Res­i­dente de Tulsa fue in­vi­tado es­pe­cial en el Show de Ellen

La Semana - - FRONT PAGE / PORTADA - KARIME GIL

Emeka Nnaka, res­i­dente de Tulsa, se llevó una gran sor­presa la se­m­ana pasada, cuando recibió una carta en donde se le no­ti­fi­caba que había sido in­vi­tado a asi­s­tir a una en­tre­vista en el famoso show de la NBC, “Ellen Show” en la ciu­dad de los Án­ge­les Cal­i­for­nia.

Emeka llegó a la ciu­dad de Tulsa en el año de 2011, para ll­e­var a cabo uno de sus sueños, es­tu­diar en la univer­si­dad de Oral Roberts, el fue nacido y cri­ado en Ma­con Ge­or­gia, se de­sem­peñaba además como ju­gador de fut­bol amer­i­cano semipro­fe­sional, pero a la edad de 21 años, Emeka sufrió de un ac­ci­dente, mien­tras se en­con­traba en un par­tido en Arkansas su vér­te­bra se que­bró, al chocar con un ju­gador del equipo con­trario, lo que lo dejo en silla de ruedas desde en­tonces.

De­spués de su ac­ci­dente se sometió a varias op­era­ciones, una de el­las de 9 ho­ras, de la cual quedó par­al­izado por 10 días es­tado critico. Sin duda al­guna la vida de Emeka no ha sido nada fá­cil, pero el nunca se dejó vencer por la cir­cun­stan­cias que lo rode­a­ban, tiempo de­spués de su ac­ci­dente el comenzó a ofre­cerse como vol­un­tario en un grupo lo­cal que brind­aba ayuda a jóvenes de un refu­gio, lo que de­volvió la ale­gría a su vida, pero tiempo de­spués mien­tras Emeka se en­con­traba de camino a su tra­bajo de vol­un­tario, el de­par­ta­mento en el cual residían el y su padre, fue de­vo­rado por las lla­mas en un ter­ri­ble in­cen­dio que acabo casi por com­pleto con el com­plejo habita­cional, de­ján­do­los prác­ti­ca­mente en la calle, como si esto no fuera su­fi­ciente el padre de Emeka había es­tado te­niendo prob­le­mas con uno de sus to­bil­los, lo cual lo llevó tam­bién a ocu­par una silla de ruedas.

Aun así y a pe­sar de las cir­cun­stan­cias el no perdió la fe y les decía a cada uno de sus ami­gos, que el no se de­jaría der­ro­tar ni por su es­tado ni por el in­cen­dio, que a pe­sar de todo el se iba a lev­an­tar e iba a con­tin­uar ade­lante, sin duda su vida ha sido tes­ti­mo­nio para mu­cho habi­tantes de esta ciu­dad. Por esa misma razón, varias per­sonas le es­cri­bieron varias car­tas a Ellen, du­rante al­gunos meses, hasta que es­tas al­can­zaron una to­tal­i­dad de 50, mis­mas que du­rante este mes fueron con­tes­tadas y sor­prendieron a to­dos cuando la in­vitación se ex­tendió a Emeka para supues­ta­mente es­tar par­tic­i­pando en un seg­mento de Ellen Tube.

Cuando Em­meka llegó al pro­grama no tenia ni idea de la gran sor­presa que Ellen tenia para el, todo parecía de lo más nor­mal y du­rante al­gunos min­u­tos la con­duc­tora del pro­grama fue de­sar­rol­lando una en­tre­vista con el joven, en donde ex­plicó a los es­pec­ta­dores lo que mu­chos ya sabían, du­rante to­dos es­tos años, Emeka de­s­cubrió que la vida no se trata sobre el, sino sobre los demás, sobre cada uno de los jóvenes y niños a los cuales ayuda casi a di­ario vol­un­tar­iando en el refu­gio, a los cuales el les habla con su tes­ti­mo­nio de vida, em­pu­ján­do­los y an­i­mán­do­los a ser mejores y a prepararse para en­frentarse a la vida; tan solo unos min­u­tos de­spués Ellen, le no­ti­fica que esa noche no re­gre­sará a casa con las manos vacías, sino que gra­cias al pa­trocinio de Cher­rios, el volverá a casa con la can­ti­dad de 100,000.00 dólares, Emeka no lo podía creer es­taba casi atónito cuando recibió la gran sor­presa, y de­spués agrade­ció a to­dos el por el poyo y por haberlo ll­e­vado hasta el pro­grama. Fi­nal­mente la famosa con­duc­tora con­cluyó el seg­mento di­ciendo, “a to­dos los que es­cri­bieron las car­tas, tenían razón, Emeka es in­creíble”. (La Se­m­ana)

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