Ve­ró­ni­ca Hi­dal­go: “Ten­go en­vi­dia de las com­pa­ñe­ras que es­tán ca­sa­das y tie­nen hi­jos”

Ve­ró­ni­ca Hi­dal­go, una mo­de­lo con mu­cho pre­sen­te La Miss Es­pa­ña 2005 nos pre­sen­ta al­gu­nas de las ten­den­cias pa­ra es­te oto­ño y, ade­más, nos cuen­ta por qué no han fun­cio­na­do sus no­viaz­gos y qué sien­te cuan­do ve la vi­da de otras

QMD - - SUMARIO - @ re­vis­taQMD

“No me gus­ta es­tu­diar, pe­ro yo siem­pre voy rein­ven­tán­do­me por­que no me aco­mo­do”

Ha­ce ca­tor­ce años fue co­ro­na­da Miss Es­pa­ña. Des­de en­ton­ces, Ve­ró­ni­ca Hi­dal­go no ha pa­ra­do de tra­ba­jar. Aho­ra, a sus 38, no quie­re de­jar el mun­do de la mo­da, pe­ro ha es­tu­dia­do Nu­tri­ción y ayu­da a mu­chas mu­je­res a con­se­guir un cuer­po sa­lu­da­ble. La ca­ta­la­na, afin­ca­da en Ma­drid, re­co­no­ce que ha te­ni­do suer­te en el amor, pe­ro que sus re­la­cio­nes no han cua­ja­do. Aho­ra es­tá sol­te­ra des­pués de cor­tar con el em­pre­sa­rio ar­gen­tino Ma­xi Po­ve­da, el pa­sa­do mes de di­ciem­bre.

¿Qué es­tás ha­cien­do? Me es­toy de­di­can­do al de­por­te y a la nu­tri­ción. Ten­go clien­tas y les di­se­ño die­tas, to­do on­li­ne. Las mo­ti­vo, ca­da lu­nes me tie­nen que man­dar su pe­so y sus me­di­das, y ca­da tres se­ma­nas les voy cam­bian­do la die­ta. ¿Có­mo sur­ge?

Hi­ce un cur­so de Nu­tri­ción y la ver­dad es que siem­pre me ha gus­ta­do el de­por­te. Te has rein­ven­ta­do.

Sí. Ade­más, aho­ra es­toy en otro pro­yec­to pa­ra or­ga­ni­zar even­tos.

¿To­dos es­tos cam­bios son por­que de la mo­da ya no se pue­de vi­vir?

De la mo­da sí se pue­de vi­vir, pe­ro es muy di­fí­cil. Yo siem­pre di­go que las que te­ne­mos un nom­bre igual lo te­ne­mos más fá­cil pa­ra aguan­tar en el mun­do de la mo­da. Ade­más, aho­ra vie­nen chi­cas muy fuer­tes con las que no te pue­des com­pa­rar. Yo no voy a de­jar el mun­do de la mo­da, pe­ro tam­bién quie­ro en­fo­car­me pro­fe­sio­nal­men­te a al­go más es­ta­ble. ¿Por la edad? Bueno, sí. Yo voy a cum­plir 38 años. Al fi­nal lo que bus­cas es es­ta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca y emo­cio­nal. Las in­fluen­cers han per­ju­di­ca­do mu­cho el mun­do de la mo­da. ¿Por qué? Cuan­do yo ga­né Miss Es­pa­ña, en 2005, no exis­tía Ins­ta­gram. Es­tas chi­cas han cre­ci­do ya con es­to y no­so­tras nos he­mos que­da­do un po­co atrás.

Igual el tí­tu­lo tam­bién te per­ju­di­ca en la mo­da.

Siem­pre di­go que el tí­tu­lo be­ne­fi­cia pa­ra unas co­sas y per­ju­di­ca por otro la­do. Ex­plí­ca­te. En el mun­do de la mo­da hay di­se­ña­do­res que no quie­ren tra­ba­jar con una Miss Es­pa­ña y hay otras mar­cas que al con­tra­rio. Con to­do el re­co­rri­do que tú tie­nes, ¿qué con­se­jo da­rías a las chi­cas que se pre­sen­tan a es­tos cer­tá­me­nes?

Que lo dis­fru­ten mu­cho, que tra­ba­jen mu­cho, pe­ro que se cen­tren en sus es­tu­dios o, si lo tie­nen, en un tra­ba­jo es­ta­ble, por­que al fi­nal to­do tie­ne su fin. ¿Tú es­tu­dias­te? Yo es­ta­ba es­tu­dian­do Fo­to­gra­fía, pe­ro lo de­jé por­que me de­di­qué al tí­tu­lo. Me arre­pien­to de no ha­ber sa­ca­do mi ca­rre­ra. To­da­vía es­tás a tiem­po. No me gus­ta es­tu­diar. Pe­ro yo siem­pre voy rein­ven­tán­do­me por­que no me aco­mo­do y gra­cias a Dios siem­pre sal­go ade­lan­te.

¿No has te­ni­do en­vi­dia de otras de tus com­pa­ñe­ras?

De lo que ten­go en­vi­dia es de que la ma­yo­ría ya son ma­más y es­tán ca­sa­das. Al fi nal, tie­nen una vi­da es­ta­ble. ¿ Te da más en­vi­dia eso o no te­ner un tra­ba­jo en te­le­vi­sión, co­mo Eva Gon­zá­lez?

Cla­ro que me gus­ta­ría te­ner el tra­ba­jo de Eva, pe­ro de tan­tas Mis­ses só­lo una ha te­ni­do la suer­te de tra­ba­jar en la te­le­vi­sión.

“En la mo­da hay di­se­ña­do­res que no quie­ren tra­ba­jar con una Miss” “Es­tu­dié un cur­so de nu­tri­ción. Aho­ra Ten­go clien­tas y les di­se­ño die­tas”

De to­das for­mas, es­te ve­rano me de­cías que ya no que­rías hom­bres en tu vi­da.

Eso es lo que siem­pre se di­ce por­que te lle­vas mu­chos chas­cos, pe­ro en el fon­do a mí me gus­ta­ría for­mar una fa­mi­lia en un fu­tu­ro y es­tar enamo­ra­da de mi ma­ri­do. ¿No has te­ni­do suer­te en el amor?

He en­con­tra­do hom­bres muy in­tere­san­tes, pe­ro no ha fun­cio­na­do. Y no sé por qué. ¿Eres una mu­jer di­fí­cil?

No lo creo, pe­ro sin yo que­rer les creo ce­los. Se vuel­ven ce­lo­sos con­mi­go. Igual es por­que soy una chi­ca muy abier­ta y eso a un hom­bre le crea un po­co de in­se­gu­ri­dad. Pe­ro, bueno, he te­ni­do re­la­cio­nes lar­gas y por una co­sa o por otra no han fun­cio­na­do. “Con In­ter­net se ha per­di­do la ma­gia de co­no­cer a una per­so­na co­mo an­tes” Si quie­res ser ma­dre, ¿por qué no eres ma­dre sol­te­ra?

La ver­dad es que eso me lo he plan­tea­do. Me he pues­to co­mo lí­mi­te los 40 años, y si los cum­plo y no soy ma­dre lo in­ten­ta­ré yo so­la. ¿Tu ma­dre qué te di­ce?

A mi ma­dre le gus­ta­ría lo tra­di­cio­nal, pe­ro se da cuen­ta que es muy di­fí­cil y que hay mu­chos re­cur­sos. En el mun­do que vi­vi­mos es muy di­fí­cil por­que las re­la­cio­nes son di­fe­ren­tes. Las re­des so­cia­les tie­nen mu­cha cul­pa. ¿Li­gas por In­ter­net?

Pues cla­ro, co­mo to­do el mun­do. Pe­ro se ha per­di­do la ma­gia de co­no­cer a una per­so­na co­mo an­tes. Se pier­de la ilu­sión, por­que li­gar por In­ter­net es tan fá­cil...

“SI A LOS 40 NO SOY MA­DRE, LO IN TENTARÉ SO­LA”

“Soy una chi­ca muy abier­ta, y eso a un hom­bre le crea un po­co de in­se­gu­ri­dad”

“ME ES­TOY PLAN­TEAN­DO IR­ME A MÉ­XI­CO” “Nun­ca me he sen­ti­do mu­jer ob­je­to (…). He di­cho que no a mu­chas ce­nas”

¿A tu ma­dre nun­ca le dio mie­do que te me­tie­ras en es­te mun­do de la mo­da, del fa­mo­seo?

Cla­ro que sí. Se ha preo­cu­pa­do, pe­ro con­fía mu­cho en mí y sa­be que soy una chi­ca fuer­te. Te­ne­mos mu­cha con­fian­za las dos. ¿Al­gu­na vez te has sen­ti­do una mu­jer ob­je­to?

No, nun­ca. Cuan­do ga­né Miss Es­pa­ña, An­drés Cid ( an­ti­guo pro­pie­ta­rio de la mar­ca Miss Es­pa­ña) no nos obli­ga­ba, pe­ro sí nos in­vi­ta­ba a ce­nas. Yo le de­cía mu­chas ve­ces que no, por­que no me ape­te­cía na­da com­par­tir me­sa con cuarenta ex­tra­ños. Pe­ro nun­ca me he sen­ti­do ob­je­to. En Miss Uni­ver­so, en Tai­lan­dia, me acuer­do que ca­da no­che nos sen­ta­ban en ce­nas a cua­tro chi­cas con cua­tro hom­bres. Una no­che te ha­ce gra­cia, pe­ro un mes pues ya no. ¿Y ha­bla­bas en in­glés?

Yo no, por eso es­ta­ba en­can­ta­da, por­que no te­nía que en­ta­blar con­ver­sa­ción con na­die. Evi­ta­ba es­cu­char gi­li­po­lle­ces. ¿Te ha­cías la ton­ta? Pues sí.

Tú via­jas mu­cho. ¿Nun­ca te han da­do ga­nas de ir­te fue­ra?

Me iría a Mé­xi­co. Me lo es­toy plan­tean­do. An­tes igual no lo ha­cía por­que te­nía pa­re­ja y no que­ría una re­la­ción a dis­tan­cia. En Mé­xi­co me sen­ti­ría res­pal­da­da, por­que ten­go mu­chos ami­gos y ten­go con­tac­tos. Me en­can­ta­ría ser co­la­bo­ra­do­ra de te­le­vi­sión allí.

Pa­rez­co una fem­me fa­tal La mo­de­lo lle­va un ves­ti­do (154 €) de Sil­vian Heach, bo­tas (129,99 €) de Man­go, cin­tu­rón (45 €) de Pe­pe Jeans y co­llar y pen­dien­tes (c.p.v) de Emo­lo. ¡Una fie­ra!

PA­SA LA PÁ­GI­NA SI QUIE­RES VER MÁS TEN­DEN­CIAS DE OTO­ÑO

La ca­ta­la­na lu­ce blu­sa (170 €) de BA&SH, va­que­ros (99 €) de Pe­pe Jeans y bo­ti­nes (c.p.v.) de Guess. Dio la cam­pa­na­da

Ve­ró­ni­ca lu­ce ca­mi­sa (59 €) de Ba­ri­lo­che, fal­da (205 €) de An­tik Ba­tik, bo­tas (229 €) y bol­so (220 €) de Tos­ca Blu, cin­tu­rón (55 €) de Pe­pe Jeans, pen­dien­tes y ca­de­na (c.p.v, am­bos) de Tho­mas Sa­bo. SI­GUE LE­YEN­DO SI QUIE­RES SA­BER DÓN­DE LE GUS­TA­RÍA VI­VIR A VE­RÓ­NI­CA.

Es­toy pa­ra echar­me flo­res, la ver­dad Ve­ró­ni­ca lu­ce un ves­ti­do (165 €) de Co­coa y pul­se­ra (c.p.v.) de Car­tier.

La mo­de­lo lle­va un ves­ti­do (142 €) de Sil­vian Heach, cin­tu­rón (45 €) de Pe­pe Jeans, bo­tas (229 €) de Tos­ca Blu y co­lla­res (c.p.v.) de Tho­mas Sa­bo.

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