ES­TA­TA­LES

El Pais (Uruguay) - Economia y mercado - - PORTADA - Isaac Al­fie

Isaac Al­fie ad­vier­te que al­re­de­dor de 1:270.000 trabajadores del sec­tor pri­va­do de­ben ge­ne­rar in­gre­sos pa­ra ha­cer fren­te a 1:080.000 suel­dos, sub­si­dios y pa­si­vi­da­des.

En­tre los in­for­mes que se pre­sen­tan con­jun­ta­men­te con la Ren­di­ción de Cuen­tas, fi­gu­ra el re­la­ti­vo al nú­me­ro de funcionarios pú­bli­cos, que es­te año só­lo in­for­mó so­bre la can­ti­dad de víncu­los di­rec­tos con el Es­ta­do. Sa­bi­do es que, por fue­ra de la es­ta­dís­ti­ca que pu­bli­ca la ONSC, exis­ten más víncu­los que po­de­mos lla­mar em­pleo in­di­rec­to. En efec­to, ade­más de los víncu­los la­bo­ra­les con los Po­de­res Le­gis­la­ti­vo y Eje­cu­ti­vo, or­ga­nis­mos del 220 y 221 de la Cons­ti­tu­ción, los go­bier­nos de­par­ta­men­ta­les, per­so­nas de de­re­cho público no es­ta­tal y al­gu­nas em­pre­sas pro­pie­dad del apa­ra­to es­ta­tal, don­de és­te tie­ne ma­yo­ría, exis­ten otras for­mas de con­tra­ta­ción co­mo los con­tra­tos con ONG, di­rec­ta­men­te con or­ga­ni­za­cio­nes gre­mia­les y otras de ser­vi­cios que en­cu­bren el em­pleo es­ta­tal.

CIFRAS. Pri­me­ro, me con­gra­tu­lo en com­pro­bar que al­gu­nos de los grue­sos erro­res que te­nía el in­for­me del año pa­sa­do y fue­ron se­ña­la­dos des­de es­ta co­lum­na, se to­ma­ron en cuen­ta

(1).

El in­for­me mues­tra que en

2017 los víncu­los con el Es­ta­do cre­cie­ron en 3.707, lo cual con­tras­ta con la caí­da es­ti­ma­da del to­tal de em­pleo en unas 4.000 per­so­nas. Es de­cir, el sec­tor pri­va­do ha­bría per­di­do el año pa­sa­do unos 7.700 em­pleos, situación que, aten­dien­do a las cifras ofi­cia­les del INE, no­to­ria­men­te se agra­vó en los pri­me­ros me­ses del co­rrien­te 2018.

En to­tal, los víncu­los la­bo­ra­les con el Es­ta­do su­ma­ron

310.126 a fin del año pa­sa­do, ca­si

70.000 más que en 2004. La pro­por­ción de em­plea­dos pú­bli­cos so­bre el to­tal de la po­bla­ción, a quien se le pres­ta los ser­vi­cios, lle­gó a 8,9% —jun­to con el 2014, el ma­yor re­gis­tro de la se­rie de la ONSC des­de 1995— y el em­pleo público al­can­zó el 18,8% del to­tal, tam­bién en va­lo­res má­xi­mos de la se­rie dis­po­ni­ble.

Lla­ma la aten­ción que la can­ti­dad de funcionarios pú­bli­cos, que ha­bía lle­ga­do a su má­xi­mo en 2014 con 307.000 y re­du­ci­do li­ge­ra­men­te en los dos años pos­te­rio­res, ha­ya vuel­to a au­men­tar. El Po­der Eje­cu­ti­vo ha­bía anun­cia­do un plan de re­duc­ción de vacantes —una de ca­da 3— que ha­cía pen­sar en que la re­duc­ción de la plan­ti­lla con­ti­nua­ría, ya que eso es par­te esen­cial de lo que ne­ce­si­ta nues­tra eco­no­mía. No só­lo no fue así, sino que el au- men­to re­sul­tó sig­ni­fi­ca­ti­vo:1,2% en un año. Cuan­do se dis­cu­tió la ini­cia­ti­va, dos años atrás, se di­jo —con ra­zón— que esos pla­nes ha­bía que plas­mar­los en la ley, por­que de lo con­tra­rio, sin la li­mi­ta­ción que és­ta su­po­ne, el ries­go de vio­la­ción de la voluntad se­gui­ría pre­sen­te. Es cla­ro que las di­rec­ti­vas im­par­ti­das no fue­ron res­pe­ta­das y se si­guió ac­tuan­do co­mo si na­da pa­sa­ra, cuan­do el país se en­cuen­tra en me­dio de no­to­rias di­fi­cul­ta­des en ma­te­ria eco­nó­mi­ca y, el sec­tor público con sus fi­nan­zas com­pro­me­ti­das. Re­cor­de­mos que un dé­fi­cit per­sis­ten­te del 4% del PIB no se re­cuer­da des­de épo­cas cuan­do su fi­nan­cia­mien­to era bá­si­ca­men­te in­fla­cio­na­rio.

AS­PEC­TOS CONCEPTUALES.

Si te­ne­mos más de 300.000 em­plea­dos pú­bli­cos, al­re­de­dor de

700.000 ju­bi­la­dos y pen­sio­nis­tas (to­dos los fon­dos), y apro­xi­ma­da­men­te en pro­me­dio unos

30.000 trabajadores que co­bran se­gu­ro de en­fer­me­dad y 40.000 de des­em­pleo, hay al­re­de­dor de

1:270.000 trabajadores del sec- tor pri­va­do que de­ben ge­ne­rar in­gre­sos pa­ra ha­cer fren­te a 1:080.000 suel­dos, sub­si­dios y pa­si­vi­da­des (2). Cla­ra­men­te no es po­si­ble y, en­ton­ces, una par­te im­por­tan­te de los impuestos ge­ne­ra­les (IVA, Ime­si, aran­ce­les, etc) se uti­li­za pa­ra abo­nar las pro­pias pres­ta­cio­nes, por lo que los be­ne­fi­cia­rios tam­bién con­tri­bu­yen. El pro­ble­ma es có­mo ha si­do la evo­lu­ción re­la­ti­va de ca­da uno de los con­cep­tos, don­de las pres­ta­cio­nes han au­men­ta­do, tan­to el em­pleo público, co­mo el nú­me­ro de pa­si­vos y , pro­por­cio­nal­men­te, muy por en­ci­ma de la can­ti­dad de tra­ba- ja­do­res pri­va­dos. Su ló­gi­ca con­se­cuen­cia es có­mo ha cre­ci­do la car­ga de impuestos en ge­ne­ral y al tra­ba­jo en par­ti­cu­lar, que ago­bia a la po­bla­ción y por cier­to es muy in­con­ve­nien­te pa­ra cual­quier sociedad.

A su vez, en los lla­ma­dos a pro­vi­sión de car­gos de par­te del sec­tor público, los salarios ofre­ci­dos, sal­vo a par­tir de cier­to ni­vel de es­pe­cia­li­za­ción, son no­to­ria­men­te su­pe­rio­res a los que pue­de abo­nar el sec­tor pri­va­do. La situación pa­ra los pri­va­dos se agra­va por­que de­ben pa­gar los impuestos pa­ra sol­ven­tar a su ge­ne­ro­so com­pe­ti­dor, to­do un círcu­lo per­ver­so, in­só­li­to, pe­ro real.

La res­pues­ta al cre­ci­mien­to en el nú­me­ro de funcionarios es “son en sec­to­res prio­ri­ta­rios edu­ca­ción, sa­lud, se­gu­ri­dad”, o sea, pa­ra me­jo­rar los ser­vi­cios. Más allá que en to­dos los ci­ta­dos sec­to­res las co­sas pa­re­cen peor año a año, la reali­dad es que hay que mi­rar más a fon­do y re­le­var la reali­dad. Así, nos en­con­tra­re­mos con lu­ga­res de la ad­mi­nis­tra­ción den­tro de esos “gran­des con­cep­tos” don­de antes ha­bía 3 funcionarios y hoy hay 12 o 15. A su vez, han pro­li­fe­ra­do los “ob­ser­va­to­rios”, “agen­cias” y to­do ti­po de re­par­ti­cio­nes cu­ya ra­zón en la ma­yo­ría de los ca­sos, me re­sul­ta difícil en­con­trar. A vía de ejemplo, el pro­pio in­for­me de la ONSC don­de se pre­sen­tan las cifras de las que ha­bla­mos es­tá en­ca­be­za­do por el Di­rec­tor, Sub- di­rec­tor y los funcionarios su­pe­rio­res del “La­bo­ra­to­rio de Innovación, Ob­ser­va­to­rio de la fun­ción pú­bli­ca, Ob­ser­va­to­rio de la Ges­tión Hu­ma­na del Es­ta­do”. Por nom­bre se­gu­ra­men­te no se­rá que fal­te na­da; de las reales fun­cio­nes, me­jor no pre­gun­tar.

La se­gui­mos en 15 días.

(1) La po­bla­ción no se to­ma cons­tan­te y se eli­mi­na la se­rie que mos­tra­ba la crea­ción de

300.000 em­pleos en 2006. Columnas del 10 y

24 de ju­lio de 2017.

(2) Se omi­ten los pa­gos a be­ne­fi­cia­rios de asig­na­cio­nes fa­mi­lia­res, sub­si­dio al Fo­na­sa y pla­nes.

Los víncu­los la­bo­ra­les con el Es­ta­do su­ma­ron 310.126

a fin del año pa­sa­do,

ca­si 70.000

más que en 2004.

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