“Los ga­lle­gos sois muy ca­len­ti­tos y os va la mar­cha”

Se ha ga­na­do el ca­ri­ño de to­do el pú­bli­co de «La Voz Kids», tan­to en Es­pa­ña co­mo en Mé­xi­co. Aho­ra afron­ta el ve­rano con una gira que no va a de­jar in­di­fe­ren­te a na­die. Po­dre­mos dis­fru­tar de su voz y su ar­te el pró­xi­mo jue­ves, 5 de ju­lio, con una ac­tua­ción

La Voz de Galicia (A Coruña) - Fugas - - MÚSICA . CONCIERTO - TEX­TO: ALE­XAN­DRA MA­ZA / S. F.

Que te quie­ran los ni­ños es lo me­jor que te pue­de pa­sar en la vi­da

Ro­sa­rio Flo­res (Ma­drid,1963) no pa­ra de rein­ven­tar­se y si­gue en­gan­chan­do a nue­vas ge­ne­ra­cio­nes. Su ape­lli­do la al­zó a la fa­ma, pe­ro su ca­rác­ter y na­tu­ra­li­dad la han man­te­ni­do en lo más al­to des­de que arran­có su ca­rre­ra mu­si­cal en los años no­ven­ta. Aho­ra su club de fans ha au­men­ta­do gra­cias a su par­ti­ci­pa­ción co­mo coach en el pro­gra­ma La Voz Kids, en el que ha sa­ca­do su la­do de ma­dra­za.

—Con un ape­lli­do tan ilus­tre y vien­do tu tra­yec­to­ria, una no pue­de ne­gar que el ar­te se lle­va en la san­gre, ¿no?

—La ver­dad es que sí, creo que va en la san­gre o por lo me­nos tie­ne bas­tan­te fuer­za. Yo no hu­bie­ra te­ni­do es­ta vi­da tan in­creí­ble si no lle­ga a ser por la fa­mi­lia en la que na­cí.

—¿Y crees que tie­nes más he­ren­cia de tu pa­dre o de tu ma­dre?

—Yo creo que mi­tad de mi pa­dre y mi­tad de mi ma­dre, eso di­ce tam­bién la cien­cia ¿no? Que es­ta­mos en equi­li­brio con los dos.

—¿Y te gus­ta­ría ver a tus hi­jos don­de es­tás tú? ¿Qué ellos tam­bién se de­di­ca­ran a la mú­si­ca?

—Me gus­ta­ría que sin­tie­ran la mú­si­ca; de he­cho la sien­ten los dos ya, tie­nen muy buen oí­do y la sien­ten co­mo una par­te de ellos. Y cla­ro que no me im­por­ta­ría, de­di­cán­do­se pro­fe­sio­nal­men­te o no, creo que la mú­si­ca es una de las me­jo­res me­di­ci­nas.

—Úl­ti­ma­men­te el fla­men­co se es­tá fu­sio­nan­do con el pop y con el trap ¿crees que se rein­ven­tan los mú­si­cos o se rein­ven­ta el fla­men­co?

—Creo que el fla­men­co pu­ro son pa­la­bras ma­yo­res, y que lue­go es­tá la evolución de la mú­si­ca y el fu­tu­ro que to­da­vía tie­ne. To­do lo que se ha­ga en la mú­si­ca si es bueno, bien­ve­ni­do sea. Yo soy bas­tan­te abier­ta y to­do lo que sea ex­pe­ri­men­tar pa­ra lle­gar a al­go bueno me pa­re­ce bien.

—¿Te ha­bías plan­tea­do ha­ce 20 años que se­rías un re­fe­ren­te en la te­le­vi­sión?

—No, en la vi­da pen­sé eso, pe­ro que te quie­ran los ni­ños es lo me­jor que te pue­de pa­sar en la vi­da. Los ni­ños tie­nen un co­ra­zón pu­ro y creo que es un re­ga­lo enor­me el que me ha da­do la vi­da, me he lle­va­do mu­chas ale­grías y sa­tis­fac­cio­nes gra­cias al pro­gra­ma de

La Voz.

—Su­pon­go que les ha­brás co­gi­do mu­cho ca­ri­ño a los ni­ños del pro­gra­ma.

—Mu­cho ca­ri­ño. Me en­can­ta y me da ter­nu­ra cuan­do ves que van cre­cien­do y te que­das asom­bra­da de lo rá­pi­do que ca­mbian. Me gus­ta que va­yan me­jo­ran­do y po­der ver des­de fue­ra su re­co­rri­do.

—¿Có­mo se fu­sio­nó tu ar­te con el des­ca­ro de Ma­lu­ma?¿Te tra­tó bien Mé­xi­co cuan­do cru­zas­te el charco

pa­ra acom­pa­ñar­le en «La Voz»?

—Muy bien, nos hi­ci­mos muy bue­nos ami­gos, fue una ex­pe­rien­cia in­creí­ble es­tar con él. Y la ver­dad que es un ser hu­mano muy sen­ci­llo, cuan­do es­ta­ba con­mi­go fue muy hu­mano.

—Te acer­cas a las gran­des ge­ne­ra­cio­nes pe­ro tam­bién a los más pe­que­ños, ¿cuál es tu se­cre­to pa­ra con­se­guir gus­tar a per­so­nas de to­das las eda­des?

—Pues no lo sé, me ima­gino que ser lo más au­tén­ti­ca po­si­ble, ser fiel a mí mis­ma y lo más ver­da­de­ra que pue­do ser.

—¿Có­mo con­si­gues ha­cer que los ga­lle­gos bai­le­mos en los con­cier­tos co­mo si el fla­men­co es­tu­vie­ra en nues­tro ADN?

—Por­que los ga­lle­gos sois muy ca­len­ti­tos y os va la mar­cha, ja, ja.

—Pa­re­ce que to­do te ha sa­li­do a pe­dir de bo­ca, ¿te que­da al­gún sue­ño por cum­plir?

—Por su­pues­to que sí, ver cre­cer a mis hi­jos, ver­me vie­je­ci­ta y que el mun­do va­ya a me­jor y se arre­gle. Me gus­ta­ría ser op­ti­mis­ta y lo que en reali­dad me gus­ta­ría que ocu­rrie­ra es que el mun­do fue­se más sos­te­ni­ble.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.