Los vo­tan­tes del MVP y la in­jus­ti­cia de J.D. Mar­tí­nez

El Nacional - - PRIMERA FILA | DEPORTES - Twit­ter: @Ig­na­cioSe­rrano www.ele­mer­gen­te.com IG­NA­CIO SE­RRANO » ise­rrano@el-na­cio­nal.com

J.D. Mar­tí­nez es un gran pe­lo­te­ro. Na­die dis­cu­te su es­ta­tus es­te­lar. Pe­ro su ubi­ca­ción en la vo­ta­ción pa­ra el Ju­ga­dor Más Va­lio­so ha desata­do una po­lé­mi­ca tan rui­do­sa, que obli­ga a ha­blar de ella.

Mar­tí­nez me­re­cía mu­chos vo­tos. ¿Me­re­cía ga­nar? Qui­zás sí, qui­zás no. Siem­pre hay bue­nos can­di­da­tos y pre­ci­sa­men­te por eso se ha­cen las vo­ta­cio­nes: pa­ra que el ga­na­dor sea el que cuen­ta con la ma­yo­ría de los res­pal­dos.

Pe­ro no es eso, sino la dia­tri­ba, lo que hoy que­re­mos re­pa­sar.

Pri­me­ro lo pri­me­ro: la po­lé­mi­ca só­lo exis­te en cas­te­llano. No en­con­tra­rán ma­yo­res acu­sa­cio­nes so­bre in­jus­ti­cias en los me­dios de Es­ta­dos Uni­dos y Ca­na­dá. El es­cán­da­lo es en el Ca­ri­be. Úni­ca­men­te.

¿Por qué? Po­si­ble­men­te por las mis­mas ra­zo­nes por las que tam­po­co hay mo­les­tia en el nor­te cuan­do se pro­cla­ma a Mi­ke Trout co­mo el pe­lo­te­ro más com­ple­to en la ac­tua­li­dad y se ve con na­tu­ra­li­dad que equi­pos en­te­ros to­quen la bo­la me­nos de 10 ve­ces en una tem­po­ra­da.

El nue­vo aná­li­sis exis­te des­de co­mien­zos de los años 70, pe­ro em­pe­zó a di­fun­dir­se en Amé­ri­ca La­ti­na unos 30 años des­pués. La re­sis­ten­cia que exis­tió allá du­ran­te dé­ca­das, to­da­vía exis­te en es­tos pa­gos, es­pe­cial­men­te en­tre ana­lis­tas y fa­ná­ti­cos de ma­yor edad. Es nor­mal. Los hu­ma­nos so­mos re­sis­ten­tes a los cam­bios, la he­rál­di­ca ac­tual tam­po­co es in­fa­li­ble y mu­chos cri­ti­can sin ja­más ha­ber leí­do al me­nos los tex­tos fun­da­men­ta­les que abren los ojos a una nue­va reali­dad.

Eso no ha­ce me­jor ni peor a na­die. Ha­ce 40 años era mal vis­to que los abri­do­res fue­ran seis o sie­te in­nings y que des­apa­re­cie­ran los jue­gos com­ple­tos. Los tiem­pos cam­bian, la vi­da cam­bia y hay que adap­tar­se, so pe­na de fra­ca­sar. ¿Re­cuer­dan el re­gre­so de Cu­ba a la Se­rie del Ca­ri­be? Lle­ga­ron sin re­le­vis­tas es­pe­cia­li­za­dos y ter­mi­na­ron úl­ti­mos. Les to­có ini­ciar en la is­la, aun­que fue­ra tar­de, la era del bull­pen.

Vol­va­mos a Mar­tí­nez. Fue se­gun­do o pri­me­ro en los tres com­po­nen­tes de la Tri­ple Co­ro­na. Por eso al­gu­nos lo creen Más Va­lio­so. Y sin du­da era buen can­di­da­to. ¿Qué ex­pli­ca la ma­yo­ría que no vo­tó por él? Que su apor­te se li­mi­tó a un área del jue­go: la ofen­si­va. Que otros gran­des ba­tea­do­res con es­ta­dís­ti­cas pa­re­ci­das en unos ca­sos y su­pe­rio­res en otros tam­bién ayu­da­ron con el guan­te.

Sor­pren­de que es­to cau­se po­lé­mi­ca. Tan im­por­tan­te es pro­du­cir ca­rre­ras co­mo evi­tar­las. To­dos sa­be­mos que un buen pit­cheo lu­ce me­jor con bue­nos guan­tes atrás, y que los me­jo­res lan­za­do­res fra­ca­san si sus com­pa­ñe­ros son errá­ti­cos. Es jus­ti­cia eva­luar­lo to­do, no só­lo el ma­de­ro.

Pa­ra eso úl­ti­mo es­tá el Ba­te de Pla­ta y él se lle­vó dos, aquí sí con cier­ta in­jus­ti­cia, por­que ju­gó muy po­co en el out­field. Y ojo, quien aplau­da es­te do­ble ga­lar­dón no su­fra si Shohei Oh­ta­ni es de­cla­ra­do No­va­to del Año sin te­ner su­fi­cien­tes tur­nos o in­nings; es el mis­mo ca­so de Mar­tí­nez en los jar­di­nes.

¿Cuán­tos de­sig­na­dos han ga­na­do el MVP? Nin­guno. An­tes y des­pués del nue­vo aná­li­sis, nun­ca. No es por el WAR, es que los vo­tan­tes han creí­do siem­pre que la de­fen­sa cuen­ta. ¿No es por eso que Omar Viz­quel me­re­ce ir a Coo­pers­town, a pe­sar de ha­ber si­do un dis­cre­to ba­tea­dor? ¿No es lo que de­ci­mos de Da­vid Con­cep­ción?

Los vo­tan­tes le pres­ta­ron aten­ción. Ten­drá res­pal­do, aun­que no es­té en­tre los tres pri­me­ros. Sin em­bar­go, un de­sig­na­do de­be­rá ver de nue­vo có­mo otro re­sul­ta ga­na­dor. Co­mo siem­pre ha si­do.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Venezuela

© PressReader. All rights reserved.