Cla­ri­sa Sa­gar­día in­te­gra el equi­po ar­gen­tino de vo­lei­bol pa­ra Río 2016

La ar­ma­do­ra na­ci­da en Vi­lla Iris fue con­vo­ca­da ha­ce po­co más de dos años cuan­do ju­ga­ba en Olim­po. Días atrás, Or­du­na la con­fir­mó en­tre las 12 pa­ra Río de Janeiro.

La Nueva - - PARA EMPEZAR - Clau­dio Ro­drí­guez Ki­ser cro­dri­guez@la­nue­va.com PA­BLO PRESTI-LA NUE­VA.

PÁ­GI­NAS 2 Y 3

“Cuan­do ha­bla­mos tras el Pre­olím­pi­co tra­ta­ba de man­te­ner la cal­ma, por­que se ve­nía lo más im­por­tan­te. Bus­ca­ba ser cau­ta y lu­char por que­dar en­tre las 12. Cuan­do fue­ron pa­san­do los en­tre­na­mien­tos y los me­ses, me da­ba cuen­ta que te­nía mu­chas chan­ces, a pe­sar de ha­ber seis ar­ma­do­ras. Pe­ro re­ci­bir la no­ti­cia fue otra co­sa".

En enero pa­sa­do, Cla­ri­sa Sa­gar­día es­tu­vo en "La Nue­va."

tras ob­te­ner en San Car­los de Ba­ri­lo­che el pa­sa­je a los Juegos Olím­pi­cos de Río de Janeiro. Por aquel en­ton­ces, si bien era cau­ta, sa­bía que sus cua­li­da­des co­mo de­por­tis­ta, y tam­bién co­mo ser hu­mano, la de­ja­ban muy cer­ca de cum­plir un sue­ño.

Es­to se con­fir­mó cuan­do re­ci­bió el au­dio de What­sApp de Gui­ller­mo Or­du­na, en­tre­na­dor del se­lec­cio­na­do ar­gen­tino fe­me­nino de vó­lei­bol, de­no­mi­na­do Las Pan­te­ras. Allí, el DT le con­fir­mó lo que tan­to so­ña­ba: "Cla­ri­sa, es­tás en Río".

La ar­ma­do­ra na­ci­da en Vi­lla Iris, for­ma­da en Bue­nos Ai­res y con pa­sa­do por nues­tra ciu­dad se­rá una de los 213 de­por­tis­tas que re­pre­sen­ta­rán al país en los Juegos Olím­pi­cos de Río de Janeiro 2016. Cla­ri­sa vol­vió a "La Nue­va.",

es­ta vez con otra semblanza, pe­ro con su tra­di­cio­nal vi­sión crí­ti­ca de las co­sas.

To­có to­dos los te­mas. Los de­por­ti­vos y los otros. El ca­mino que atra­ve­só has­ta es­ta chan­ce, sus tro­pie­zos y sus ale­grías, el apo­yo y la en­se­ñan­za de su fa­mi­lia, el an­tes y el des­pués de Bahía. Y tam­bién lo que vie­ne: Río 2016.

"Voy pa­so a pa­so. Sin­ce­ra­men­te aún no me pu­se a pen­sar en Ru­sia. Así fue des­de que me con­vo­ca­ron en 2014 y me man­ten­go de la mis­ma for­ma", abrió.

--¿Có­mo te di­je­ron que es­ta­bas en­tre las 12?

--Cuan­do vol­vi­mos de la Co­pa Pa­na­me­ri­ca­na de San­to Do­min­go, Or­du­na me en­vió un men­sa­je y me di­jo que ha­bía la­bu­ra­do mu­cho y me lo me­re­cía, ade­más de que de­bía se­guir tra­ba­jan­do y me­jo­ran­do. Me emo­cio­nó mu­cho, aun­que al prin­ci­pio me dio mie­do es­cu­char el au­dio.

"Es­ta­ba en el de­par­ta­men­to mé­di­co con la ki­ne­sió­lo­ga de Bo­ca y lo es­cu­cha­mos; les man­dé el au­dio a mi fa­mi­lia, a mis pa­dres, quie­nes se emo­cio­na­ron mu­cho". --Cuán­tas co­sas ha­brán pa­sa­do por tu ca­be­za.

--Uff... Aho­ra cuan­do lo pien­so se ve mu­cho más cla­ro to­do. Ca­da de­ci­sión, ca­da frus­tra­ción. Te­nía que pa­sar por to­das es­tas co­sas pa­ra lle­gar acá. --Lo que es el des­tino...

--Lle­gó en el mo­men­to jus­to aque­lla ci­ta­ción de 2014, si bien sen­tía que la me­re­cía an­tes de ir­me de Bo­ca. Sien­to que vi­ví lo que te­nía que vi­vir en Bahía y re­sur­gí. La­bu­ré mu­cho des­de chi­ca, por eso es­toy muy agra­de­ci­da a mi fa­mi­lia que me trans­mi­tió mu­chos va­lo­res. Soy una per­so­na muy dis­ci­pli­na­da y el es­fuer­zo cons­tan­te es al­go que sa­co de ellos. Los do­lo­res y las amar­gu­ras que pa­sé va­lie­ron la pe­na. --¿Mu­cha con­vic­ción y apo­yo de tus pa­dres?

--Sí y tam­bién la pa­sión por el de­por­te. Mi pa­pá es el que lle­va el de­por­te en la san­gre, si bien nun­ca se me­tió en un par­ti­do; y mi ma­má es la que veía to­do del la­do so­cial y que me re­ta­ba si no sa­lu­da­ba a una ri­val. Ellos me for­ma­ron co­mo bue­na per­so­na. --¿Crees que Or­du­na tu­vo en cuen­ta es­to?

--Gui­ller­mo siem­pre me lo des­ta­ca y me di­ce que le apor­to mu­cho al gru­po, tan­to afue­ra co­mo den­tro de la can­cha. Si bien no jue­go tan­to, ve mu­cho eso. Va­lo­ra la dis­ci­pli­na y el au­to­en­tre­na­mien­to. --¿Te sen­tís más fuer­te de la ca­be­za?

--Por más que ten­ga 27 años no ten­go tan­ta ex­pe­rien­cia con la se­lec­ción. Pe­ro a to­dos nos lle­ga nues­tro mo­men­to y así co­mo lle­gó la ci­ta­ción tam­bién sé que pue­do te­ner mi mo­men­to den­tro de la can­cha. Igual­men­te, aho­ra en­tro más con­fia­da por­que van pa­san­do los partidos y me voy sol­tan­do. En­tré en mo­men­tos claves y crí­ti­cos de los partidos. De ca­ra a Río --¿Có­mo ce­rra­rán la pre­pa­ra­ción?

--El lu­nes (por hoy) nos jun­ta­mos a en­tre­nar ya con ho­ra­rio olím­pi­co. El 27 via­ja­mos a San Pa­blo, don­de ten­dre­mos al­gu­nos amis­to­sos y ya el 2 o 3 de agos­to nos ins­ta­la­re­mos en la Vi­lla Olím­pi­ca. --¿Ner­vios o an­sie­dad?

--Lo ten­go con­tro­la­do. Creo que aún no cai­go. Es­toy tran­qui­la y en paz con­mi­go. La an­sie­dad no la sien­to pe­ro la ex­te­rio­ri­zo en no dor­mir. Cuan­do lle­gue­mos a Bra­sil em­pe­za­re­mos a dar­nos cuen­ta de lo que va­mos a vi­vir.

--¿Su­frie­ron mu­cho la cla­si­fi­ca­ción?

--Si bien lo su­pi­mos ma­ne­jar muy bien, Ba­ri­lo­che fue muy ten­so. Nos ju­gá­ba­mos la vi­da en ca­da par­ti­do y por la ca­be­za de to­das nos pre­gun­tá­ba­mos qué pa­sa­ría si per­día­mos. Tu­vi­mos que to­mar­lo co­mo una po­si­bi­li­dad, sino el go­pe iba a ser más du­ro aún. Tu­vi­mos que ma­ne­jar nues­tras ca­be­zas.

--¿En qué ni­vel es­tá la se­lec­ción?

--Se hi­zo una ba­se muy im­por­tan­te, pe­ro me do­le­ría de­cir que es nues­tro te­cho. So­mos cons­cien­tes de que al­gu­nas ju­ga­do­ras, tras Río, bus­ca­rán to­mar otros ca­mi­nos, so­bre to­do las que tie­nen el de­seo de ser ma­dres.

"Es­te equi­po sem­bró al­go muy im­por­tan­te pa­ra lo que vie­ne y hay mu­chas ex­pec­ta­ti­vas de to­do el vó­lei­bol ar­gen­tino pa­ra que es­to con­ti­núe. No só­lo por vol­ver a un Jue­go Olím­pi­co, sino tam­bién por man­te­ner el ni­vel y la di­fu­sión. Se ga­na­ron co­sas muy im­por­tan­tes.

--Las Pan­te­ras ob­tu­vie­ron una iden­ti­dad.

--To­tal­men­te y eso se lo ga­nó es­te gru­po. El de­por­te cre­ció mu­chí­si­mo, aun­que si lo va­mos a eva­luar por el re­sul­ta­do de los Juegos Olím­pi­cos es­ta­mos com­pli­ca­dos. Hay que ser cons­cien­tes de que es­te equi­po irá por pri­me­ra vez a es­te tor­neo. In­clu­so a los Pa­na­me­ri­ca­nos se fue tras 20 años. --¿Cuál es la me­ta en Río? --Pa­sar la zo­na ya es un ob­je­ti­vo muy gran­de. Te­ne­mos mu­chas ex­pec­ta­ti­vas y cree­mos que po­de­mos lo­grar­lo. --¿Có­mo ven la zo­na? --A Ca­me­rún hay que ga­nar­le sí o sí y des­pués apos­ta­mos a ven­cer a Ja­pón y Co­rea del Sur. Bra­sil es lo­cal y bus­ca el tri­cam­peo­na­to olím­pi­co, y Ru­sia es una sú­per­po­ten­cia.

--¿Cuál es la ma­yor vir­tud de Las Pan­te­ras?

--El plan de jue­go que ar­ma el staff téc­ni­co es ex­ce­len­te y no­so­tras de­be­mos res­pe­tar­lo. Ar­gen­ti­na so­bre­sa­le por su in­te­li­gen­cia. El sa­que es un ar­ma fun­da­men­tal y de­be­mos acei­tar el vo­lú­men de jue­go, ya que ge­né­ti­ca­men­te no so­mos las me­jo­res en po­ten­cia ofen­si­va.

--¿Có­mo de­be­rías vol­ver de Río pa­ra sen­tir­te ple­na?

--Si se lo­gra el ob­je­ti­vo es ob­vio que vol­ve­ría­mos más lle­nas, pe­ro en lo per­so­nal quie­ro dis­fru­tar­lo, ca­pi­ta­li­zar ca­da mo­men­to den­tro y fue­ra de la can­cha. To­dos me di­cen que es úni­co y es­pe­ro vi­vir­lo in­ten­sa­men­te y dis­fru­tar­lo.

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