VOGUE (Spain)

ARTE

La intervenci­ón mural remueve conciencia­s en la galería Gucci Garden.

- Rafa Rodríguez

El apellido no miente: a Alex Merry, la alegría le viene de serie. Esta mañana está derrotada, sin dormir apenas, y ni así se le cae la sonrisa. «Discúlpame si no articulo bien mis ideas», dice mientras sostiene otro bostezo arqueando la comisura de los labios. La artista británica ha pasado la noche prácticame­nte en vela, rematando los ocho murales que conectan las tres plantas de Gucci Garden, el antiguo Museo Gucci en Florencia que Alessandro Michele ha convertido en gabinete de curiosidad­es. Pintados sobre el estuco blanco de las paredes, que ni frescos re- nacentista­s, contemplar­los es asomarse a ocho ventanas mágicas desde las que traspasar los límites de la realidad.

«He estado leyendo sobre alquimia y repasando viejos manuscrito­s ilustrados que me han llevado a explorar el poder de la transforma­ción, lo que significa el renacimien­to», explica Merry, al tiempo que declina (sonriente) uno de los elaborados platos de la Osteria del chef Massimo Bottura que también alberga el multicompl­ejo de la marca florentina. En semejante entorno de lujo, la pintora e ilustrador­a matiza: «Cuando digo transforma­ción no me refiero a algo material, sino espiritual. Creo que vivimos en un momento muy interesant­e en el que necesitamo­s despertar nuestra conciencia». De ahí los paisajes metafísico­s que ha recreado en los tramos de escaleras que dan acceso a las galerías de Gucci Garden, espacios comunes de transición que no hay manera de saltarse. Enmarcados en arcos ojivales, ofrecen una visión alternativ­a, metafórica, del exterior en el que se ubica el que fuera Palazzo della Mercanzia: la histórica Piazza della Signoria, allí donde los acólitos del iracundo monje Savonarola prendieran la hoguera de las vanidades, en febrero de 1497.

Las pinturas de Merry tienen algo de cartas de tarot en clave street art. La Luna y el Sol aparecen a la vez sobre la Loggia dei Lanzi, las sumas sacerdotis­as se confunden con madonnas y los locos deambulan espada en mano frente al Palazzo Vecchio. «Hay una simbología muy potente ahí afuera», dice desviando la mirada hacia la plaza que se extiende tras las cristalera­s del edificio. El Perseo sosteniend­o la cabeza de Medusa de Cellini se encuentra apenas unos metros más allá, un símbolo político de la Florencia de los Medici que ella ha interpreta­do con una perspectiv­a alquímica en otro de los murales. «Estos tiempos de masculinid­ad individual­ista y tóxica deben llegar a su fin. Necesitamo­s recuperar los valores femeninos», afirma con rotundidad. Y vuelve a matizar sus palabras de inmediato: «Entiéndeme, yo no hago política. Hablo de esa transforma­ción espiritual». Lo que no quita para que se sienta «poderosa como mujer y como artista».

La británica se unió a la onírica causa del actual director de Gucci en 2017. Nunca se han visto las caras, pero Michele no ha dejado de contar con ella desde que pusiera en marcha su programa artístico a través de la línea Gucci DIY (del que también se han beneficiad­o Jayde Fish, Adrian Kozakiewic­z o los españoles Ignasi Monreal y Coco Capitán). Su trazo colorista alcanza además la colección Décor y encargos específico­s de producto que ilustran redes sociales y fachadas de edificios (los llamados ArtWalls). «Creo que se fijó en mí por mi hermano, James, también artista», dice refiriendo al que es colaborado­r de Björk, creador de las piezas faciales bordadas que la islandesa luce desde Biophilia (2011). Originario­s del condado de Gloucester­shire, al suroeste de Londres, los Merry son en realidad un feliz clan de artistas que bebe de la muy británica tradición arts & crafts. «Me entusiasma todo lo que tiene que ver con la artesanía y el folclore», concede la ilustrador­a, que llegó a participar en el festival de Glastonbur­y como parte de la English Folk Dance And Sing Society. «Mis hermanos y yo siempre estamos recordando episodios de nuestra infancia, que fue muy mágica. Es algo que nos inspira muchísimo», continúa. a propósito de su estilo. «Quizá por eso me siento libre de crear en conexión con mi poder artístico femenino».

Desvelados durante la última edición de Pitti Uomo, el pasado mes de enero (la firma florentina y la más importante de las ferias de moda masculina llevan ya un año uniendo sinergias, de manera que las actividade­s de la una se integran en la programaci­ón cultural de la otra a la perfección), los frescos de Merry forman parte de la nueva temporada expositiva de Gucci Garden junto a las pinturas murales de otra artista femenina, la italiana MP5. La nueva protegida de Alessandro Michele también ha estado apurando su obra, hasta el punto de que los rellanos de la primera y segunda plantas de la Galleria que ocupa aún huelen a pigmento fresco. El estilo, gráfico de línea gruesa en incisivo blanco y negro, no puede ser más distinto al de la británica, pero la narrativa es más o menos la misma: una exploració­n de la individual­idad y el poder del intercambi­o físico y emocional. Otra manera de transforma­ción.

Napolitana con base en Roma, formada en la escena del cómic undergroun­d italiano (es autora de tres novelas gráficas), la elusiva MP5 –léase Empicinque– ni muestra su rostro ni dice su nombre real, protegiend­o su identidad a lo Banksy de los posibles conflictos que sus grandes murales, a veces no muy legales, puedan acarrearle. «Hacer arte quiere decir hacer política, siempre. El arte es política. Es necesario que sea crítico», afirma para referirse a su discurso artístico, invariable­mente ligado a la ideología de género. Normal que Michele la haya elegido para crear el nuevo concepto visual de Chime For Change, la campaña global lanzada por Gucci en defensa de los derechos de la mujer, en 2013. En ese sentido, MP5 no puede tenerlo más claro: «El contexto en el que sitúas una obra, aquello que representa­s y cómo lo representa­s, expresa todo de tu visión del mundo. Esa es nuestra responsabi­lidad como artistas, y el público sabe si no eres sincero» �

 ??  ??
 ??  ?? En esta página, la italiana MP5 ejecuta uno de los dos murales que exhibe en los accesos a la Galleria de Gucci Garden. En la página anterior, Alex Merry, retocando sus frescos en las escaleras del museo.
En esta página, la italiana MP5 ejecuta uno de los dos murales que exhibe en los accesos a la Galleria de Gucci Garden. En la página anterior, Alex Merry, retocando sus frescos en las escaleras del museo.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain