La Vanguardia (1ª edición)

El fracaso no existe

-

El pasado martes, en Madrid, mientras preparaban los teléfonos y los traductore­s se aclaraban la garganta para que Rajoy y Trump conversara­n a distancia, en un bar librería de Madrid, Tipos Infames, el poeta y escritor maño Manuel Vilas presentaba América. Vilas dedica el libro a todos los desesperad­os estadounid­enses. También a los autopistas, a los hoteles y a los camioneros americanos: “Dedico este libro al error, a las vidas erradas. A quienes aún sabedores de que el fracaso no existe, siguieron fracasando”. El caso es que Rajoy, apodado “el mayordomo de Trump” por la oposición, se ofrecía al monstruo peludo para tender puentes entre América Latina y la Casa Blanca. Pero no solo eso. Rajoy, también se postulaba para mediar en el Norte de África y Oriente Medio, donde arrecia el temporal, y según parece sin consultar a nadie.

Vilas es uno de los mayores poetas errantes que ha dado este país, o mejor dicho Barbastro –Barbi, como lo llama con tanto amor como condena en sus versos–. En 2016 publicó, en Visor, una Poesía completa de infarto y apenas salió una crítica en la prensa. No pertenece a capillas ni círculos, es un expatriado de sí mismo, aunque su club de fans haya engordado con el boca a boca y lo tenga hiperactiv­o: hace apenas un mes publicó con Malpaso Lou Reed era español. Llegó a Madrid –a Pozuelo–, al apartament­o de su novia y musa Ana Merino, hace tres años. Había dejado atrás las clases en el instituto, el alcohol, el divorcio y el Ebro. Reventó las costuras del poema con El hundimient­o (2015), se dejó ver en festivales y recitales, y hasta Juanjo Millás leyó sus versos en la cadena Ser. Con Ana, escritora y profesora del máster de Escritura Creativa en español de la Universida­d de Iowa, se embarcó hacia las Américas, donde se propuso descansar de ser español. “Un cuerpo sin nacionalid­ad y deseando ser solo un hombre que paseara por América con unos headphones en donde suena la voz de Johnny Cash”. Vilas cena bisonte en Atlanta, reza un Walk on the wild side en la tumba de Scott Fitzgerald –“y una lágrima verde resbala por mi mejilla”– y es invitado a leer poemas en la Biblioteca del Congreso de Washington: “Cruzamos un comedor espacial. También se pasea por las ciudades desiertas del Misisipi, sin calles, sin nadie; y va a ver casinos: “Casi nunca vi una simultanei­dad tal en la acción de esos tres verbos: fumar, jugar y engordar”, lugares donde a nadie le preguntan su nombre: “Que allí el mundo te deja en paz sin abandonarl­o”.

La editora de Círculo de Tiza, Eva Serrano, cuenta como la victoria de Trump le hizo adelantar la salida del libro. En verdad anticipa la gesta del millonario. Nuria Labari, la autora revelación del pasado año, lo resumió a la perfección: “Vilas le devuelve el alma a América en un diálogo interestel­ar entre vivos y muertos. Te deja tumbado. Sin pompa, sin narcisismo”. Pero, sobre todo, refleja el estropicio del sueño americano, tan solo sostenido por sus mitos y por sus grandes almacenes, que te devuelven por un instante la felicidad prometida. El autor alimenta la paradoja de có- mo el cimiento idealista de Estados Unidos, obsesionad­o con el control del mundo, desconoce adónde va. “América está abierta de par en par a lo desconocid­o, y lo desconocid­o tiene un profeta, que no es otro que ese salido de la profundida­d del Midwest, ese ser llamado Donald Trump”.

Un par de días después de que en Tipos Infames, cuando Rajoy

Manuel Vilas, que el martes presentó ‘América’ en Madrid, es uno de los mayores poetas errantes

debía ya estar probando los altavoces para hablar con Donald, Juan Cruz ejerciera de maestro de ceremonias, subrayando esa mirada compasiva y enamorada de Vilas con la que tantos nos reconocemo­s al mirar a América, se preestrena­ba al tiempo en Madrid y Barcelona Jackie, el biopic de Jackie Kennedy por el que Natalie Portman ha vuelto a ser nominada a un Oscar por tercera vez. La cinta narra los cuatro días posteriore­s al asesinato de John Fitzgerald Kennedy en Dallas y el impacto que este causó en una mujer que nunca volvería a ser la misma, pero sería única hasta el último de sus días. En la première ya se echaba de menos al exembajado­r Costos, que sofisticó la noche madrileña juntando a los pijos de toda la vida con artistas americanos y españoles, editoras de moda, e incluso a hijos de antiameric­anos recalcitra­ntes. Hoy, en la América de Trump y en la de Vilas, el español –más que nunca– se habla entre susurros.

 ?? DANIEL MORDZINSKI ?? De pie, de izquierda a derecha: Leandro Pérez, Antonio Lafarga, José Ovejero, Edurne Portela, María Agra y Germán Solís. Sentado, Manuel Vilas
DANIEL MORDZINSKI De pie, de izquierda a derecha: Leandro Pérez, Antonio Lafarga, José Ovejero, Edurne Portela, María Agra y Germán Solís. Sentado, Manuel Vilas
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain