Sal­mo­ne­te “No sé cuán­tas ve­ces he re­su­ci­ta­do y me he muer­to des­pués”

El je­re­zano aca­ba de con­cluir su se­gun­do dis­co en so­li­ta­rio, que saldrá en no­viem­bre

Diario de Jerez - - PORTADA - Fran Pe­rei­ra

Co­mo el ave Fénix, Joa­quín Ji­mé­nez Do­mín­guez ‘Sal­mo­ne­te’ (Je­rez, 1962), re­sur­ge de sus ce­ni­zas ca­da cier­to tiem­po. Su ca­pa­ci­dad pa­ra re­sur­gir de la ad­ver­si­dad es­tá más que do­cu­men­ta­da y qui­zás por ello, y por ese don di­vino que po­see, sigue sien­do uno de los can­tao­res más grandes del mo­men­to, sim­ple y lla­na­men­te por­que es de los po­cos ca­paz de le­van­tar el ve­llo en el es­ce­na­rio. Aca­ba de re­gre­sar de un exi­to­so re­ci­tal en el Círcu­lo de Fla­men­co de Ma­drid, pa­so pre­vio a la cul­mi­na­ción de un nue­vo dis­co, que gra­ba­do en el es­tu­dio La Bo­de­ga de Je­rez, saldrá a la luz el pró­xi­mo mes de no­viem­bre.

–Re­sur­ge us­ted otra vez, y van...

–Soy in­ma­ta­ble (Ri­sas). Mi­ra, es­te mes cum­plo 56 años y con la edad que ten­go, es­toy me­jor que nun­ca, ten­go la voz de un cha­val.

–¿Y cuál es el se­cre­to por­que su vi­da ha si­do in­ten­sa?

–Nin­guno. Siem­pre he di­cho que el can­te es na­ci­do, y con­mi­go vino, por eso si­go ahí, y no ha si­do fá­cil, co­mo tú di­ces.

–Pe­ro aho­ra tie­ne de­ci­di­do re­ini­ciar­se...

–Esa esa la idea. Mi pro­ble­ma ha si­do que de los dos ca­mi­nos, el bueno y el ma­lo, siem­pre he co­gi­do el ma­lo. Pe­ro eso va a cam­biar.

–¿Es cons­cien­te de que con sus con­di­cio­nes, de ha­ber co­gi­do el bueno, es­ta­ría ri­co?

–Eso lo he sa­bi­do siem­pre, pe­ro igual que hay gen­te a la que le gus­ta el di­ne­ro y to­do lo cen­tra en el di­ne­ro, en mi ca­so he co­gi­do otras co­sas. Pe­ro bueno, nun­ca es tar­de, a lo me­jor me pa­sa co­mo a Chi­qui­to de la Cal­zá, que salió a la ve­jez. ¿Y dón­de te­nía el don? En los chis­tes y en las pier­nas. Se ha­bía jar­tao de can­tá pa bai­lá y no ganó na­da, y se pu­so a con­tar chis­tes y se hi­zo mi­llo­na­rio. Yo creo que to­da­vía es­toy a tiem­po, y el que lo du­de, que es­cu­che el dis­co que he gra­ba­do.

–Aho­ra que ha­bla del dis­co, su úni­ca gra­ba­ción has­ta aho­ra la hi­zo us­ted con Pa­co Ce­pe­ro...

–Sí, ha­ce ca­si cua­ren­ta años, yo te­nía 17 años. Tam­bién he he­cho otros dis­cos pe­ro nun­ca en so­li­ta­rio. Por ejem­plo, re­cuer­do que cuan­do ga­né en Cór­do­ba el Pre­mio Na­cio­nal edi­ta­ron un dis­co y así me ha pa­sa­do en otros con­cur­sos, y con las sae­tas. De sae­tas hi­ce uno con un se­llo fran­cés pe­ro con otros ar­tis­tas, igual que el que hi­ci­mos con la Ca­ja de Aho­rros.

–Y es­te que aca­ba de ter­mi­nar, ¿có­mo es?

–Un dis­co clá­si­co, con le­tras po­pu­la­res y can­tes tra­di­cio­na­les. Mi­ra, te voy a de­cir una co­sa, yo creo que es­te dis­co es tres ve­ces me­jor que el que gra­bé con Pa­co Ce­pe­ro, no por na­da, sino por­que aho­ra es­toy más ma­du­ro.

–Ex­plí­que­se...

–Sí, me veo co­mo los vi­nos. A lo me­jor ya no ten­go la fuer­za que te­nía ha­ce años, pe­ro ten­go otras co­sas, y eso a la gen­te le gus­ta. (Ha­ce una le­tra de fan­dan­gos)

–¿Y por qué un dis­co aho­ra?

–Bueno, la ver­dad es que Jo­se­ma Pe­la­yo lle­va­ba de­trás mía va­rios años, por lo me­nos cin­co, pa­ra que gra­ba­ra en su es­tu­dio, pe­ro en­tre una co­sa y otra, nun­ca lo hi­ce. Aho­ra se ha da­do la oca­sión, y es­toy muy con­ten­to, he gra­ba­do con Do­min­go Ru­bi­chi y ha que­da­do muy bien.

–¿Y qué ha gra­ba­do?

–De to­do. So­leá, ale­grías, fan­dan­gos, to­nás, ta­ran­tos, bu­le­ría por so­leá, se­gui­ri­yas y una bu­le­ría de sie­te mi­nu­tos que es una ma­ra­vi­lla. Con de­cir­te que yo lo que­ría de­jar en dos tro­zos pe­ro Pe­la­yo me ha di­cho que lo de­ja­ra en­te­ro.

–Se ha qui­ta­do la es­pi­na de aquel pri­mer dis­co...

–(Ri­sas) Eso es, por­que aquel dis­co no te­nía nin­gu­na bu­le­ría, te­nía fan­dan­go, so­leá, mar­ti­ne­te, pe­ro bu­le­rías no.

–¿Sa­be có­mo se va a lla­mar?

–A mí me gus­ta­ría po­ner­le ‘El can­te ha re­su­ci­ta­do’, no pon­go más tí­tu­los.

–¿Y El Sal­mo­ne­te tam­bién ha re­su­ci­ta­do? Por­que re­pa­san­do la he­me­ro­te­ca us­ted ha muer­to y ha re­vi­vi­do más ve­ces...

–Eso es cier­to (ri­sas). He re­su­ci­ta­do y me he muer­to otra vez al po­co tiem­po. Pe­ro ya no.

–Por­que ca­da vez nos que­dan me­nos re­fe­ren­tes en el can­te...

–Eso es ver­dad, es una pe­na, por­que se nos es­tán mu­rien­do tos .Se ha ido Agu­je­tas, El Tor­ta, Jo­sé Me­ne­se, El Le­bri­jano, Ma­nuel Mo­neo...¿Quién que­da? ¿Fos­fo­ri­to? Sí, pe­ro ya el po­bre no tie­ne voz, lle­va se­ten­ta años can­tan­do y no pue­de más.

–¿Y se ve can­tan­do mu­chos años?

–Yo sí, me veo co­mo Chano Lo­ba­to que mu­rió con 84 años y te­nía las fa­cul­ta­des in­tac­tas.

–Re­cuer­do que us­ted era de los que se po­nía a es­tu­diar en su épo­ca, ¿lo sigue ha­cien­do?

–Ya no por­que no ten­go ra­dio­cas­se­te. Yo soy de los an­ti­guos, de los que po­nen la cin­ta y la dan pal an­te opa atrás, pe­ro co­mo no ten­go ra­dio. Te­nía uno que me re­ga­la­ron pe­ro ten­go un pe­rri­to chi­qui­ti­to que se po­ne en mi ca­ma a la­drar, y una vez se subió a la me­si­ta de no­che y me par­tió los bo­to­nes. Es­tu­diar siem­pre es bueno, pe­ro lle­van­do el can­te a tu si­tio, si no es imi­tar. Yo re­cuer­do que Ca­ma­rón es­cu­cha­ba mu­cho a La Per­la y tam­bién a Juan de la Va­ra, y ha­cía sus co­sas a su manera. De Juan el de la Va­ra ha­cía yo tam­bién los fan­dan­gos y co­mo a Ca­ma­rón le gus­ta­ban, y to­ca­ba la gui­ta­rra, ca­da vez que coin­ci­día­mos en fes­ti­va­les co­mo el La Par­pu­ja Chi­cla­na, no veas la que me da­ba. Cla­ro, yo te­nía la voz fi­na y me sa­lían muy bien esos can­tes, pe­ro ha­bía ve­ces que le te­nía que de­cir, Jo­sé dé­ja­me ya.

–Qué pe­na de esos fes­ti­va­les que se han per­di­do co­mo el de La Par­pu­ja de Chi­cla­na...

–Cla­ro, es tris­te. Lo de Ca­ma­rón que yo te di­go era por el año 77, cuan­do se hi­zo por pri­me­ra vez. Lue­go ha des­apa­re­ci­do. Tam­bién se en­tien­de que hoy día no pue­den du­rar los fes­ti­va­les co­mo du­ra­ban an­tes. Aho­ra pa­sas de las dos y me­dia y la gen­te se duer­me. La vi­da ha cam­bia­do en eso tam­bién.

–¿Y qué me di­ce del ca­ché?

–Eso es lo peor. Yo he lle­ga­do a ga­nar cua­tro­cien­tas y qui­nien­tas mil pe­se­tas por can­tar en un fes­ti­val. Re­cuer­do que cuan­do gra­bé el dis­co con Pa­co Ce­pe­ro en el año 79, yo lle­gué a te­ner el mis­mo ca­ché que Ca­ma­rón, 375 mil pe­se­tas. Y aho­ra, si te dan mil eu­ros, siem­pre con­tan­do con el gui­ta­rris­ta, ya te pue­des ir con­ten­to, por­que lo nor­mal es que sea mu­cho me­nos. Pe­ro va­mos, que es lo que hay. Yo he lle­ga­do a can­tar por...Bueno, me­jor me ca­llo.

–Cam­bian­do de te­ma. Es­tu­vo us­ted en Ma­drid y to­do el mun­do ha­bla ma­ra­vi­llas de su re­ci­tal en el Círcu­lo Fla­men­co...

–Eso me han di­cho, y yo per­so­nal­men­te sa­lí muy con­ten­to. Me jar­té de can­tar y la gen­te es­ta­ba en si­len­cio y en­can­ta­da. Me aplau­die­ron mu­cho. Can­té por lo me­nos ocho o nue­ve pa­los y re­co­noz­co que ese día yo mis­mo me gus­té, y no es fá­cil por­que soy muy exi­gen­te con­mi­go mis­mo. Pa­ra yo de­cir que he es­ta­do bien, ten­go que es­tar al cien por cien o al no­ven­ta y nue­ve por cien­to.

–¿Se esperaba te­ner una opor­tu­ni­dad así y en un si­tio en Ma­drid tan pun­te­ro co­mo ese?

–Bueno, es­te ve­rano es­tu­ve en un ta­ban­co ahí en la ca­lle Ar­mas de un ami­go mío, que lle­va­ba tiem­po pi­dién­do­me que can­ta­ra. Le di­je que sí, can­té y por lo vis­to aquel día es­ta­ba allí al­guien del Círcu­lo, por eso me lla­ma­ron.

–Pa­ra us­ted, ¿qué ha su­pues­to vol­ver a can­tar en un es­ce­na­rio así?

–Mu­cho, por­que hay mu­cha gen­te que sigue di­cien­do que el Sal­mo­ne­te es­tá muer­to, que se ha re­ti­ra­do del can­te, o es­tá ti­rao. Aho­ra me­nos mal que hay Fa­ce­book yha ha­bi­do mu­cha gen­te a la que gus­ta­ron mu­cho los can­tes que hi­ce en el ta­ban­co.

–Di­cen los que le vie­ron que pe­lliz­có más de una vez...

–Mi­ra, yo siem­pre he pe­lliz­cao. Pi, pa, pi, pa ..... y trans­mi­to, y eso me lo ha dao Dios. Con de­cir­te que una vez me en­con­tré a Je­sús Quin­te­ro en los Ca­ños de Me­ca, en la pla­ya. Em­pe­cé a can­tar­le una se­gui­ri­ya y des­pués de la pri­me­ra le­tra me di­jo, con lo que he es­cu­chao ten­go bas­tan­te. Me ha­bló de can­tao­res de aho­ra, que pre­fie­ro no de­cir, y a de­cir­me que no pe­lliz­ca­ban. Lo ha­cen to­do bien, pe­ro no trans­mi­ten. Y eso me lo di­jo él, que sa­be del te­ma y ya sa­bes lo que lle­va re­co­rri­do.

–¿Y de los jó­ve­nes que hay aho­ra? ¿Le trans­mi­te al­guien?

–Me gus­ta mu­cho Je­sús Mén­dez, el cha­val lo ha­ce bien y pe­lliz­ca, a mí me gus­ta. Tam­bién el chi­qui­llo de Ran­ca­pino, pe­ro aca­ba de em­pe­zar. Pe­ro hay po­cos, la ver­dad, en mi épo­ca ha­bía más gen­te, pe­ro bueno, eso va por épo­cas.

–¿Y aho­ra qué?

–Aho­ra es­pe­ro te­ner más tra­ba­ji­to, con esa idea he he­cho tam­bién el dis­co, a ver si me em­pie­zan a lla­mar. Da­te cuen­ta que apar­te de lo de Ma­drid y el ta­ban­co que he he­cho, no can­ta­ba en un es­ce­na­rio des­de 2013 cuan­do hi­ce el fes­ti­val Trío de Ases con Ca­pu­llo y El Tor­ta, en los Vier­nes Fla­men­cos de ese mis­mo año y lue­go en el Fes­ti­val de Je­rez unos me­ses des­pués. Por eso di­go que aho­ra es­pe­ro te­ner más co­si­tas.

Es­te nue­vo dis­co es me­jor que el que hi­ce con Pa­co Ce­pe­ro ha­ce 40 años, más que na­da por la ma­du­rez” El can­te es na­ci­do, vino con­mi­go, mi pro­ble­ma es que siem­pre he co­gi­do el ca­mino equi­vo­ca­do”

RE­POR­TA­JE FO­TO­GRÁ­FI­CO: MI­GUEL ÁN­GEL GON­ZÁ­LEZ

Un mo­men­to de la en­tre­vis­ta rea­li­za­da a El Sal­mo­ne­te en Dia­rio de Je­rez.

LA ENÉSI­MA REAPA­RI­CIÓN. Fue en Ma­drid el pa­sa­do 27 de sep­tiem­bre y en­mar­ca­do den­tro del pro­gra­ma de ac­ti­vi­da­des que ha or­ga­ni­za­do el Círcu­lo Fla­men­co de la ca­pi­tal de Es­pa­ña pa­ra es­te úl­ti­mo tri­mes­tre del año. Jun­to a los her­ma­nos Do­min­go (gui­ta­rra) y Jo­sé (pal­mas) Ru­bi­chi, El Sal­mo­ne­te se me­tió al pú­bli­co en el bol­si­llo con un re­ci­tal am­plio y car­ga­do de ma­ti­ces.

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