Por qué es me­jor te­ner po­der que su­per­po­de­res

Pién­sa­lo bien, sal­var a la hu­ma­ni­dad can­sa mu­cho y los tra­jes de ma­lla ti­ran de la si­sa. En el fon­do, es me­jor ser CEO, al­cal­de, pre­si­den­te o in­clu­so mi­nis­tro…

GQ (Spain) - - Gq Listas -

1.

Em­pe­ce­mos de­jan­do cla­ro que no exis­ten los su­per­po­de­res como tal. Ale­jaos de las ven­ta­nas.

2.

No, la vi­sión lá­ser tam­po­co exis­te. De­ja de in­ten­tar des­con­ge­lar el po­llo con la mi­ra­da.

3.

Una vez te­ne­mos es­to cla­ro, po­de­mos pa­sar a afir­mar que los su­per­po­de­res es­tán sobrevalorados.

4.

So­bre to­do si esos su­per­po­de­res im­pli­can te­ner que lle­var un tra­je de ma­lla ajus­ta­do.

5.

O los cal­zon­ci­llos por en­ci­ma de los pan­ta­lo­nes.

6.

O en úl­ti­ma ins­tan­cia, arries­gar la pro­pia vida in­ten­tan­do sal­var a la hu­ma­ni­dad y lu­chan­do con­tra el mal.

7.

¿Aca­so ha pe­di­do la hu­ma­ni­dad que la sal­ven? Lo mis­mo es que ella es así. Dís­co­la. De­jad­la que ha­ga lo que quie­ra ha­cer.

8.

Vol­vien­do al te­ma prin­ci­pal del que ha­blá­ba­mos, qui­zá nos es­te­mos equi­vo­can­do y lle­ve­mos des­de nues­tra in­fan­cia desean­do lo que no es.

9.

Por­que, fi­jaos, cuan­do uno se ha­ce ma­yor, no desea te­ner una fuer­za so­bre­hu­ma­na.

10.

A ex­cep­ción de en tus mu­dan­zas, cuan­do vas a Ikea con tu no­via un sá­ba­do por la tar­de y cuan­do tu cu­ña­do te di­ce que es­tás he­cho un es­mi­rria­do y te re­ta a un pul­so.

11.

Cuan­do uno se ha­ce ma­yor pre­fie­re ser con­se­je­ro de­le­ga­do a ser Spiderman.

12.

Así de du­ra es la reali­dad de la ma­du­rez.

12.

Por­que lo cier­to es que el tío de Spiderman se equi­vo­có y no "to­do po­der con­lle­va una res­pon­sa­bi­li­dad", sino "to­do su­per­po­der con­lle­va una res­pon­sa­bi­li­dad".

13.

Es de es­tas co­sas que, cuan­do pa­san los años, te das cuen­ta de que la so­cie­dad las ve me­jor qui­tán­do­les el 'su­per', como en 'su­per­mer­ca­do' o 'su­per­do­ta­do'.

14.

Los po­de­res no lle­van nin­gún ti­po de res­pon­sa­bi­li­dad, de he­cho la co­sa fun­cio­na más bien al con­tra­rio.

15.

Tú eres el al­cal­de y desa­yu­nas a las 10:00, a las 11:00 y a las 12:00 te po­nes con el ape­ri­ti­vo por­que eres el al­cal­de y a ver quién te chis­ta.

16.

Aho­ra, si eres Su­per­man y el ga­to de una se­ño­ra se que­da atra­pa­do en un ár­bol a las 9:00, ya le pue­des ir di­cien­do adiós al zu­mo y al croa­sán, que ese día no prue­bas bo­ca­do, con suer­te, has­ta la co­mi­da.

17.

¿Cuán­to co­bra Spiderman? Po­co, por­que es fo­tó­gra­fo

y to­dos sa­be­mos có­mo fun­cio­na ese ro­llo.

18.

Y las fac­tu­ras no se pa­gan con te­las de ara­ña ni agra­de­ci­mien­tos por sal­var a la ciu­dad de un pul­po me­cá­ni­co gi­gan­te.

19.

¿Cuán­to co­bra el con­ce­jal de fes­te­jos de Ga­lá­pa­gos (pro­vin­cia de Gua­da­la­ja­ra)? Pues ya os di­go yo que más que Spiderman.

20.

Cuan­do uno tie­ne po­der, pue­de per­mi­tir­se ha­cer las mis­mas co­sas que con su­per­po­de­res pe­ro sin que to­dos los vi­lla­nos quie­ran ma­tar­lo.

21.

O sin te­ner que ocul­tar­le co­sas a tu no­via o a tu fa­mi­lia cuan­do en reali­dad te gus­ta­ría con­tár­se­lo to­do.

23.

Cuan­do tie­nes un su­per­po­der vi­ves en­ce­rra­do en una Bat­cue­va con una hu­me­dad que ni en el Ama­zo­nas.

24.

O en un mon­tón de blo­ques de hie­lo api­la­dos a los que lla­mas For­ta­le­za de la So­le­dad, que muy có­mo­dos no tie­nen

que ser.

25.

Cuan­do tie­nes po­der, ves el mun­do des­de un so­fá er­go­nó­mi­co a tra­vés de la cris­ta­le­ra de tu des­pa­cho en el pi­so más al­to del edi­fi­cio más al­to de la ciu­dad.

26.

Que­da de­mos­tra­do así que ser po­de­ro­so no es re­co­men­da­ble pa­ra gen­te con vér­ti­go.

27.

Ade­más, pa­ra ser po­de­ro­so no ha­ce fal­ta es­tar en for­ma. Tu ba­rri­ga cer­ve­ce­ra no se­rá un pro­ble­ma a la ho­ra de dar ór­de­nes.

28.

Un su­per­po­der sí que con­lle­va la gran res­pon­sa­bi­li­dad de ir al gim­na­sio por lo me­nos tres ve­ces en se­ma­na, que si no a ver có­mo en­tras en las ma­llas o en el Bat­mó­vil.

29.

El su­per­po­der te lo da un en­te su­pe­rior y ha­ce que to­do el mun­do que no te co­no­ce de na­da es­pe­re al­go de ti.

30.

El po­der te lo da un mon­tón de gen­te que no te co­no­ce de na­da y ha­ce que dé exac­ta­men­te igual lo que es­pe­ren de ti por­que vas a ha­cer lo que te sal­ga de las na­ri­ces.

LAM­BORG­HI­NI VE­NENO ROADS­TER Di­se­ña­do pa­ra ce­le­brar el 50º aniver­sa­rio de la mar­ca. Des­ca­po­ta­ble, en 2014 so­lo se fa­bri­ca­ron nue­ve.

POR MI­GUEL ÁN­GEL BAR­GUE­ÑO Y ELE­NA BAYLIN

EL BA­ÑA­DOR ANTIPLUTONIO Don Ma­nuel Fra­ga de­mo­so­tró te­ner su­per­po­de­res en Pa­lo­ma­res (Al­me­ría). No era el plu­to­nio lo que asus­ta­ba a Es­pa­ña en 1966, sino el ba­ña­dor de ta­lle al­to del mi­nis­tro.

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