni­da­des en Fe­rrol se­rá la úl­ti­ma de la Uni­ver­si­da­de da Co­ru­ña tras 25 años. La in­te­gran on­ce alum­nos. «So­mos el úl­ti­mo bas­tión», afir­ma San­tia­go Váz­quez, uno de los on­ce. A sus 24 años, ini­cia con pa­sión un gra­do con los días con­ta­dos, en el que es el úni­co chi­co, uno en­tre 10 chicas. «El pri­mer día de cla­se, los de se­gun­do nos di­je­ron: ‘Sois el úl­ti­mo cur­so de Hu­ma­ni­da­des’». Por lo que he oí­do, se sus­ti­tui­rán por Es­tu­dios Glo­ba­les, creo que es al­go pa­re­ci­do a un vo­lun­ta­ria­do», di­ce.

¿Oyes mu­cho eso de «¿Pe­ro eso tie­ne sa­li­da pro­fe­sio­nal?» Al­gu­nas ve­ces, ad­mi­te. Sus pa­dres no fue­ron quie­nes le abrie­ron la puer­ta al mun­do de los li­bros, pe­ro com­pren­den su elec­ción. ¿Fue Nietzs­che o Ver­ne quien de­can­tó tu vo­ca­ción? (pre­gun­to en con­si­de­ra­ción con los dos au­to­res que nos «acom­pa­ñan» en el ca­fé). «El li­bro de Nietzs­che me lo re­ga­ló Jai­me, el due­ño de (Dis­cos) Por­to­be­llo, don­de es­tu­ve ayu­dan­do un tiem­po. Él no me dio cla­ses de na­da, so­lo me di­jo: ‘Es­te li­bro te pue­de gus­tar...’. Fue un: ‘Es­te mun­do exis­te, es apa­sio­nan­te y es­tá a tu dis­po­si­ción’», des­cu­bre es­te aman­te de los clá­si­cos con Las aven­tu­ras de Huc­kle­berry Finn en la me­si­lla. Houe­lle­becq es el úni­co es­cri­tor vi­vo que se ha pa­ra­do a leer, y que en su ca­be­za se co­dea con Flau­bert, Dos­to­yevs­ki, Guy de Mau­pas­sant o Zo­la. «Los clá­si­cos nos dan una pers­pec­ti­va me­jor de lo con­tem­po­rá­neo», es­ti­ma San­tia­go.

«NO SO­MOS MÁ­QUI­NAS»

Las hu­ma­ni­da­des son un va­lor ne­ce­sa­rio so­cial e in­di­vi­dual­men­te, apun­ta. «Si co­no­ces la his­to­ria, na­die te pue­de to­mar por ton­to. Si un po­lí­ti­co te di­ce, por ejem­plo, que la na­ción más an­ti­gua es la es­pa­ño­la, sa­bes que es men­ti­ra. La his­to­ria te da un con­tex­to. Y la fi­lo­so­fía te po­ne con­tra la es­pa­da y la pa­red, te in­vi­ta a am­pliar el fo­co y cues­tio­nar­te, a po­ner en cues­tión to­do lo que te ro­dea. Hu­ma­ni­da­des es mul­ti­dis­ci­pli­nar. Te da tam­bién otras ma­te­rias co­mo ar­chi­vís­ti­ca o do­cu­men­ta­ción», ex­pli­ca.

Con cer­ca de un 10 de no­ta me­dia, San­tia­go te­nía gra­dos don­de ele­gir. Y eli­gió na­dar con­tra la co­rrien­te de las «hor­das del Twit­ter». «No so­mos má­qui­nas. No pen­sar ni cues­tio­nar­se las co­sas es có­mo­do, y pe­li­gro­so. En un tuit de 280 ca­rac­te­res es im­po­si­ble pro­fun­di­zar», di­ce y no a la li­ge­ra. «¿Có­mo po­de­mos pri­mar la ju­ven­tud so­bre el sa­ber?». Ha­brá que pen­sar.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.