La con­se­je­ra mis­te­rio­sa de Bri­git­te Ma­cron

MICHÈLE MARCHAND

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mujer de Hoy - - Mujeres En Primera Línea - ELE­NA CAS­TE­LLÓ

Michèle (Mi­mi) es me­nu­da, lle­va un cor­te bob des­fi­la­do so­bre la fren­te y se es­con­de tras unas ga­fas ne­gras de es­ti­lo Givenchy. No es ella la que de­be sa­lir en la fo­to y ha­ce to­do lo po­si­ble pa­ra evi­tar­lo. De he­cho, a sim­ple vis­ta, na­die di­ría que es la mu­jer más in­flu­yen­te de Fran­cia. Pe­ro se ocu­pa de aque­llo que pue­de re­sul­tar más po­de­ro­so en la vi­da de un po­lí­ti­co: sus imá­ge­nes pri­va­das. El pre­si­den­te de Fran­cia, Em­ma­nuel Ma­cron, y su mu­jer, Bri­git­te, lo sa­ben bien. Acu­die­ron a Mi­mi, du­ran­te la cam­pa­ña elec­to­ral de 2016, pa­ra com­ba­tir los ru­mo­res de que él era ho­mo­se­xual. Gra­cias a ella, se fi­jó en la re­ti­na de los fran­ce­ses esa ima­gen cóm­pli­ce y enamo­ra­da que no les ha aban­do­na­do. La es­tra­te­gia de Mi­mi –apa­re­cer en las por­ta­das del co­ra­zón– dio re­sul­ta­do. Los Ma­cron lo­gra­ron ca­si 30 por­ta­das en dos me­ses, el do­ble que su ri­val, Fra­nçois Fi­llon. Mi­mi no tie­ne un car­go fi­jo, pe­ro asis­te a las reunio­nes de tra­ba­jo de la pri­me­ra da­ma. Las crí­ti­cas no se han he­cho es­pe­rar: ¿quién es esa mu­jer que ne­go­cia con la ima­gen del pre­si­den­te? ¿Có­mo al­can­zó tan­to po­der? ¿Có­mo co­no­ció a la pa­re­ja pre­si­den­cial? La res­pues­ta, aun­que pa­rez­ca un tó­pi­co, es que es­ta­ba en el si­tio ade­cua­do en el mo­men­to jus­to. Es al­go que siem­pre se le ha da­do bien a Mi­mi, una mu­jer que ha re­na­ci­do una y otra vez de las ce­ni­zas. Se ca­só dos ve­ces y tu­vo dos hi­jos an­tes de los 20 años. Su pri­mer tra­ba­jo fue en un ga­ra­je, don­de aten­día a los clien­tes con una ma­ni­cu­ra per­fec­ta. Ha pa­sa­do va­rias ve­ces por la cár­cel por ex­ten­der che­ques sin fon­dos, fal­si­fi­car do­cu­men­tos, blan­quear di­ne­ro o traficar con es­tu­pe­fa­cien­tes. En los 80, se con­vir­tió en la due­ña de va­rios res­tau­ran­tes y dis­co­te­cas, y te­jió una ex­ten­sa red de re­la­cio­nes so­cia­les. Por eso co­no­ce al “to­do Pa­rís”: los fo­tó­gra­fos, la po­li­cía, los de­lin­cuen­tes... Su vi­da dio otro vuel­co en 1995, cuan­do se dio cuen­ta de que esas re­la­cio­nes va­lían mu­cho di­ne­ro si se con­ver­tían en fo­to­gra­fías. Co­men­zó a co­la­bo­rar con la po­pu­lar re­vis­ta del co­ra­zón Voi­ci. Su agen­cia con­se­guía ex­clu­si­vas que na­die más era ca­paz de lle­var a la re­dac­ción. Con los años, de­ci­dió ir más allá: es­con­der fo­tos com­pro­me­ti­das y re­em­pla­zar­las por re­por­ta­jes po­sa­dos que no lo pa­re­cían. Los fa­mo­sos la ado­ra­ban. Hoy, pro­por­cio­na el 90% del ma­te­rial que pu­bli­can las re­vis­tas fran­ce­sas del co­ra­zón. Su es­tra­te­gia ha da­do re­sul­ta­do: ha lle­ga­do al Pa­la­cio del Elí­seo. Ella es la prue­ba de que, a ve­ces, la po­lí­ti­ca tie­ne más de co­ra­zón que de ca­be­za.

Michèle Marchand (izq.), pa­sean­do por Pa­rís con Bri­git­te Ma­cron.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.