VA­RIAS EDA­DES, UN LU­GAR

El Pais (Uruguay) - Revista domingo - - DE PORTADA -

Di­ce Ga­briel Re­ta­mo­so que con 80 años pue­de con­tar con los de­dos de la mano y so­brar­le al­gu­nos cuan­tos si tie­ne que enu­me­rar las pla­yas en las que se ba­ñó. Di­ce que se acuer­da de que un hom­bre pa­sa­ba to­dos los días por las ca­sas con ta­rros de le­che que ve­nían de un tam­bo cer­ca de Ca­bo Po­lo­nio. Di­ce tam­bién te­ner la ima­gen pre­sen­te de có­mo sus hi­jos —sien­do muy chi­cos— co­rrían con al­gu­na lá­gri­mas en los ojos atrás del óm­ni­bus de la ONDA cuando el vol­vía por tra­ba­jo a Mon­te­vi­deo. Di­ce que La Pe­dre­ra es su lu­gar, ese que des­de ca­si 60 años eli­ge pa­ra veranear.

Lo co­no­ció por pri­me­ra vez en 1961 cuando fue con su no­via y le en­can­tó.

Más tar­de el pa­dre de ella com­pró una ca­sa y a par­tir de ahí la pa­re­ja—que hoy lle­va 56 años de ma­tri­mo­nio— fue a veranear to­dos los ve­ra­nos de co­rri­dos. “No he fal­ta­do ni uno, po­cas ve­ces he he­cho pla­ya en otro la­do. “Fue un des­cu­bri­mien­to, es­toy ha­blan­do del año 60, 61 que era un pue­bli­to chi­qui­to con unas cuan­tas ca­sas vie­jas y al­gu­na des­per­di­ga­da. Des­pués eran to­dos unos gran­des are­na­les y gre­da, mu­cha gre­da y mon­tes atrás”, re­cuer­da.

En ca­si 60 ve­ra­nos, la ca­sa de La Pe­dre­ra se con­vir­tió en mu­cho más que pa­re­des, te­cho y una cons­truc­ción cer­ca de la pla­ya. Se con­vir­tió en una es­truc­tu­ra de vi­ven­cias, re­cuer­dos y mo­men­tos fa­mi­lia­res. Con los años, Re­ta­mo­so y su es­po­sa tu­vie­ron seis hi­jos y ellos le die­ron a la pa­re­ja 20 nie­tos y hoy por hoy to­dos com­par­ten el ca­ri­ño ha­cia el bal­nea­rio.

“Es di­fí­cil que hoy se jun­ten to­dos, van en dis­tin­tos mo­men­tos”, di­ce y ex­pli­ca que se tra­ta de una ca­sa gran­de y que en­tre to­da la fa­mi­lia tie­nen una so­cie­dad en co­mún en la cual di­vi­den los gas­tos, se po­ne un fon­do co­mún y to­dos apor­tan pa­ra el man­te­ni­mien­to. “Co­mo La Pe­dre­ra no tie­ne sa­nea­mien­to hay que lla­mar a la ba­ro­mé­tri­ca y se ha­ce un fon­do en­tre to­dos los que van”, agre­ga.

Si bien a lo lar­go de los años al­gu­nas co­sas na­tu­ral­men­te cam­bia­ron, el gus­to por el en­torno y la tran­qui­li­dad se man­tu­vie­ron. Re­ta­mo­so dis­fru­ta del si­len­cio del lu­ga. En Mon­te­vi­deo, agre­ga, “es di­fí­cil es­cu­char­lo”.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Uruguay

© PressReader. All rights reserved.