Mis se­cre­tos

Pri­yan­ka Cho­pra

People en Espanol - - CONTENIDO - Por IRE­NE SAN SE­GUN­DO

La ac­triz in­dia que sal­tó a la fa­ma con su pa­pel pro­ta­gó­ni­co en Quan­ti­co es la nue­va em­ba­ja­do­ra de la cam­pa­ña por la in­clu­sión de la fir­ma Oba­gi. Ha­bla­mos con ella de di­ver­si­dad y de su sue­ño de for­mar una fa­mi­lia, en un mun­do más mul­ti­cul­tu­ral que nun­ca, tras su re­cien­te bo­da con Nick Jonas

¿Por qué es im­por­tan­te la in­clu­sión pa­ra ti, so­bre to­do al ha­blar del co­lor de la piel?

Lo que más me mo­les­ta es que si­ga­mos ha­blan­do de ello. Mi­ra a tu al­re­de­dor, ¡to­dos so­mos di­fe­ren­tes! La in­clu­sión de­be­ría ser la nor­ma. […] Co­mo mu­jer, es­toy en un pun­to en mi vi­da en el que pien­so en for­mar una fa­mi­lia, quie­ro te­ner hi­jos y me da mu­cho mie­do traer ni­ños a un mun­do en el que cuan­do al­guien es di­fe­ren­te a ti te da mie­do, en lu­gar de re­co­no­cer que eso es lo que nos ha­ce es­pe­cia­les y úni­cos a ca­da uno de no­so­tros.

¿Có­mo has lle­ga­do a esa con­clu­sión?

La ma­du­rez. Hay co­sas que nos afec­tan aun­que sea de for­ma su­bli­mi­nal. [Por ejem­plo,] en la In­dia cuan­to más cla­ra tie­nes la piel, más gua­pa eres. Es al­go im­por­tan­te allí. Mi fa­mi­lia no era así y ja­más na­die me di­jo eso di­rec­ta­men­te, pe­ro co­mo era par­te de la cul­tu­ra no creía que po­día ser gua­pa. Me pa­re­cía im­po­si­ble. In­clu­so al ga­nar Miss Mun­do… ¡Tra­ba­jo en en­tre­te­ni­mien­to y si­go sin­tién­do­me in­có­mo­da con quien soy! Yo creo que es por esas creen­cias que la so­cie­dad nos in­cul­ca de pe­que­ños, co­mo por ejem­plo que ser muy del­ga­da es bo­ni­to y otros es­tán­da­res de be­lle­za cla­ra­men­te crea­dos por los hom­bres.

¿Có­mo era la re­la­ción con la be­lle­za en tu fa­mi­lia du­ran­te tu ju­ven­tud en la In­dia?

Mi ma­dre siem­pre iba per­fec­ta­men­te ves­ti­da y arre­gla­da. Ni sa­lía de su cuar­to en ca­mi­són. Cre­cí sien­do cons­cien­te de la im­por­tan­cia de cui­dar­se y nun­ca me in­cul­ca­ron que aque­llo fue­ra de va­ni­do­sos, pa­ra mi ma­dre era muy im­por­tan­te cui­dar­se. Du­ran­te la ado­les­cen­cia te­nía mu­chas in­se­gu­ri­da­des, me sen­tía ra­ra. Creo que nun­ca me sen­tí be­lla has­ta que ga­né Miss Mun­do. Siem­pre pen­sa­ba que ne­ce­si­ta­ba es­con­der­me de­trás de mu­cho ma­qui­lla­je. [Ade­más] te­nía la piel muy se­ca y me sen­tía muy in­có­mo­da con eso. Me lle­vó por lo me­nos has­ta los 25 años sen­tir­me có­mo­da con­mi­go mis­ma y con quien soy, con mi piel, mi be­lle­za y mi co­lor.

¿Al­gu­na vez te has sen­ti­do dis­cri­mi­na­da por tu co­lor de piel en el mun­do del en­tre­te­ni­mien­to?

Creo que la ma­yo­ría de mu­je­res de co­lor se han sen­ti­do así. No so­mos las pri­me­ras en las que pien­san a la ho­ra de ha­cer un cas­ting. [Aun­que] creo que eso es­tá cam­bian­do. […] He lle­ga­do a un pun­to en el que es­toy pro­du­cien­do una pe­lí­cu­la con un elen­co com­ple­ta­men­te in­dio en Holly­wood. Es­ta­mos dan­do gran­des pa­sos, pe­ro to­da­vía fal­ta mu­cho por ha­cer.

¿En el mun­do de la be­lle­za tam­bién se no­ta el cam­bio?

Aho­ra se pien­sa más en la in­clu­sión, pe­ro tam­bién es por que­dar bien, por cues­tión de mar­ke­ting. En be­lle­za, por ejem­plo, to­dos los to­nos de piel del mun­do se han re­du­ci­do a 6. Oba­gi es pro­ba­ble­men­te una de las pri­me­ras mar­cas que desa­rro­lla to­dos sus pro­duc­tos pen­san­do en esos 6 to­nos, mien­tras que la ma­yo­ría de mar­cas so­lo usa 3. Mi tono de piel ni si­quie­ra es con­si­de­ra­do, soy un nú­me­ro 4. Por su­pues­to quie­ro com­prar un pro­duc­to que ha­ya si­do di­se­ña­do te­nien­do en cuen­ta mi co­lor de piel.

En cues­tión de ru­ti­nas de be­lle­za, ¿có­mo ha cam­bia­do la tu­ya?

Aho­ra be­bo más agua. Mi ma­dre siem­pre me lo de­cía y no le ha­cía ca­so: 'Al le­van­tar­te be­be un buen va­so de agua con li­món'. An­tes me dor­mía con to­do el ma­qui­lla­je, des­cui­da­ba mi piel com­ple­ta­men­te. Pe­ro cuan­do em­pe­cé a ha­cer pe­lí­cu­las y tu­ve que em­pe­zar a usar ma­qui­lla­je pro­fe­sio­nal ca­da día me em­pe­za­ron a sa­lir gra­ni­tos to­do el tiem­po. ¿Eres muy es­tric­ta con tu ru­ti­na de cui­da­do de la piel?

Ten­go un ré­gi­men muy sim­ple que si­go des­de ha­ce mu­cho tiem­po. Me la­vo la ca­ra a fon­do por la ma­ña­na y por la no­che; dar con el ti­po de lim­pia­dor co­rrec­to pa­ra tu ti­po de piel es ex­tre­ma­da­men­te im­por­tan­te. Des­pués el tó­ni­co. Ten­go la piel muy se­ca, así que no lo ha­go to­dos los días, sino un día sí y un día no. Des­pués hi­dra­tan­te y sue­ro. Tam­bién uso cre­ma pa­ra el con­torno de ojos. Aho­ra que es­toy en los trein­ta y tan­tos me sien­to mu­cho me­jor si mis ojos es­tán hi­dra­ta­dos. ¿Tie­nes al­gún mal há­bi­to que te cues­te de­jar?

No me gus­ta dor­mir. Mi ma­ri­do di­ce: 'Eres co­mo un be­bé de 2 años, es [im­po­si­ble] me­ter­te en la ca­ma'. Es un pro­ble­ma, ¡ten­go mie­do a per­der­me co­sas! Pe­ro pue­do dor­mir 4 o 5 ho­ras, y fun­cio­nar per­fec­ta­men­te. ¡Me en­can­ta vi­vir!

¿Cuá­les son tus pro­duc­tos im­pres­cin­di­bles de ma­qui­lla­je?

Hi­dra­tan­te lo pri­me­ro, creo que no pue­des po­ner­te ma­qui­lla­je si no tie­nes la piel sua­ve por­que se va a ver tex­tu­ri­za­da. Me en­can­ta usar bál­sa­mos la­bia­les con un po­co de co­lor, uso mu­cho Kiehl's. No me gus­tan las ba­rras de la­bios por­que man­chan.

Quie­res em­pe­zar una fa­mi­lia, ¿qué te gus­ta­ría in­cul­car­les a tus hi­jos so­bre la be­lle­za?

Que no hay na­da ma­lo en cui­dar­se, ya seas chi­co o chi­ca. ¡Mi ma­ri­do usa cre­mas! y me pa­re­ce ge­nial y muy evo­lu­cio­na­do. Tam­bién me gus­ta­ría en­se­ñar­les que me­nos es más. Cuan­do em­pe­cé a tra­ba­jar en es­to me po­nía de­ma­sia­do de to­do: ba­ses de ma­qui­lla­je muy pe­sa­das, pes­ta­ñas, pin­ta­la­bios, jo­yas… de to­do. ¡Co­mo un ár­bol de Na­vi­dad! De­fi­ni­ti­va­men­te me­nos es más.

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