Béis­bol: rec­ti­fi­car va­le un jon­rón

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Los me­dios de co­mu­ni­ca­ción, con el pa­so de los años, re­pi­ten his­to­rias, nom­bres y estadísticas de­por­ti­vas (en es­pe­cial del béis­bol) que que­dan en la me­mo­ria tal y co­mo al­guien lo con­tó o es­cri­bió una vez, aun­que es­tén car­ga­dos de erro­res. Po­co a po­co, los in­ves­ti­ga­do­res do­cu­men­tan y rec­ti­fi­can al­gu­nos de es­tos en bus­ca del ver­da­de­ro co­no­ci­mien­to.

Mar­tín So­ca­rrás Ma­tos, li­cen­cia­do en His­to­ria y con más de 30 años hur­gan­do en ar­chi­vos, pe­rió­di­cos, re­vis­tas y de­más pu­bli­ca­cio­nes, es de las vo­ces más au­to­ri­za­das para acla­rar im­pre­ci­sio­nes de nues­tro de­por­te na­cio­nal con ejem­plos con­cre­tos que un so­lo tra­ba­jo pe­rio­dís­ti­co no cam­bia­rá por mu­chas prue­bas que mues­tre, aun­que to­do lo que di­ga sea cier­to. Re­pa­se­mos los apun­tes enviados a por el ex­per­to.

Con­ra­do Ma­rre­ro Juan Pé­rez Pé­rez:

y

Son los úni­cos con cua­tro no hit no run en la his­to­ria de nues­tro béis­bol éli­te. El pri­me­ro lo hi­zo tres ve­ces en la Li­ga Na­cio­nal de Béis­bol Amateur y en una oca­sión du­ran­te su pa­so por la Li­ga In­ter­na­cio­nal

Tra­ba­ja­do­res

de la Flo­ri­da. Por su par­te, el ca­ma­güe­yano ti­ró tres en nues­tras Se­ries Na­cio­na­les (fren­te a Se­rra­nos, Orien­te y Ci­tri­cul­to­res) y un cuar­to en el campeonato mun­dial de 1973 fren­te a Ve­ne­zue­la. El agra­mon­tino tam­bién con­ser­va en su obra de vi­da dos jue­gos más con es­tas ca­rac­te­rís­ti­cas, pe­ro en la ca­te­go­ría es­co­lar.

Su nom­bre ofi­cial era Jo­sé Mén­dez Báez. Bri­lla­ba tan­to en el box, por su ve­lo­ci­dad, con­trol y do­mi­nio, que el di­ná­mi­co y crea­ti­vo cro­nis­ta del pe­rió­di­co El Mun­do, Víctor Mu­ñoz, lo bau­ti­zó no so­lo con el sobrenombre que ape­la­ba al co­lor de su piel, sino tam­bién con el ape­la­ti­vo “de la Ca­ri­dad”, que lo acom­pa­ñó en to­da su ca­rre­ra de­por­ti­va, des­de 1908 has­ta 1927, pe­ro no era par­te de su nom­bre.

Es con­si­de­ra­do el Pa­dre del Béis­bol Cu­bano y se le atri­bu­ye la in­tro­duc­ción del pri­mer ba­te y la pri­me­ra pe­lo­ta que se co­no­cie­ron en la is­la en 1864. Sin em­bar­go, no ju­gó en el cé­le­bre de­sa­fío del 27 de di­ciem­bre de 1874 en el Pal­mar de Jun­co co­mo sí lo hi­zo su her­mano Er­nes­to. Vis­tió el uni­for­me de La Ha­ba­na en el de­sa­fío inau­gu­ral del pri­mer campeonato ofi­cial de béis­bol en Cu­ba, dispu­tado con­tra Al­men­da­res el 29 de di­ciem­bre de 1878. Ju­gó co­mo jar­di­ne­ro de­re­cho y anotó dos de las ca­rre­ras de su equi­po.

El Diamante Ne­gro: Ne­me­sio Gui­lló: Mar­tín Dihi­go, ¿ju­gó las nue­ve po­si­cio­nes?:

Él mis­mo afir­mó que se desem­pe­ñó en to­das, pe­ro no exis­ten do­cu­men­tos, box sco­res u otros ar­chi­vos que lo de­mues­tren tras re­vi­sar las li­gas en que par­ti­ci­pó. Sin em­bar­go, su ca­li­dad co­mo pe­lo­te­ro no ne­ce­si­ta que le atri­bu­yan eso para ser con­si­de­ra­do, con to­tal jus­ti­cia, co­mo el más com­ple­to de to­dos los tiem­pos, a partir de sus ré­cords co­mo lan­za­dor, ju­ga­dor de cua­dro y jar­di­ne­ro.

De acuer­do con una re­se­ña apa­re­ci­da en el se­ma­na­rio El Sport, de La Ha­ba­na, el 13 de fe­bre­ro de 1887, el lan­za­dor Carlos Ma­ciá fue el pri­mer ser­pen­ti­ne­ro cu­bano en de­jar sin im­pa­ra­bles ni ano­ta­cio­nes a un equi­po en la his­to­ria de nues­tro béis­bol or­ga­ni­za­do. El par­ti­do en­tre el Al­men­da­res y el club Car­me­li­tas del Fe con­clu­yó 38-0 fa­vo­ra­ble a los pri­me­ros, con 12 pon­ches a la cuen­ta del jo­ven de 17 años, a quien se le em­ba­sa­ron tres hom­bres por erro­res.

Los tres jon­ro­nes y las 11 im­pul­sa­das del jar­di­ne­ro in­dus­tria­lis­ta fren­te a Azu­ca­re­ros el 28 de enero de 1968 son re­cor­da­dos por mu­chas co­sas. Se con­vir­tió en el pri­me­ro que sa­ca­ba tres es­fé­ri­cas del par­que en un mis­mo de­sa­fío de las Se­ries Na­cio­na­les y el ter­ce­ro en to­da la his­to­ria del béis­bol cu­bano, an­te­ce­di­do por Ja­mes Tho­mas Bell (lo hi­zo en 1928) y Dick Sis­ler (1945), am­bos pro­fe­sio­na­les. Ade­más, rom­pió el ré­cord de em­pu­ja­das que da­ta­ba de ocho en un encuentro, im­plan­ta­do por el al­men­da­ris­ta Wal­ter Moryn en 1952.

El pri­mer ce­ro ce­ro ca­rre­ra: La mar­ca de Raúl Reyes:

Juan Pé­rez Pé­rez.

Raúl Reyes.

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