Otra di­ná­mi­ca en el mer­ca­do

Clarin - Rural - - PRIMER NIVEL -

El De­par­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra de los Es­ta­dos Unique dos ( USDA) úl­ti­ma­men­te es más errá­ti­co que un re­fe­rí co­bran­do ti­ros pe­na­les: un día mul­ti­pli­ca los gra­nos y otro día mul­ti­pli­ca las va­cas. En ese or­den, ve­ni­mos de un re­por­te tri­mes­tral muy agre­si­vo en cuan­to al uso in­terno de los gra­nos en EE. UU.

El USDA es­ti­mó que la uti­li­za­ción de ali­men­to ba­lan­cea­do se­rá muy al­ta, mien­tras que los con­teos de uni­da­des con­su­mi­do­ras de ali­men­to ba­lan­cea­do es­tán en­tre los más ba­jos de ha­ce mu­cho tiem­po. Por ello, mu­chos ope­ra­do­res es­pe­ra­ban que el úl­ti­mo re­por­te mos­tra­ra más to­ne­la­das de so­ja y de maíz en exis­ten­cias, con lo que el sa­bor de en­tra­da se an­to­ja­ba al­go ba­jis­ta, lo cual atem­pe­ra las emo­cio­nes.

En mi opi­nión, aún hay que sa­ber di­men­sio­nar el efec­to de la fal­ta de efi­cien­cia en el trans­por­te in­terno nor­te­ame­ri­cano. Sí, así co­mo sue­na: el trans­por­te fe­rro­via­rio es­tá muy com­pro­me­ti­do. Los ya­ci­mien­tos pe­tro­le­ros de mo­da en la zo­na de las Da­ko­tas es­tán se­cues­tran­do los flu­jos de trans­por­te fe­rro­via­rio, y an­te ello los mo­to­res fé­rreos se ha­cen ca­ros y es­ca­sos.

Hay que re­cor­dar que el re­por­te de in­ven­ta­rios tri­mes­tra­les del USDA no in­clu­ye lo que es­té en trán­si­to, y si el trán­si­to es len­to nor­mal­men­te tien­de a in­cre­men­tar los vo­lú­me­nes en mo­vi­mien­to, pues el com­pra­dor de grano tien­de a in­cre­men­tar su ca­nal de abas­to a mo­do de com­pen­sa­ción y pro­tec­ción an­te la ma­la lo­gís­ti­ca.

Hoy es un he­cho que ese con­teo de in­ven­ta­rios en trán­si­to es­tá des- car­ga­do de lo que se con­ta­bi­li­za y aco­mo­da­do en una ne­bu­lo­sa de ofer­ta dis­po­ni­ble pe­ro no vi­si­ble. Es­toy di­cien­do mu­chas co­sas en el afán de ha­cer ver que si se es­tá usan­do los re­por­tes del USDA pa­ra plan­tear la es­tra­te­gia co­mer­cial, se es­tá lan­zan­do una mo­ne­da que pue­de ya es­tar ju­ga­da.

Si lo an­te­rior no al­can­za, hay que pen­sar que con el ac­ce­so a mer­ca­dos elec­tró­ni­cos, los gran­des ope­ra­do­res han desa­rro­lla­do lí­neas de co­mu­ni­ca­ción con la in­for­ma­ción en el or­den de los nano se­gun­dos, y con ello las compu­tado­ras ya tie­nen es­ta­ble­ci­dos los al­go­rit­mos que de­to­nan com­pra

Mo­ver el fo­co ¿ Por qué pen­sar tan­to en EE. UU. si el prin­ci­pal mer­ca­do es­tá en Chi­na?

o venta pro­duc­to de la di­fe­ren­cia que vea es­ta in­for­ma­ción al mi­cro se­gun­do de ser emi­ti­da. Por lo tan­to, pa­ra cuan­do uno em­pie­za a leer los nú­me­ros las sú­per compu­tado­ras ya opi­na­ron y la com­pra o venta ya se hi­zo. Es de­cir que el re­por­te ya se ope­ró y lo que que­da es ir a tra­tar de ver si de­ja­ron al­go de car­ne en al­gún hue­so.

Ha­bría que pen­sar por un se­gun­do si sir­ve de mu­cho con­tar bus­hels de gra­nos y olea­gi­no­sas a la yan­kee, pres­tán­do­le aten­ción al USDA. Pen­se­mos que si hu­bie­se que enun­ciar, co­mo pro­duc­to­res, quién es el clien­te, sea di­rec­ta o in­di­rec­ta­men­te, no po­dría­mos más que apun­tar a Chi­na y el con­jun­to de paí­ses asiá­ti­cos. Y si Chi­na es el clien­te po­ten­cial, o el eje de la de­man­da mun­dial. ¿ Qué tan­to se lo ana­li­za? ¿ Al­guien ha leí­do su plan eco­nó­mi­co de cin­co años? ¿ Se sa­be qué opi­nan so­bre el es­tí­mu­lo a su cre­ci­mien­to y qué ha­rán pa­ra su­mi­nis­trar ali­men­tos a la nue­va cla­se me­dia se aglu­ti­na en las ciu­da­des? ¿ Sa­be­mos có­mo ha­rán pa­ra ba­jar los al­tí­si­mos ni­ve­les de con­ta­mi­na­ción en las gran­des ur­bes? ¿ Se sa­be en ese sen­ti­do cuál es la mo­lé­cu­la ener­gé­ti­ca más ba­ra­ta que se pue­de ha­cer hoy en día?

Son mu­chas pre­gun­tas que con tiem­po lle­va­rán a pen­sar en es­ce­na­rios al­cis­tas pa­ra gra­nos y olea­gi­no­sas de lar­go pla­zo. Sin em­bar­go, en un mer­ca­do al­ta­men­te vo­lá­til pue­de que ten­ga­mos bien acei­ta­da la lec­tu­ra de mer­ca­dos pe­ro mal aco­mo­da­do el “ti­ming” y, en efec­to, pre­su­ma­mos de te­ner ra­zón mien­tras ha­bla­mos en el pa­sa­do por­que ya no es­ta­mos más en el jue­go.

No hay que in­ten­tar ser cer­te­ro, sino al­ta­men­te efi­caz. No es in­ten­ción mía po­ner­me lú­di­co ni mu­cho me­nos, pe­ro la reali­dad es que quien a pre­cio ma­ta a pre­cio mue­re. El ne­go­cio cre­ce­rá si se pue­den ga­ran­ti­zar már­ge­nes, y si las dis­tan­cias en­tre cos­tos y pre­cios de venta son el en­fo­que. Uno siem­pre se­rá un em­pre­sa­rio del cam­po. Si, por lo con­tra­rio, el en­fo­que es­tá pues­to en los pre­cios, uno no dejará de ser un pro­duc­tor bien in­ten­cio­na­do. No hay que ol­vi­dar que el ne­go­cio es un te­ma de már­ge­nes, no de pre­cios.

Pa­ra con­cluir re­co­mien­do te­ner cui­da­do por­que las pri­mas en Su­da­mé­ri­ca se es­tán tam­ba­lean­do mal, y ahí se jue­ga el fu­tu­ro in­me­dia­to. Hay que en­trar en ac­ción y no ol­vi­dar que pa­ra que un mer­ca­do suba se re­quie­re mu­cha ener­gía, se re­quie­re que se ali­men­te el rally, y pa­ra que un mer­ca­do ba­je so­lo hay que de­jar de com­prar. Es una con­di­ción aso­cia­da a la gra­ve­dad.

¡ Com­pro!. Ope­ra­do­res de gra­nos en la Bol­sa de Chica­go. Allí se jue­gan las al­zas y ba­jas del mer­ca­do in­ter­na­cio­nal.

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