BUYE BUONGERMINI

“Mi impu­tación no tie­ne sen­ti­do”

TVO - - Sumario - Der­lis Iván Mat­to / Fo­tos: Mó­ni­ca Ma­tiu­da / Pro­duc­ción: Ar­nal­do Gon­zá­lez / Fo­tos ÚH: Fer­nan­do Ca­lis­tro - Raúl Ca­ñe­te

Buye Buongermini, 33 años, po­lí­ti­co, so­cia­lis­ta. Es­ta es una es­cue­ta pre­sen­ta­ción pa­ra Ro­dri­go, un chi­co que pro­vie­ne de una fa­mi­lia de cla­se al­ta, pe­ro aje­na a la po­lí­ti­ca. Es­tá con­ven­ci­do de que no es ne­ce­sa­rio per­te­ne­cer a par­ti­dos tra­di­cio­na­les pa­ra pug­nar por car­gos pú­bli­cos importantes. Y así lle­gó a la con­ce­ja­lía de Asun­ción, re­pre­sen­tan­do al Par­ti­do del Mo­vi­mien­to al So­cia­lis­mo (P-Mas). El con­ce­jal es uno de los 24 impu­tados por la Fis­ca­lía en el ca­so de los dis­tur­bios e in­cen­dio del Con­gre­so, el pa­sa­do 31 de mar­zo, un caos desata­do tras la apro­ba­ción de la mo­di­fi­ca­ción del re­gla­men­to in­terno por par­te de los 25 se­na­do­res proen­mien­da. Pa­ra Buye, es­ta impu­tación "tie­ne un cla­ro tras­fon­do po­lí­ti­co, que bus­ca sin­di­car co­mo res­pon­sa­bles de lo su­ce­di­do a los di­si­den­tes del ofi­cia­lis­mo".

¿Có­mo re­ci­bis­te la no­ti­cia de tu impu­tación tras los dis­tur­bios del 31 de mar­zo?

- Me en­te­ré a tra­vés de los me­dios, me sor­pren­dió, y más cuan­do leí la car­pe­ta fis­cal, por­que no hay nin­gún he­cho con­cre­to del que me pue­dan acu­sar. Es­toy impu­tado por per­tur­ba­ción a la paz pú­bli­ca. Mi impu­tación no tie­ne sen­ti­do, no tie­ne pies ni ca­be­za.

Men­cio­nas­te una impu­tación con tras­fon­do po­lí­ti­co…

- Es­toy se­gu­ro de ello. Es­ta impu­tación tie­ne un tras­fon­do po­lí­ti­co. Fue se­lec­ti­va, mi ca­so no es el úni­co, tam­bién hay otros po­lí­ti­cos impu­tados que es­tán en con­tra de la en­mien­da.

¿Dón­de es­ta­bas du­ran­te los in­ci­den­tes del 31?

- Ese 31 de mar­zo, lle­gué a la Pla­za de Ar­mas al­re­de­dor de las 18.00, cuan­do ya ha­bían em­pe­za­do los in­ci­den­tes. No in­ci­té a na­die a que­mar o des­truir el Con­gre­so. No in­gre­sé al si­tio. To­do es­to se ge­ne­ró por lo que su­ce­dió ho­ras an­tes en la se­de par­la­men­ta­ria, cuan­do los 25 se­na­do­res proen­mien­da apro­ba­ron la mo­di­fi­ca­ción del re­gla­men­to in­terno. Es­to lle­vó al pue­blo a re­be­lar­se con­tra el ac­to an­ti­cons­ti­tu­cio­nal.

¿Qué pen­sás ha­cer aho­ra?

- Pre­sen­tar­me an­te la Fis­ca­lía y ma­ni­fes­tar que es­ta impu­tación no tie­ne sen­ti­do en el mar­co ju­rí­di­co. En el ca­mino po­lí­ti­co voy a re­unir­me con mis co­le­gas impu­tados pa­ra ver qué me­di­das va­mos a to­mar.

¿Cuál es tu pos­tu­ra acer­ca de la si­tua­ción po­lí­ti­ca de nues­tro país?

- En es­te mo­men­to es­toy en el ban­do re­pu­bli­cano. Hay que de­fen­der el or­den de la Re­pú­bli­ca. Te­ne­mos que plan­tear­nos un cam­bio más ade­lan­te, pe­ro con una vi­sión ab­so­lu­ta­men­te di­fe­ren­te a la ac­tual. De­be­mos de­jar de la­do la vie­ja po­lí­ti­ca y bus­car una que se adap­te a es­tos tiem­pos, de for­ma cons­ti­tu­cio­nal.

¿Qué ocu­rri­rá con la en­mien­da a tu pa­re­cer?

- Creo que la gen­te ten­drá que to­mar su pro­pio ca­mino. Pue­den ele­gir creer­le al pre­si­den­te Ho­ra­cio Car­tes, que ya nos min­tió un par de ve­ces con es­te te­ma, o man­te­ner­se en vi­gi­lia y mo­vi­li­zán­do­se has­ta que ter­mi­ne de en­te­rrar­se de­fi­ni­ti­va­men­te. Aun­que muy en mi in­te­rior, creo que el pro­yec­to de en­mien­da ya es­tá muer­to, so­lo que na­die quie­re acompañarlo al en­tie­rro, pa­ra no ha­cer­se car­go. Ro­dri­go es­tá de no­vio con Ale­jan­dra Ro­jas, ella es su sos­tén en los mo­men­tos com­pli­ca­dos y cuen­ta con su apo­yo al 100%. Su co­ra­zón tie­ne es­pa­cio pa­ra el amor hacia su que­ri­do Ce­rro Por­te­ño, es fa­ná­ti­co del rock y ami­go del in­ten­den­te de Asun­ción, Ma­rio Fe­rrei­ro… al­gu­nos tips de la no­ta.

¿Sos ca­sa­do?

- No, pe­ro es­toy en pa­re­ja con Ale­jan­dra Ro­jas. Nos lle­va­mos muy bien, es una chi­ca sen­ci­lla y me apo­ya en to­do. La idea del ca­sa­mien­to de­be ma­du­rar­se en un fu­tu­ro no muy pró­xi­mo (ri­sas).

¿Hi­jos o pla­nes?

- Tam­po­co pen­sa­mos en hi­jos. Me en­can­tan los ni­ños, pe­ro creo que eso ven­drá más ade­lan­te.

¿Y qué tal de amo­res con un club?

- ¡Ce­rris­ta de cu­na! Voy a la can­cha to­dos los do­min­gos, siem­pre y cuan­do no ten­ga otra ac­ti­vi­dad que me im­pi­da asis­tir a los par­ti­dos de mi que­ri­do Ci­clón.

¿Le gas­tas­te bro­mas a Ma­rio Fe­rrei­ro por ha­ber sus­pen­di­do las obras de la Nue­va Olla?

- Per­ma­nen­te­men­te nos es­ta­mos ti­ran­do bro­mas, ya que el in­ten­den­te es olim­pis­ta y yo ce­rris­ta. Por su­pues­to, la sus­pen­sión de la Nue­va Olla sig­ni­fi­có, más allá de la ver­da­de­ra pro­fun­di­za­ción del te­ma, mu­chas bro­mas de un la­do y del otro.

¿Có­mo co­no­cis­te a Ma­rio Fe­rrei­ro?

- A Ma­rio lo co­no­cí por me­dio de la po­lí­ti­ca. Ya sa­bía de su pa­pel en los me­dios y me lla­ma­ban la aten­ción sus ar­tícu­los y opi­nio­nes po­lí­ti­cas, por eso fue que jun­to al P-Mas nos pa­re­ció que se­ría un apor­te im­por­tan­te pa­ra la po­lí­ti­ca. Al prin­ci­pio, nues­tra re­la­ción fue pro­fe­sio­nal, pe­ro nos hi­ci­mos muy bue­nos ami­gos.

¿Qué ha­cés en tu tiem­po li­bre?

- Leo mu­cho y me gus­ta ver pe­lí­cu­las. Tam­bién soy de­por­tis­ta, jue­go fút­bol dos ve­ces por se­ma­na. Com­par­to con mis amis­ta­des y nos en­tre­te­ne­mos con vi­deo­jue­gos o co­mien­do un asa­do. Es­cu­cho mú­si­ca, amo el rock y con Ma­rio Fe­rrei­ro es un pla­cer ha­blar de eso, por­que me sien­to y anoto (ri­sas).

Ideo­lo­gía po­lí­ti­ca...

- Soy so­cia­lis­ta. Mi fa­mi­lia es apo­lí­ti­ca, aun­que te­ne­mos an­te­ce­den­tes en los Par­ti­dos Co­lo­ra­do y Li­be­ral, pe­ro en su ma­yo­ría no es­tá vin­cu­la­da a la po­lí­ti­ca.

¿Có­mo ele­gis­te en­trar a es­te cam­po?

- Soy nue­vo en po­lí­ti­ca. Es­ta es mi pri­me­ra ex­pe­rien­cia en un car­go pú­bli­co po­lí­ti­co, pe­ro se me pren­dió el chip con las or­ga­ni­za­cio­nes es­tu­dian­ti­les. Me ayu­dó en la eta­pa del co­le­gio y, más ade­lan­te, en la uni­ver­si­dad.

¿Pen­sás se­guir en es­te ru­bro?

- Sí, por­que creo que al­gún apor­te pue­do ha­cer. Lo prin­ci­pal pa­sa por una dispu­ta que hay en­tre la vie­ja po­lí­ti­ca, que es­tá vi­go­ro­sa y

No hay nin­gún he­cho con­cre­to por el cual me pue­dan acu­sar de al­go”

vi­gen­te, con­tra la nue­va, que tie­ne que ver con ideas re­no­va­das y que de­ben es­tar sos­te­ni­das por fi­gu­ras de otra ge­ne­ra­ción. So­lo así se lo­gra­rá el cam­bio pro­fun­do en nues­tro país.

¿Por­que P-Mas y no otro par­ti­do po­lí­ti­co?

- Yo creo en los li­de­raz­gos co­lec­ti­vos más que en la apa­ri­ción de al­gún me­sías. En el P-Mas en­con­tré un equi­po que de­ba­tía las co­sas ape­ga­do a la cien­cia; no se ha­ce po­lí­ti­ca al azar, bus­can­do po­der.

¿Se pue­de lle­gar a car­gos importantes sin per­te­ne­cer a los par­ti­dos tra­di­cio­na­les?

- Sí, y es una ne­ce­si­dad im­pe­rio­sa pa­ra nues­tro país. Hay que te­ner fe en la nue­va ge­ne­ra­ción po­lí­ti­ca, por­que a la ac­tual ya la co­no­ce­mos y es res­pon­sa­ble de nues­tro la­men­ta­ble pre­sen­te. En es­tos úl­ti­mos 30 años, los go­ber­nan­tes fra­ca­sa­ron, es­ta­mos li­ga­dos a los par­ti­dos Co­lo­ra­do y Li­be­ral, aun­que ellos no sean los úni­cos cul­pa­bles.

¿Tu tra­ba­jo en la Con­ce­ja­lía de Asun­ción?

- Yo, que es­toy en la ban­ca­da ofi­cial, pue­do de­cir que ten­go una agen­da apre­ta­da. Mi tra­ba­jo es­tá en los ba­rrios; me ayu­da por­que así me en­te­ro en pri­me­ra per­so­na de lo que ne­ce­si­tan y mi re­co­rri­do es dia­rio. En­tré con una vi­sión que tra­ta­mos de de­ba­tir siem­pre en el seno de la Con­ce­ja­lía, y que se la co­mu­ni­ca­mos al in­ten­den­te, Ma­rio Fe­rrei­ro: se ba­sa en cons­truir una ciu­dad sos­te­ni­ble y ami- ga­ble, pa­ra lo cual te­ne­mos unos prin­ci­pios po­lí­ti­cos dis­tin­tos a los que se ve­nían dan­do an­te­rior­men­te.

¿Cuá­les son esos prin­ci­pios?

- Te­ne­mos la idea de me­ter más bi­ci­sen­das y co­rre­do­res eco­ló­gi­cos, re­cu­pe­rar la vi­da pea­to­nal en Asun­ción. Que­re­mos que los bu­ses pú­bli­cos res­pe­ten al me­dioam­bien­te, evi­tar los via­duc­tos y en­con­trar otras sa­li­das, ya que te­ne­mos otro mo­de­lo de ur­ba­nis­mo so­cial.

La úl­ti­ma, ¿por qué te di­cen Buye?

- Ese so­bre­nom­bre me lo pu­so un ami­go de la es­cue­la de fút­bol del Sa­jo­nia, al que le cos­ta­ba de­cir Buongermini, así que pa­ra que le re­sul­ta­ra más fá­cil, acor­tó a Buye. Me co­no­cen así des­de ha­ce 20 años más o me­nos (ri­sas).

Yo creo en los li­de­raz­gos co­lec­ti­vos más que en la apa­ri­ción de al­gún me­sías”

NUE­VA CAMADA. Buye se con­si­de­ra par­te de la nue­va ge­ne­ra­ción de lí­de­res po­lí­ti­cos.

EL SUE­ÑO. “Quie­ro un Paraguay en el que las fa­mi­lias pue­dan te­ner hi­jos sin usar la cal­cu­la­do­ra y don­de la gen­te no ten­ga mie­do a en­ve­je­cer”, Buye.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Paraguay

© PressReader. All rights reserved.