Te lo Di­ce Mo

He­mos pe­di­do a los lec­to­res de Run­ner’s World que ha­gan pre­gun­tas al me­jor fon­dis­ta bri­tá­ni­co de to­dos los tiem­pos. La res­pues­ta ha si­do am­plí­si­ma y no te­ne­mos es­pa­cio pa­ra to­do el mun­do, pe­ro aquí tie­nes una se­lec­ción.

Runner's World (Spain) - - Sumario -

El tri­ple cam­peón olím­pi­co Mo Fa­rah res­pon­de a las pre­gun­tas de los lec­to­res.

Tras una com­pe­ti­ción, ¿có­mo te re­cu­pe­ras y com­ba­tes el ba­jón post-ca­rre­ra?

Du­ran­te unos días me li­mi­to a ase­gu­rar­me de pa­sar mu­cho tiem­po con mi fa­mi­lia. ¡No ten­go tiem­po de echar­me en el so­fá por­que mis cua­tro hi­jos no me de­jan ni res­pi­rar! Pe­ro me en­can­ta es­tar con ellos y si me da por pen­sar en una ma­la ca­rre­ra y es­tar en­fu­rru­ña­do, Tania, mi mu­jer, en­se­gui­da me ani­ma y me di­ce que pa­re de com­pa­de­cer­me.

¿Pre­fie­res en­tre­nar por la

ma­ña­na o por la tar­de?

Por la ma­ña­na, cla­ra­men­te. Ha­go se­sión do­ble ca­si to­dos los días y siem­pre pre­fie­ro las tem­pra­ne­ras, pues soy una per­so­na más de ma­ña­nas. Cuan­do lle­ga la tar­de, prác­ti­ca­men­te he aca­ba­do y lo úni­co que quie­ro es re­la­jar­me.

¿Cuál es la co­sa más in­tere­san­te que tie­nes en el des­ván?

Mis me­da­llas y tro­feos. No ten­go otro si­tio don­de me­ter­los. No los sue­lo mirar a me­nu­do, pe­ro es­tá bien sa­ber que es­tán ahí, por si me ape­te­ce su­bir a echar­les un vis­ta­zo.

¿Cuán­to co­rres so­bre as­fal­to y cuán­to so­bre su­per­fi­cies más blan­das?

Co­rro unos 210 km se­ma­na­les y di­ría que en­tre el 80% y 90% lo ha­go so­bre su­per­fi­cie blan­da, co­mo la hierba. Ha­go un ro­da­je a la se­ma­na so­bre as­fal­to, nor­mal­men­te el más lar­go, pe­ro lo com­bino y, a ve­ces, tam­bién pue­de ser una ti­ra­da a rit­mo con­tro­la­do o una se­sión in­ter­vá­li­ca. Cuan­do tu ki­lo­me­tra­je es al­to, es im­por­tan­te pro­te­ger tus pier­nas. Y el as­fal­to es de­ma­sia­do du­ro pa­ra en­tre­nar to­do el tiem­po sin que te le­sio­nes.

¿Cuál era tu ju­gue­te pre­fe­ri­do cuan­do eras ni­ño?

Es­tá cla­ro que eso fue du­ran­te mi ni­ñez en So­ma­lia. [Mo se mu­dó a Reino Uni­do a la edad de ocho años]. Te­nía­mos pe­que­ños tras­tos con rue­das que ibas em­pu­jan­do con un pa­lo por la ca­lle sin que vol­ca­sen. Yo me pa­sa­ba ho­ras ju­gan­do con el mío. Ha­ce po­co es­tu­ve en So­ma­lia y vi a ni­ños ju­gan­do a lo mis­mo. Así que me pu­se con ellos y se me dio fa­tal. Era co­mo “¡Pe­ro tío, si yo era muy bueno en es­to!”

¿En qué pien­sas du­ran­te los úl­ti­mos tra­mos de una ca­rre­ra (so­bre to­do un ma­ra­tón), cuan­do las co­sas se po­nen di­fí­ci­les?

Bue­na pre­gun­ta. Pe­ro dé­ja­me de­cir­te que no es que se pon­gan du­ras; ¡se po­nen muy du­ras! Creo que es al­go que se pu­do ver en mi ca­ra du­ran­te el Ma­ra­tón de Lon­dres de es­te año. Co­noz­co a gen-

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.