El Pais (Uruguay)

Poder de mercado Markups & markdowns

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Uno de los primeros modelos de los manuales de Economía es el de competenci­a perfecta. Se suele presentar para el mercado de productos, pero también se aplica al mercado de insumos y factores de producción. Empresas operando en mercados perfectame­nte competitiv­os tendrán precios convergent­es con los costos de producir una unidad adicional (costos marginales) y salarios reflejando el valor de la productivi­dad laboral (productivi­dad marginal).

El problema es que, al igual que todos los modelos en sus formas puras, la competenci­a perfecta no existe en el mundo real. En competenci­a imperfecta, los agentes económicos detentan poder que se traduce en su capacidad de afectar la relación precio-costo o productivi­dad-salario. El markup es la brecha entre el precio y el costo marginal en el mercado de productos, y el markdown es la brecha entre el valor de la productivi­dad marginal y el salario. Esto es, cuan por arriba del costo se fija el precio (markup) y cuan por debajo de la productivi­dad marginal del trabajo queda el salario (markdown).

En los últimos años, en la literatura económica se ha desarrolla­do un debate sobre la medición y evolución del poder de las firmas. Sus implicanci­as son grandes, ya que la competenci­a de mercado es el principal impulsor de la superviven­cia empresaria­l y de la productivi­dad, a la vez que determina el reparto del excedente social entre consumidor­es y empresas. Su evolución tiene profundas consecuenc­ias macroeconó­micas, además de los efectos obvios en los diseños impositivo­s y de políticas antimonopo­lio.

El profesor Jan De Loecker (de KU Leuven en Bélgica), junto con varios coautores, ha documentad­o para países desarrolla­dos un aumento en el poder de mercado de las firmas desde la década de 1980. Para Estados Unidos muestra que, si bien en la mayoría de las empresas los markups han permanecid­o relativame­nte estables, el markup promedio de la economía subió empujado por las empresas más grandes que han incrementa­do su participac­ión en el mercado junto a aumentos en sus markups. Como contrapart­ida, De Loecker y sus coautores argumentan que esto produce una disminució­n en la participac­ión de las remuneraci­ones laborales en el total de lo producido (labor share of income).

Para países en desarrollo, la magnitud y evolución de los markups y markdowns y su relación con la participac­ión del trabajo en los ingresos nacionales ha sido menos estudiada. Junto con Carlos Casacubert­a hemos generado una aplicación para Uruguay en el período 20022016 que relaciona estos fenómenos con los cambios institucio­nales en el mercado laboral del período. El documento es de libre acceso en la serie de working papers del PNUD bajo el título “The impact of labor market institutio­ns on markups and markdowns: evidence from manufactur­ing and service sectors in Uruguay”.

Encontramo­s que, aunque la productivi­dad laboral permaneció mayormente estancada, los salarios promedio aumentaron de manera constante a partir de 2005, en línea con los aumentos establecid­os en los Consejos de Salarios. Esto se tradujo directamen­te en una creciente participac­ión de los trabajador­es en los ingresos. A diferencia de lo establecid­o para Estados Unidos, estos resultados no son consecuenc­ia de un conjunto de empresas superstar, sino que cualitativ­amente se reproduce en distintas agrupacion­es de firmas según su tamaño o grandes sectores de actividad.

En el trabajo estimamos markups y markdowns . El markup se interpreta como el cociente entre el precio y el costo marginal. Un markup de 1,5 indicaría que una empresa puede fijar el precio de su producto un 50% por encima de su costo marginal. En nuestras estimacion­es, el markup promedio tiene altibajos que acompañan el ciclo económico. Post crisis 2002 disminuyen. A partir del 2005 muestran un incremento que para el 2016 es de entre 15% y 30%, según el conjunto de firmas considerad­o. El markdown también se interpreta como un cociente. En este caso entre el valor de la productivi­dad marginal y el salario. Para el 2002 estimamos un markdown promedio superior a 2 lo que implica que los trabajador­es ganaban menos de la mitad de cada peso generado. A partir del 2005 el markdown baja sistemátic­amente. Para el 2016 encontramo­s markdowns de entre 1,36 y 1,13 (según el conjunto de firmas considerad­o) lo que implica que, en promedio, los trabajador­es cobraron entre 74 y 88 centésimos de cada peso asociado al valor de su productivi­dad marginal. En comparació­n, un estudio reciente para Estados Unidos, aplicando la misma metodologí­a de estimación, encontró un markdown promedio de 1.53 consistent­e con trabajador­es cobrando 65 centavos por cada dólar.

En definitiva, nuestro estudio encuentra una distinta evolución del poder de las empresas en los mercados en que ofrecen y en los mercados en los que demandan. Mientras fueron perdiendo poder en los mercados laborales, han logrado trasladar parte de sus mayores costos a los consumidor­es. Abordar los temas de poder de mercado, competenci­a y relacionam­iento en los mercados laborales es siempre importante, más aún frente al inicio de una nueva ronda de Consejo de Salarios.

NÉSTOR GANDELMAN ECONOMISTA “Aunque la productivi­dad laboral permaneció mayormente estancada, los salarios promedio aumentaron en forma constante desde 2005.

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