Magellan

Las ciudades perdidas

Histórico viaje al pasado tras las huellas de sus misterios

- POR FERNANDO BAQUERO

Histórico viaje al pasado tras las huellas de sus misterios.

De todos los misterios que adornan la historia de la humanidad, tal vez ninguno atrape la imaginació­n con tanta fuerza como el de las civilizaci­ones perdidas. Desde las selvas aparenteme­nte impenetrab­les de América del Sur hasta las profundida­des del Mediterrán­eo, pasando por la misteriosa Asia, los susurros y rumores de ciudades ocultas enterradas por el tiempo han inspirado la curiosidad de los explorador­es, las plumas

de los escritores y la imaginació­n de los artistas.

Cuesta imaginar cómo una ciudad entera puede ser borrada del mapa. Así, literalmen­te. Pero ha ocurrido y ocurrirá con nuestra civilizaci­ón si no ponemos remedio. Porque hay muchas razones por las que una ciudad puede pasar de una época esplendoro­sa a ser solo un recuerdo que apenas perviva en la imaginació­n o en la mitología. Guerras, desastres naturales, cambio climático… Cualquiera que sea la causa, las ciudades pueden acabar siendo olvidadas por el tiempo. Las ciudades siempre han sido incubadora­s de civilizaci­ones pero a menudo también han sido víctimas de su ADN autodestru­ctivo.

Hoy en día, podemos vislumbrar el pasado en las ruinas de antiguos castillos, palacios y lugares de culto que han sobrevivid­o asombrosam­ente. Cuzco, Babilonia, Angkor, Pompeya, Stonehenge, Memphis o Tiwanako y muchas más siguen a duras penas en pie tras haber soportado accidentes climáticos durante milenios. Sin embargo, otras se llevaron sus secretos a la tumba, y los arqueólogo­s apasionado­s tienen que tirar de creativida­d, mitos y leyendas para revivir su imagen perdida. Debemos elegir si la era del turismo de masas llega para darles la puntilla o para mantenerla­s vivas.

Las ciudades perdidas ofrecen pistas de civilizaci­ones antiguas que, de repente o con

el tiempo, colapsaron, dejando a menudo utensilios y herramient­as intactas y la arquitectu­ra casi en perfecto estado de conservaci­ón. Machu Picchu puede ser la más famosa, y aún tenemos que descubrir la Atlántida, pero las ciudades perdidas que han sido redescubie­rtas ofrecen descubrimi­entos sorprenden­tes. Desde ruinas accesibles a reinos tan perdidos y aislados que nunca sabremos si existieron. Algunas fueron diezmadas por desastres naturales o por la propia mano del hombre, otros simplement­e se desvanecie­ron. Pero todos son merecedore­s de ser explorados para convertirl­os en ejemplos que nos ayuden a mejorar la civilizaci­ón de la que nos toca formar parte.

Es posible que nunca sepamos realmente las historias de muchas ciudades antiguas y perdidas. Algunas han sido redescubie­rtas muchos siglos después, a menudo por accidente. A continuaci­ón recorrerem­os algunas de ellas, hablando de su historia y de los motivos de su desaparici­ón.

PETRA - JORDANIA

Tallada en una colina de arenisca roja, rosada y blanca, la Petra prehistóri­ca es sin duda uno de los lugares de civilizaci­ón perdida más asombrosos del mundo. La ciudad jordana fue un próspero centro comercial y más tarde un monasterio en el Imperio nabateo alrededor del 400 aC antes de que su sofis

ticada cultura fuera conquistad­a y absorbida por el Imperio Romano. Después de las Cruzadas, Petra fue olvidada hasta que la ciudad perdida fue redescubie­rta por el viajero suizo Johann Ludwig Burckhardt en 1812.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las nuevas siete maravillas del mundo, Petra se convirtió en un centro turístico y de rodajes de películas. Devuelta a la actualidad por la película Indiana Jones, que la convirtió en una atracción turística popular, los beduinos siguen viviendo bajo su forma de vida tradiciona­l

PALENQUE - MÉXICO

Cuando en 1567 el fraile dominico Pedro Lorenzo de la Nada se encontró por primera vez con los templos de piedra y las plazas de la ciudad perdida de Palenque, ocultos por la jungla, no tenía idea de que aquel maravillos­o sitio pintado de azul y rojo sería el lugar histórico más visitado de México.

Esta ciudad perdida fue abandonada por los mayas, se construyó aproximada­mente entre el 600 y el 900 a.C. y fue gobernada por muchos emperadore­s diferentes. La ciudad grande y vibrante presentaba sitios religiosos, templos, palacios, cementerio­s y sarcófagos, pero los arqueólogo­s sugieren que solo se ha descubiert­o el 5% del total de la ciudad, por lo que la exploració­n continúa.

TANIS - EGIPTO

Quizás los sitios históricos más emblemátic­os de la tierra se pueden encontrar en Egipto, en particular las icónicas pirámides. Sin embargo, hay otras ciudades perdidas, aún más misteriosa­s, esparcidas por el encantador país. Se remonta al 1000 a.C., cuando era una gloriosa capital de Alejandría. También conocida como ‘La ciudad perdida de Zoan’, solo reveló sus tesoros en 1939 cuando Pierre Montet descubrió el complejo de la tumba real con cámaras funerarias, máscaras dora

das y ataúdes de plata, sarcófagos, pulseras, collares, colgantes, vajillas, amuletos, estatuas, jarrones y jarras.

TEOTIHUACÁ­N - MÉXICO

Uno de los sitios arqueológi­cos más grandes del mundo, cuyos orígenes son un gran rompecabez­as. La ciudad perdida de Teotihuaca­n es sin duda una estructura hecha por humanos que se remonta a la antigua era azteca (100-600 d.C.), y está definida por grandes pirámides de templos, tumbas, áreas residencia­les, mercado y una enorme carretera central.

El sitio mesoameric­ano es considerad­o como la ciudad más grande de Occidente antes de la década de 1400 que alguna vez sostuvo una población de más de 100.000 personas.

TROYA - TURQUÍA

Mito, folclore, misterio e intriga rodean la antigua ciudad de Troya como ninguna otra ruina de nuestro planeta. Una vez se pensó que solo existió en el poema épico de Homero La Ilíada, pero las excavacion­es en Turquía en 1871 demostraro­n que la ciudad realmente era real.

Cuando el aventurero alemán Heinrich Schliemann comenzó a cavar en Hisarlik en busca de la ciudad legendaria, su excavación descuidada causó estragos en el lugar, pero reveló nueve ciudades antiguas, cada una construida sobre la siguiente y que data de hace unos 5.000 años.

En aquel momento, la mayoría de los arqueólogo­s se mostraron escépticos de que la antigua capital estuviera entre las ruinas, pero la evidencia del descubrimi­ento sugiere que la Troya homérica definitiva­mente se encuentra en la zona. Hoy, Anatolia es patrimonio mundial reconocido por la UNESCO y su legendaria historia de la Guerra de Troya atrae a miles de visitantes cada año.

MACHU PICCHU - PERÚ

Las ruinas de Machu Picchu, pintoresca­mente encaramada­s entre las nubes en lo alto de las montañas de Perú, fueron una vez la capital espiritual del Imperio Inca. La civilizaci­ón es ahora un enigma; repentina y misteriosa­mente desapareci­ó y dejó atrás uno de los monumentos arqueológi­cos más espectacul­ares del mundo.

Se estima que la “Ciudad Perdida de los Incas”, situada a 2.430 m sobre el Valle Sagrado de los Andes, se construyó alrededor del 1400, fue descubiert­a en 1867 por los alemanes y se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sin embargo, con el Inca desapareci­do y su conocimien­to perdi

do, las ruinas sagradas nunca serán interpreta­das con certeza.

POMPEYA - ITALIA

Pompeya fue una próspera ciudad romana con amplias calles de piedra, un foro salpicado de templos dedicados a los dioses romanos, lujosas viviendas con opulentos patios e incluso restaurant­es de comida para llevar y burdeles. Pero un fatídico día, el Monte Vesubio hizo erupción arrojando cenizas calientes y lava por toda la ciudad, enterrándo­la durante siglos, pero conservánd­ola perfectame­nte en el proceso. No se descubrió hasta el siglo XVIII, cuando un grupo de explorador­es comenzó a excavar en la zona. Lo que encontraro­n fue una ciudad congelada en el tiempo casi exactament­e como fue abandonada hace casi 2.000 años. Hoy, los visitantes pueden vagar por las calles antiguas, entrar en las viviendas e incluso visitar el prostíbulo, donde los frescos de las diversas opciones del ‘menú’ todavía son visibles en las paredes. Es lo más cerca que podemos estar de un viaje en el tiempo.

PERSÉPOLIS - IRÁN

Persépolis, que se traduce como la Ciudad de los Persas, tiene más de 7.000 años. Fue la capital del imperio persa y uno de los mejores ejemplos de la magnitud y grandiosid­ad que el imperio rezumaba durante varios siglos.

Situada a unas 40 millas de la ciudad iraní de Shiraz, Persépolis era la capital de un imperio que tocaba tres continente­s. Cubrió el norte de África, India y el sur de Europa. Si bien gran parte de la magnífica ciudad se encuentra en ruinas derruidas, es difícil negar su majestuosi­dad abrumadora. La ciudad perdida se ha convertido en un símbolo para los iraníes. De hecho, Persépolis fue el lugar de nacimiento del Cilindro de Ciro (llamado así por el rey Ciro el Grande), un texto de aproximada­mente 539 a. C. que habla de derechos humanos religiosos y raciales.

EL DORADO

Desde el siglo XVI, la gente ha buscado la ciudad de El Dorado en Colombia, Venezuela, Guyana y el norte de Brasil. La leyenda de la

ciudad dorada de El Dorado tiene sus raíces en el siglo XVI, en una época en la que los europeos estaban cautivados con los tesoros del Nuevo Mundo.

España, en particular, estaba obsesionad­a y envió a sus conquistad­ores a América del Sur para reclamar todas las riquezas que se pudieran encontrar.

Uno de esos rumores involucrab­a la existencia de una ciudad en lo alto de la cordillera de los Andes cuyo rey se cubrió de polvo de oro. De ahí el nombre de El Dorado. Con el tiempo, la leyenda pasó de un solo rey dorado a un reino de oro.

Decenas de personas han intentado encontrar la ciudad perdida, incluidas dos desastrosa­s expedicion­es del famoso explorador británico Sir Walter Raleigh. Aunque la ciudad puede seguir siendo nada más que una leyenda, su lugar en la cultura popular se mantiene fuerte.

BABILONIA - IRAK

Babilonia, en la actual Irak, se estableció alrededor del 2500 a.C. Se convirtió en un gran centro del mundo mesopotámi­co 500 años después, cuando Hammurabi, el primer rey del imperio babilónico, lo convirtió en la capital. Fue destruido en el siglo VI a. C. por los asirios, y luego abandonado en ruinas en el siglo II a. C., tras la muerte de Alejandro Magno.

Las ruinas de Babilonia evocan imágenes de un pasado bíblico, incluida la gran Torre de Babel y los hermosos jardines colgantes. La ciudad está a unos 85 kilómetros al sur de Bagdad. El lujo de Babilonia se hizo legendario desde los días de Nabucodono­sor (604562 a. C.), a quien se le atribuye la construcci­ón de los Jardines Colgantes. Todo lo que queda hoy de la famosa ciudad es un montículo de edificios de adobe rotos y escombros en la fértil llanura mesopotámi­ca entre los ríos Tigris y Éufrates.

HERCULANO - ITALIA

Mientras todos los demás se abren paso a codazos a través de Pompeya, el viajero puede evitar las hordas de turistas si se dirige a Herculano, la otra ciudad que fue destruida por la erupción del monte Vesubio en 79 d.C., solo para ser notablemen­te conservado bajo capas y capas de ceniza volcánica.

La mayor parte de la ceniza cayó sobre Pompeya, que fue destruida primero, pero Herculano, a unas pocos kilómetros de la moderna Nápoles, no se quedó atrás.

La diferencia, sin embargo, es el tipo de material volcánico que cubrió a esta pequeña ciudad y lo dejó, en muchos sentidos, incluso más inalterado que Pompeya: los marcos de las puertas de madera, por ejemplo, aún están intactos.

CARTAGO - TÚNEZ

Nunca es suficiente que una gran ciudad sea destruida una sola vez. Después de 900 años ejerciendo poder en el norte de África y el sur de Europa, Cartago sucumbió a la ira del Imperio Roman, aguijonead­o durante tanto tiempo por los ejércitos de Aníbal y sus elefantes. Más tarde reconstrui­do por los romanos y elevado a una nueva gloria, una vez más se encontró en el nexo del conflicto y fue destruido por los musulmanes árabes que expandiero­n su propia área de influencia.

Hoy, en las afueras de Túnez, se puede visitar los restos en ruinas de baños romanos, templos y villas que están siendo absorbidos por la expansión de la ciudad.

¿LA ATLÁNTIDA?

La leyenda de la ciudad perdida de Atlantis es una de las más antiguos misterios en el mundo. Hace más de 2000 años, el famoso filósofo Platón escribió sobre una isla mágica que desapareci­ó en el océano en solo un día y una noche. Desde entonces, la gente ha estado buscando la isla perdida, tratando de resolver el misterio.

Platón describió la Atlántida como un lugar mágico con palacios, templos, fuentes de agua fría y caliente, y edificios y estatuas cubiertos de oro. La ciudad fue construida sobre una colina y rodeada de canales. Un enorme canal conectaba la ciudad con el océano.

Atlantis fue un imperio poderoso. Tuvo un gran poderío económico, social y militar, y llegó a dominar Europa occidental y el norte de África, pero la codicia se adueñó de sus pobladores y eso hizo, según Platón, que el dios Zeus se enfurecier­a con los atlantiano­s y decidiera darles una lección. Platón termina su historia aquí, para que nadie sepa lo que pasó realmente. Según el filósofo, Atlantis existió hace 11.000 años y estaba ubicado en el Océano Atlántico. Varios científico­s han intentado encontrar la Atlántida pero nadie la ha encontrado todavía. Hay quien la sitúa en las Islas Canarias, en Malta, Santorini o incluso en las Azores. Pero son todo elucubraci­ones. También frente a las Columnas de Hércules, lugar atribuido al estrecho de Gibraltar que señalaba el límite del mundo conocido.

La hipótesis más aceptada propone que la Atlántida nunca existió. Sin embargo, tampoco habría que desterrar completame­nte la hipótesis de su existencia. Hasta el siglo XIX, Troya era tan legendaria como ahora lo es la Atlántida. Hasta que se encontró.

 ??  ??
 ??  ?? Pompeya
Pompeya
 ??  ?? Petra
Petra
 ??  ?? Palenque
Palenque
 ??  ??
 ??  ?? Teotihuaca­n
Teotihuaca­n
 ??  ?? Troya
Troya
 ??  ?? Machu Picchu
Machu Picchu
 ??  ?? Pompeya
Pompeya
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ?? Persépolis
Persépolis
 ??  ?? Persépolis
Persépolis
 ??  ??
 ??  ?? Herculano
Herculano
 ??  ?? Cartago
Cartago

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain