Navigated
La Opinion de Murcia (Cartagena)
La Opinion de Murcia (Cartagena)

La Opinion de Murcia (Cartagena) 报纸 在线订阅

或者

订阅 Select

每月可选择 15 期报纸或杂志

单期刊物

La Opinion de Murcia (Cartagena), 21 五月 2026

描述

La Opinion de Murcia (Cartagena),以 西班牙文 发布,是来自 西班牙 的 报纸。可在 PressReader 上在线阅读 La Opinion de Murcia (Cartagena),或下载期刊以便稍后阅读。欢迎在 档案 中浏览 La Opinion de Murcia (Cartagena) 的往期内容。

分类

本期内容

ArticleEl último viaje

El vete­rano sub­ma­rino Tra­mon­tana ha sido remol­cado hasta Escom­bre­ras para su des­guace tras ser ven­dido por la Armada a una empresa

El último viaje

Article¿Hay par­tido en las gene­ra­les?

Esa era la pre­gunta que me hacía el lunes tras la agri­dulce, aun­que incon­tes­ta­ble, vic­to­ria del PP en las elec­cio­nes anda­lu­zas. Agri­dulce por­que no ha impe­dido que Moreno haya metido a su for­ma­ción, tam­bién en Anda­lu­cía, en el ‘lío’...

¿Hay par­tido en las gene­ra­les?

ArticleLa corrup­ción

El ex pre­si­dente José Luis Rodrí­guez Zapa­tero ha sido lla­mado como impu­tado, que en la actua­li­dad se tra­duce como inves­ti­gado, bajo los indi­cios de trá­fico de influen­cias. El tiempo dirá si es pro­ce­sado o no. Veo esto y veo lo que está...

La corrup­ción

ArticleSusana debió hablar

Hoy son tan gran­des las dis­cre­pan­cias polí­ti­cas que resulta ya impo­si­ble res­ta­ñar­las. Así están las cosas entre izquier­das y dere­chas, con el aña­dido tor­ti­cero de que algu­nas dere­chas, por inte­rés pro­pio, se ali­nean en el lado...

Susana debió hablar

ArticleCara de gela­tina

Para sor­presa de nadie, el expre­si­dente Rodrí­guez Zapa­tero ha sido impu­tado por gra­ves deli­tos. Ahora todos simu­lan escan­da­li­zarse con la iden­ti­dad exis­tente entre la pala­bra ‘pre­si­dente’ y las seis pri­me­ras letras de otra que...

Cara de gela­tina

ArticleDe cañas con los ente­rra­do­res

En más de una oca­sión he estado de cer­ve­zas con los tres ente­rra­do­res de mi pue­blo. Teo­doro, Pina y Jose. La ver­dad, he hecho bue­nas migas con ellos. En Molina de Segura tene­mos la suerte de que los sepul­tu­re­ros están ena­mo­ra­dos de su...

De cañas con los ente­rra­do­res