Mar­ti­rio

Milenio - Laberinto - - VARIA - L VÍC­TOR NÚÑEZ JAI­ME pe­rio­dis­mo­vic­tor@yahoo.com.mx

Ay, por Dio y por tu ma­re! El ale­grón que me da ver­te, chi­qui­llo. Ven­te pa’cá que te vi a co­mer tos los mo­rros. ¿Oye, tú es­tás co­mien­do bien, no, ca­ri­ño? Mi­ra qué mo­fle­tes te car­gas. ¡Eso, así me gus­ta: que no le fal­te de na a ese cuer­po se­rrano que te car­gas! ¿Qué, mu­cha ca­ló en Ma­drí? Bue, ya que­da po­co ve­ra­ni­to, tran­qui­lo, co­ra­zón. Pe­ro, oye: tú ven­te pa’cá a vi­ví, mi­ra que te lo ten­go dis­ho. ¿Dón­de va a es­ta me­jó que en An­da­lu­cía? Con tu pes­caí­to fri­to, tu cer­ve­ci­ta. Que me per­do­ne Mé­xi­co lin­do y que­ri­do, pe­ro co­mo An­da­lu­cía, tie­rra de Dio y Ma­ría san­tí­si­ma, ¡nin­gún si­tio! Que te lo di­go yo, haz­me ca­so.

Ecus­ha­me: ¿es­ta no­che va ir a ver­me can­tá? ¡Ole tus hue­vos gor­dos, mi ni­ño! Lo bien que te lo va a pa­sá, ya lo ve­rás. Le vi a can­tá la Cha­ve­la tam­bién, ¿eh? Cin­co años ya que se nos fue. Ay, var­ga­me el Se­ñó. Unas de Jo­sé Al­fre­do, mu bo­ni­tas. Mu así, mu des­ga­rrás. Va­mos: de esas que te qui­tan el sen­tío. Y lue­go un po­co de fla­men­qui­to, de rum­ba, fan­dan­gos. Y bo­le­ros, cla­ro. Lo me­jó de la mú­si­ca, co­mo siem­pre. ¿A que sí? Mi hi­jo me acom­pa­ña con la gui­ta­rra. ¡To­ca que te ca­gas!, lo va ver tú. A ve: que no es Pa­co de Lu­cía, por­que Pa­qui­to era mu­cho Pa­co, pe­ro mi cha­val lo ha­ce mu bien. Uy, lo a gus­to que va­mo a es­tar tos. En la no­che ha­ce fres­qui­to y no ha­ce fal­ta ni aba­ni­co ni na, ¿eh? Tran­qui­lo. Y tú te va arre­glao pe­ro in­for­mal, ¿eh?, que e un sa­rao mu nor­ma­li­to, de esos de an­dar por ca­sa. Hom­bre, tam­po­co se te ocu­rra ir en chan­clas, por­que no. Eso sí: yo, ¡co­mo una rei­na! Que soy la Mar­ti­rio. Con mi man­tón, mi pei­ne­ta, mis ga­fas. ¡Que me han man­dao unas mu chu­las, qui­llo! Ay, Se­ñó, Se­ñó: mu­cha gra­cias por to lo que me di­ces. Si ej que co­mo los me­xi­ca­nos, ¡nin­guno! Tan ca­ba­lle­ros que son. ¿Li­ga­rás mu­cho tú, no? Oy, oy, oy. ¿Lo ves?, otro mo­ti­vo pa que te ven­gas a vi­vir aquí. Que aquí toa la gen­te e mu maja, mu maja.

¡Has di­cho le­van­ge­lio, ca­ri­ño! Que sí, que sí. Sin pa­ños ca­lien­tes: me me­rez­co el Pre­mio Na­cio­nal de Mú­si­cas Ac­tua­les que me han dao el año pa­sao. ¡Que lle­vo 40 años en los es­ce­na­rios, ni­ño! Ahí me tie­nes: da­le que te pe­go her­ma­nan­do la mú­si­ca de aquí y de allá. El son cu­bano, gra­cias a Com­pay Se­gun­do, y las ran­che­ras, gra­cias a Cha­ve­la, cla­ro. Y al­gún tan­go que ten­go por ahí tam­bién. Bueno, y ya ves tú la de so­ni­dos ára­bes que se me han co­lao en al­gu­nas de mis can­cio­nes. Y mi pú­bli­co, ay mi pú­bli­co: bueno, bueno, ¡si es que te lo co­mes a be­sos! Es lo más de lo más. En to­das par­tes, ¿eh? Pe­ro es ver­dad que los la­ti­noa­me­ri­ca­nos son mu agra­de­cíos. Ay, por Dio y por tu ma­re: ¡lo bien que me tra­tan en aque­llas tie­rras!

Qui­ta, qui­ta. ¡Tú lo que quie­re e que me co­ma el ti­gre!, que de­cía Lo­la Flo­res. No, ca­ri­ño mío: aho­ra mis­mo no es­toy pa ha­cer otro dij­co. Ma ade­lan­te. De mo­men­to, si­go can­tan­do el que hi­ce por mis 40 años de ar­tis­ta. Des­de que em­pe­cé al lao de Ki­ko Ve­neno has­ta hoy. ¿Lo has es­cu­chao? ¿Te ha gus­tao? Ah, va­le, va­le. ¡Eso, dis­frú­ta­lo! Ya lue­go ha­ré otro dij­co. Con cal­ma. Bien hes­he­ci­to. Así, co­mo és­te. Oye, ¿y el que le hi­ce a Cha­ve­la, ha­ce tres o cua­tro años, co­mo ho­me­na­je a ella, te gus­tó? Ya, ya, un po­co tris­te sí que es. Mu sen­tío, no te lo vi a ne­gar. Pe­ro no po­día ser de otra for­ma. Bueno, ca­ri­ño, pue es­ta no­che más. Ven­te a ver­me que lo voy a dar to.

JESÚS UGAL­DE

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.