La lec­ción de Manchester

Mundo Deportivo (At. Madrid) - - BARÇA - Jo­sep M. MIN­GUE­LLA

El par­ti­do de Manchester ya fue fuen­te, ¿fuen­te di­go?, no, fue ca­ta­ra­ta de co­men­ta­rios pro­fun­dos, en apa­rien­cia, cla­ros o re­bus­ca­dos, com­pli­ca­dos, yo qué sé, so­bre los de­ta­lles tác­ti­cos. Y eran días pre­vios y, no te di­go, los días des­pués. Cla­ro, pa­ra los cu­lés la pre­gun­ta sin res­pues­ta de­fi­ni­ti­va es qué pa­só des­de el mi­nu­to 40 al 90. Y aquí to­do es vá­li­do. Que si el Ba­rça re­ga­ló el par­ti­do, un desas­tre el se­gun­do tiem­po, una lec­ción de Guardiola, fa­llo de los nues­tros...

El sá­ba­do, Luis En­ri­que qui­so ter­mi­nar con to­do eso. Es­cu­ché que de­cía “en es­te par­ti­do he­mos he­cho los me­jo­res 40 mi­nu­tos de mi eta­pa”. Es una opi­nión de pe­so y es­toy se­gu­ro que es lo que pien­sa. Lo que pa­sa es que la pren­sa y el se­gui­dor no re­nie­gan de esos 40 mi­nu­tos sino que no en­tien­den lo que si­guió a es­ta ex­hi­bi­ción ini­cial. Es evi­den­te que fue cla­ve el gol del em­pa­te. Aten­ción que es­to es uno de los pea­jes que se pa­gan cuan­do los erro­res del fut­bo­lis­ta se pro­du­cen en el área o sus al­re­de­do­res. Aho­ra mis­mo me acuer­do de Ter Ste­gen en Ba­laí­dos, de Bra­vo en el Camp Nou y de Ser­gi Ro­ber­to en Manchester. Per­der un ba­lón en el área con­tra­ria no es tras­cen­den­te, sí su­ce­de en la pro­pia. En el des­can­so, Pep, co­no­ce­dor a to­pe de la ma­yo­ría de nues­tros fut­bo­lis­tas, vio el cie­lo abier­to. Au­men­tar la pre­sión en to­do el cam­po... y así nos fue. El Ba­rça se rom­pió por el cen­tro. De­fen­sa ven­di­da, Bus­quets des­con­cer­ta­do. Tres ata­can­tes sin ba­lón no pue­den ha­cer da­ño y el cen­tro del cam­po es­ta­ba fun­di­do. La pa­re­ja Ar­da-An­dré Go­mes des­apa­re­ció en las aco­me­ti­das de los lo­ca­les. Ter Ste­gen, len­to y sin reac­ción en la fal­ta de De Bruy­ne. Aque­lla pu­do ter­mi­nar muy mal pe­ro no hay que dra­ma­ti­zar. En no­viem­bre no se de­ci­de na­da. Ur­gen­te, re­com­po­ner el cen­tro del cam­po.

En otro or­den de co­sas, Real Ma­drid y Ba­rça an­dan com­pi­tien­do en quién re­nue­va a más ju­ga­do­res, eso sí al al­za, muy al al­za. ¡Qué lar­gos con­tra­tos! El Ma­drid no me im­por­ta, si has­ta pa­gan 20 mi­llo­nes de mul­ta. Me da igual. Nues­tra di­rec­ti­va es­tá ya en mar­cha pa­ra alar­gar con­tra­tos has­ta 2021. Su­pon­go que el año 21 tie­ne que ver con el de la fi­na­li­za­ción de su man­da­to, con lo que si to­do se cum­ple con nor­ma­li­dad

pue­den coin­ci­dir las elec­cio­nes con el tér­mino de con­tra­tos de fut­bo­lis­tas co­mo Ney­mar y, pre­su­mi­ble­men­te, los de Luis Suá­rez, Ra­ki­tic, Bus­quets, Inies­ta y Mes­si, al que se pue­de in­cluir el de Pi­qué. Bueno y ¿qué? Na­da o sí. Es­tos cracks, lo son de ver­dad cuan­do ter­mi­nen los con­tra­tos que aho­ra se van re­no­van­do, es­ta­rán en los 34 años cum­pli­dos, sal­vo Ney­mar, que ten­drá 29. No me ima­gino una plan­ti­lla con los seis más in­flu­yen­tes ju­ga­do­res ac­tua­les. Una ter­ce­ra par­te con fut­bo­lis­tas tan ve­te­ra­nos y con ci­fras al­tas, al­tí­si­mas. ¿Có­mo te des­ha­ces de al­guno de ellos si en un mo­men­to es ne­ce­sa­rio, si los tie­nes en la plan­ti­lla? ¿Có­mo los sus­ti­tu­yes por un crack de pri­mer ni­vel? Si to­do va nor­mal, y así hay que desear­lo, ima­gi­ne­mos, so­cio, que hay elec­cio­nes con fi­nal de con­tra­to de los gran­des nom­bres y que se de­ben re­em­pla­zar por otros del mis­mo ni­vel. Se po­drían ha­cer otras su­po­si­cio­nes con el te­ma ¿Es­ta­rá to­do pla­ni­fi­ca­do has­ta el más mí­ni­mo de­ta­lle y se me es­ca­pa cuál pue­de ser? No sé. Aun­que me sue­na más a bus­car la tran­qui­li­dad ac­tual... y des­pués ya ve­re­mos

Luis En­ri­que tie­ne la ur­gen­cia de re­com­po­ner, so­bre to­do, el cen­tro del cam­po

FO­TO: AP

El gol del em­pa­te del Manchester City re­sul­tó cla­ve y obli­gó a la me­dia a un so­bre­es­fuer­zo que le de­jó fun­di­do

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