El Pais (Uruguay)

Anticovid. Técnica japonesa se aplica a personal de CTI

Técnica japonesa se aplica al personal dedicado a atender COVID con grandes resultados

- ANALÍA FILOSI

En mayo pasado, Diego Sánchez le dio una sesión de 10 minutos de shiatsu a la Jefa de Enfermería del CTI COVID 2. Al otro día se cruzó con ella en el pasillo del centro de cuidados intensivos que funciona en el ex INOT (Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatolo­gía) y la enfermera lo tuvo 20 minutos contándole todo lo que había ocurrido después de eso. “Me dijo que trabajó cinco horas más de lo que normalment­e trabaja y no sintió la carga. Se dio cuenta de que no se peleó con nadie y que todos los del equipo habían funcionado mucho mejor, evitando varios errores que normalment­e se cometían en un día normal. No solo eso, sino que llegó a su casa como a las 12 de la noche después de trabajar todo el día, tuvo una charla divina con su marido, comió contenta y luego durmió toda la noche”, relató Sánchez sobre lo sucedido apenas un día después de comenzar una experienci­a con el personal de la salud de ASSE que trabaja en los CTI dedicados a la COVID.

El shiatsu es una técnica corporal japonesa basada en la medicina china que utiliza la presión de los dedos y de las palmas de las manos para equilibrar la energía del organismo. “La gente conoce más la acupuntura; nosotros hacemos lo mismo pero sin agujas”, explicó Sánchez a El País.

El especialis­ta y creador de Zen Shiatsu también la distingue del masaje, que define como una acción cuyo contacto es paralelo a la piel y se realiza frotando. “El shiatsu es perpendicu­lar a la piel; entrás con el pulgar en un punto, soltás, entrás en el siguiente punto y soltás”, detalló.

Lo que tiene de particular esta técnica es que no solo mejora el estado físico de la persona, sino también su estado emocional, dos aspectos fundamenta­les para todos aquellos que trabajan en situacione­s de presión o críticas.

En Uruguay, Sánchez comenzó a aplicarla en el CTI de neonatolog­ía del Centro Hospitalar­io Pereira Rossell. Estaba haciendo una consultorí­a en la Fundación Canguro y lo invitaron del hospital sabiendo ya el efecto de estas intervenci­ones en el personal de la salud.

Cuando comenzó la pandemia de la COVID-19 tuvieron que interrumpi­r la actividad para bajar el riesgo de contagio y dejar trabajar a un personal cada vez más agobiado. Fue entonces que Sánchez vio una nota televisiva a Nicolás Nin, uno de los coordinado­res del CTI COVID 2, en la que se refería a lo agotado que estaba el equipo, que “necesitaba un apoyo, un mimo… un algo más”, recordó.

El instructor habló con Nin y resolviero­n probar la técnica, cosa que hicieron desde mayo pasado y ya llevan más de 400 sesiones.

“Es gente que tiene una carga emocional para la que no hay mucha cosa. Tienen psicólogos, asistentes sociales pero, en realidad, no hay tiempo para eso y tampoco son personas que se dejen ayudar mucho”, reconoció Sánchez.

Para el profesiona­l funciona entre otras cosas porque su equipo realiza las sesiones en el lugar de trabajo de los destinatar­ios. “En 10 minutos hacemos una intervenci­ón corporal en la que no hace falta hablar. Igual la mayoría se pone a contar historias, incluso a llorar apenas le tocamos la espalda. Es muy emotivo”, relató.

Destacó, además, que el ambiente laboral cambia totalmente cuando saben que van, aunque tengan que esperar y hacer cola para las sesiones. Además, baja la conflictiv­idad, disminuyen los errores y desciende el ausentismo.

Hasta en ausencia mejoran las cosas, algo que comprobaro­n ya en el Pereira Rossell. “Hay cuatro turnos de trabajo. Al de las 6 de la mañana no fuimos nunca, pero los funcionari­os igual se dan cuenta de que todo funciona mejor y que ellos se sienten mejor aunque no se crucen con quienes nosotros tratamos en la mañana o en la tarde. Se genera como una onda expansiva positiva”, señaló Sánchez.

OBJETIVOS. Actualment­e el énfasis está puesto en llevar esta técnica a todos los CTI COVID del país, en una gira que ya tocó Treinta Tres, Florida, Rivera y Tacuarembó. “La idea es empezar a dejar sentada una base para seguir con el concepto de cuidar a los cuidadores”, remarcó Sánchez.

“El concepto de cuidado de este tipo de personal diría que no existe, a veces ni siquiera tienen un lugar para comer. Sobreviven a relajantes musculares, mate, café y todo lo que encuentren para tomar que los ayude a seguir”, añadió con preocupaci­ón sobre un trabajo que en otras partes del mundo está tendiendo a desaparece­r porque mucha gente lo quiere cambiar por otro.

“En Uruguay, si bien es así, no tienen la chance porque no tienen adónde ir, están atrapados”, apuntó quien está especialme­nte interesado en humanizar el trato del médico con el paciente. En tal sentido está comenzando un estudio sobre lo que se llama “la fatiga de la compasión”, que es cuando el personal de la salud se insensibil­iza luego de pasar por tanto drama, estrés y cansancio y termina por no conectar con el paciente.

“Eso lleva a errores médicos importante­s que a veces son graves y va en detrimento del paciente y del funcionari­o”, dijo Sánchez.

Al instructor le gustaría poder crear unidades de tratamient­o shiatsu, algo que no pretende que surja del ámbito público porque es consciente de la situación que se vive, pero que bien podría ser una iniciativa del sector privado.

Por lo pronto, dado que el trabajo que realiza Zen Shiatsu en ASSE es totalmente voluntario y no le cuesta nada al destinatar­io, abrió un colectivo en Abitab (117357) para hacer frente a los gastos de la gira y para poder dar algún incentivo a un equipo que ya ha perdido varios integrante­s. “Empezamos siendo unos 10 y ahora somos seis”, se lamentó.

Aclaró que lo que se logra con el shiatsu es que la persona encuentre sus propios recursos para salir adelante. “No ponemos ni sacamos nada, sino que ayudamos a que cada uno pueda salir por sí mismo de las situacione­s críticas”, subrayó.

Bajó la conflictiv­idad laboral, disminuyer­on errores en el servicio y cayó el ausentismo.

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 ??  ?? RESPUESTA. El personal de la salud manifiesta trabajar mucho mejor gracias a estas sesiones que actualment­e se están llevando a todo el país.
RESPUESTA. El personal de la salud manifiesta trabajar mucho mejor gracias a estas sesiones que actualment­e se están llevando a todo el país.

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