Uru­guay sue­le se­guir las “olas re­gio­na­les” y se­ría una “gran ex­cep­ción” his­tó­ri­ca que el Fren­te Am­plio ga­ne en 2019, se­gún el di­rec­tor de opi­nión pú­bli­ca de Op­ción

Si bien no hay na­da de­fi­ni­do, “la es­truc­tu­ra de la in­ten­ción de vo­to” es si­mi­lar a los re­sul­ta­dos de la elec­ción de 1999

Búsqueda - - PORTADA - En­tre­vis­ta de Gui­ller­mo Dra­per

El fi­nal de la pe­lí­cu­la to­da­vía no es­tá cla­ro, pe­ro los in­di­cios apun­tan ha­cia un desen­la­ce po­si­ble. Ra­fael Por­ze­cans­ki lle­va tiem­po mi­rán­do­la y cree que lo más pro­ba­ble hoy es que ter­mi­ne con una de­rro­ta del Fren­te Am­plio en las elec­cio­nes del 2019.

El es­ce­na­rio ac­tual es pa­re­ci­do “en es­truc­tu­ra de in­ten­ción de vo­to” al de la elec­ción de 1999, don­de la coa­li­ción de iz­quier­da ob­tu­vo una “cla­ra di­fe­ren­cia en pri­me­ra vuel­ta”, pe­ro per­dió en la se­gun­da, ex­pli­ca en una en­tre­vis­ta con Bús­que­da el di­rec­tor de Opi­nión Pú­bli­ca de Op­ción Con­sul­to­res. A di­fe­ren­cia de lo que ocu­rrió 20 años atrás, acla­ra, el Fren­te Am­plio es­tá en el go­bierno y eso le da una ven­ta­ja: el apa­ra­to del Es­ta­do pue­de ha­cer “cam­pa­ña” mos­tran­do los re­sul­ta­dos de la ges­tión. Y ese es so­lo uno de los ases que tie­ne el ofi­cia­lis­mo ba­jo la man­ga.

Aun así, pa­ra Por­ze­cans­ki no so­lo la pe­lí­cu­la de las en­cues­tas pro­yec­ta un fu­tu­ro ne­ga­ti­vo pa­ra el Fren­te Am­plio. “Uru­guay, en ge­ne­ral, no es­ca­pa a las gran­des olas re­gio­na­les en el ám­bi­to po­lí­ti­co en los úl­ti­mos 50 años”, di­ce. “Se­ría una gran ex­cep­ción en tér­mi­nos de la his­to­ria uru­gua­ya que el Fren­te re­nue­ve el po­der en es­te mo­men­to”.

— ¿Có­mo es­tán pa­ra­dos los par­ti­dos al co­mien­zo de la cam­pa­ña elec­to­ral?

— Hay que mi­rar siem­pre, en pri­mer lu­gar, las se­ries his­tó­ri­cas, por­que las en­cues­tas hay ve­ces que tie­nen fluc­tua­cio­nes tri­mes­tra­les que pue­den te­ner sus már­ge­nes de error, en­ton­ces es­tá bueno ver la pe­lí­cu­la del me­diano pla­zo y lo que ha­cen los co­le­gas. ¿Y qué di­ce esa pe­lí­cu­la? La in­for­ma­ción se re­pi­te en es­to: el Fren­te es­tá peor que en 2013; el Par­ti­do Na­cio­nal es­tá, pro­ba­ble­men­te, me­jor, y el Par­ti­do Co­lo­ra­do un po­co peor. Y des­pués el Par­ti­do de la Gen­te y el Par­ti­do In­de­pen­dien­te mues­tran que hay po­si­bi­li­dad cier­ta de que crez­ca la frag­men­ta­ción par­la­men­ta­ria. La evo­lu­ción más re­cien­te mues­tra al Par­ti­do Co­lo­ra­do un po­co más fuer­te, que se acer­ca más a su vo­ta­ción del 2014. La du­da que nos des­pier­ta a to­dos es qué va a pa­sar con el Fren­te Am­plio, por­que sa­be­mos que bue­na par­te de los in­de­ci­sos vo­ta­ron al Fren­te en 2014 y la pre­gun­ta es qué van a ha­cer.

Es un es­ce­na­rio más pa­re­ci­do en es­truc­tu­ra de in­ten­ción de vo­to al es­ce­na­rio de 1999, don­de el Fren­te te­nía cla­ra di­fe­ren­cia en pri­me­ra vuel­ta, pe­ro per­dió en se­gun­da vuel­ta. Es más pa­re­ci­do a ese es­ce­na­rio preelec­to­ral que al de los úl­ti­mos tres ci­clos don­de el Fren­te ga­nó. Pe­ro se abren mu­chas in­cóg­ni­tas. No es exac­ta­men­te lo mis­mo, por ejem­plo, por­que el Fren­te no era go­bierno en 1999 y aho­ra lo es. Eso es im­por­tan­te por­que el go­bierno en el úl­ti­mo año va a co­mu­ni­car sus lo­gros, va a ha­cer cam­pa­ña, y eso pue­de in­fluir en la apro­ba­ción de go­bierno y eso afec­ta la in­ten­ción de vo­to. Esa es una car­ta ba­jo la man­ga. Otro te­ma es Da­niel Mar- tí­nez, la fi­gu­ra que sis­te­má­ti­ca­men­te nos mar­ca me­jor en sim­pa­tía y eso abre una in­te­rro­gan­te.

— ¿En qué sen­ti­do? —Tie­ne una eva­lua­ción po­si­ti­va de su ges­tión y su es­ti­lo de li­de­raz­go vie­ne, por el mo­men­to, sin­to­ni­zan­do bien con el uru­gua­yo me­dio. No es un hom­bre de­ma­sia­do con­fron­ta­ti­vo, agre­si­vo, y ha lo­gra­do una co­mu­ni­ca­ción con el ciu­da­dano co­mún que in­clu­so su­pera las ba­rre­ras par­ti­da­rias. Mar­tí­nez tie­ne bue­nos re­gis­tros de sim­pa­tía en vo­tan­tes blan­cos, por ejem­plo. Eso abre nue­vas in­cóg­ni­tas.

La ter­ce­ra in­cóg­ni­ta es que en la úl­ti­ma elec­ción, con di­fe­ren­cias — y por suer­te la de Op­ción fue pe­que­ña—, to­dos los re­gis­tros de in­ten­ción de vo­to tu­vie­ron sub­es­ti­ma­ción del vo­to del Fren­te. Por eso hay que abrir un ele­men­to de in­cer­ti­dum­bre. Y el otro ele­men­to es que fal­tan las in­ter­nas. Hay que ver qué can­di­da­tos ga­nan, por­que de eso de­pen­de mu­cho. — Más allá de esas in­cóg­ni­tas, den­tro de los par­ti­dos pa­re­ce ha­ber fa­vo­ri­tos cla­ros. Luis La­ca­lle Pou en el Par­ti­do Na­cio­nal, por ejem-Pre­fie­ro ha­blar de li­de­raz­go y no de fa­vo­ri­tis­mo, por­que el fa­vo­ri­tis­mo im­pli­ca un ele­men­to de pre­dic­ción. Por ejem­plo, si vos veías la en­cues­ta fal­tan­do un mes en la elec­ción pa­sa­da, de­cías que ga­na­ba La­rra­ña­ga. Pe­ro si veías la pe­lí­cu­la y có­mo La­ca­lle Pou re­mon­ta­ba, re­mon­ta­ba y re­mon­ta­ba, por lo me­nos de­bías de­cir que ha­bía in­cer­ti­dum­bre. Por el mo­men­to hay li­de­raz­go de La­ca­lle Pou y hay cier­to for­ta­le­ci­mien­to de La­rra­ña­ga; ha­brá que ver si ese for­ta­le­ci­mien­to tie­ne un te­cho o si la co­sa se em­pa­re­ja y se vuel­ve in­cier­to.

— En esos tér­mi­nos, tam­bién hay un li­de­raz­go de Mar­tí­nez.

— En el ca­so de Mar­tí­nez es más cla­ro, los otros can­di­da­tos son más nue­vos en tér­mi­nos de su ca­rre­ra elec­to­ral.

— Us­ted com­pa­ra­ba el ac­tual es­ce­na­rio con el de 1999. ¿Es­to im­pli­ca que lo más pro­ba­ble es que pier­da el Fren­te Am­plio?

— ¿Con es­tas es­truct uras de i nten­ción de vo­to tie­ne el Fren­te Am­plio más pro­ba­bi­li­da­des de per­der la elec­ción en 2019 que en 2014? Sí, las tie­ne. Por eso quie­nes si­guen los nú­me­ros con más aten­ción, co­mo Cons­tan­za Mo­rei­ra, di­cen que es­tán com­pli­ca­dos en com­pa­ra­ción con los ci­clos an­te­rio­res. Es un da­to de la reali­dad, pe­ro rei­te­ro que es­tá to­do abier­to e in­cier­to. Uno pue­de ver se­me­jan­zas en la es­truc­tu­ra de in­ten­ción de vo­to, pe­ro no es la mis­ma si­tua­ción.

— Los i ndi­ca­do­res so­cio­eco­nó­mi­cos co­mo el au­men­to del des­em­pleo y de los de­li­tos, van en lí­nea con com­pli­car la elec­ción del Fren­te Am­plio.

— Hay al­go que cam­bia en el elec­to­ra­do. En ese sen­ti­do es­toy de acuer­do con lo que di­ce mi co­le­ga Zuas­na­bar. Hay un hu­mor en la ciu­da­da­nía que cam­bia en­tre el 2015 y el 2016. Es­tá re­la­cio­na­do con el cam­bio de cier­tos in­di­ca­do­res eco­nó­mi­cos y hu­bo un pri­mer año de Ta­ba­ré Váz­quez que fue más di­fí­cil de lo que se po­día pre­ver. Hay un cam­bio que afec­ta la apro­ba­ción de go­bierno y afec­ta tam­bién la in­ten­ción de vo­to. Ahí es­tán tam­bién los da­tos del La­ti­no­ba­ró­me­tro que mues­tran una caí­da del res­pal­do al sis­te­ma de­mo­crá­ti­co en la opi­nión pú­bli­ca. To­do es­to se en­mar­ca en un con­tex­to de en­len­te­ci­mien­to eco­nó­mi­co, con pér­di­da de em­pleo, sin in­ver­sión pri­va­da y con el au­men­to del de­li­to. La de­lin­cuen­cia en Uru­guay tie­ne un pi­co en 2012 y otro aho­ra en 2018.

— Du­ran­te l a elec­ción pa­sa­da la opo­si­ción cri­ti­có con du­re­za al go­bierno por el te­ma se­gu­ri­dad; sin em­bar­go, Váz­quez pro­me­tió man­te­ner en el car­go al mi­nis­tro Eduar­do Bo­no­mi y el Fren­te Am­plio ga­nó otra vez. ¿Es la eco­no­mía la que de­fi­ne?

— Qui­zás el efec­to de la eco­no­mía es más di­rec­to y el de la se­gu­ri­dad sea más in­di­rec­to. Qui­zás es­tos ín­di­ces de tan­ta des­apro­ba­ción en se­gu­ri­dad va­yan pro­du­cien­do un hu­mor di­fe­ren­te, la per­cep­ción de que pue­da ha­ber cier­ta pa­rá­li­sis del go-

Ra­fael Por­ze­cans­ki

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