CUES­TIO­NA­RIO PROUST

Esu­no­de­los­gran­des­mi­tos­mu­si­ca­les­de­lo­so­chen­ta. El can­tan­te de Tal­king Heads ha lle­ga do a la ma­du­rez y va­rios ar­tis­tas, Ru­fus Wainw­right en­tre otros, rin­den ho­me­na­je a la ban­da y al so­lis­ta el 23 de mar­zo en el Car­ne­gie Hall. Aquí, re­fle­xio­nes so­bre su idea

Vanity Fair (Spain) - - CONTENTS - David Byr­ne

Cuál es su idea de la fe­li­ci­dad per­fec­ta? ¡Guau, esa es una gran pre­gun­ta! La fe­li­ci­dad, tal y como he ex­pe­ri­men­ta­do y ob­ser­va­do en otros, pa­re­ce dar­se al azar; al­gu­nos so­mos fe­li­ces con bas­tan­te re­gu­la­ri­dad ( yo al me­nos lo soy) y otros, no tan­to. Pe­ro no pa­re­ce ha­ber nin­gu­na ex­pli­ca­ción cla­ra del por­qué. La fe­li­ci­dad vie­ne y se va en­mo­men­tos ines­pe­ra­dos. El grá­fi­co de la fe­li­ci­dad ni si­quie­ra pa­re­ce coin­ci­dir con lo que es­tá su­ce­dien­do en nues­tras vi­das. O tal vez sí lo ha­ce y no po­de­mos sa­ber­lo. El di­ne­ro... ¿Hay una co­ne­xión en­tre el di­ne­ro y la fe­li­ci­dad? Con él se eli­mi­na un océano de preo­cu­pa­cio­nes y an­sie­da­des, pe­ro ¿son to­dos los ri­cos fe­li­ces? ¿En se­rio? Do­nald Trump SIEM­PRE es­tá con el ce­ño frun­ci­do. Di­cho es­to, es di­fí­cil ser fe­liz si no sa­bes dón­de vas a dor­mir o cuán­do vas a te­ner la pró­xi­ma co­mi­da. ¿La bús­que­da de la fe­li­ci­dad? ¿Dón­de se su­po­ne que hay que mi­rar? ¿Hay pis­tas es­con­di­das en al­gu­na par­te? El me­ro ac­to de la bús­que­da pue­de con­du­cir a la frus­tra­ción y la in­fe­li­ci­dad. Sos­pe­cho que la fe­li­ci­dad te en­cuen­tra, pe­ro no es­toy se­gu­ro de que pue­das en­con­trar el ca­mino que con­du­ce a ella. La fe­li­ci­dad es­tá en to­das par­tes, aun­que al­gu­nas cul­tu­ras son, he leí­do, más fe­li­ces que otras. Pro­duc­to in­te­rior bru­to, es­tás jo­di­do.

¿Es un día so­lea­do la fe­li­ci­dad? ¿Son las gen­tes que vi­ven en los tró­pi­cos más fe­li­ces en ge­ne­ral? Ellos, sal­vo que us­ted crea en la re­com­pen­sa ce­les­tial, se­rán en­ton­ces con­si­de­ra­dos los ga­na­do­res en el sor­teo de la vida. Esas cul­tu­ras jun­to con al­gu­nos de nues­tros ami­gos los ani­ma­les. Los pe­rros, aves, nu­trias, fo­cas y del­fi­nes tie­nen mo­men­tos de pura fe­li­ci­dad, no es una sen­sa­ción úni­ca en los se­res hu­ma­nos. Mi co­ra­zo­na­da es que exis­te un me­ca­nis­mo de su­per­vi­ven­cia evo­lu­cio­na­da que mu­chas es­pe­cies han desa­rro­lla­do pa­ra ex­pe­ri­men­tar mo­men­tos es­po­rá­di­cos de fe­li­ci­dad. Es­to nos im­pi­de hun­dir­nos del to­do en el ejer­ci­cio de nues­tra his­to­ria vi­tal, que en úl­ti­ma ins­tan­cia, siem­pre tie­ne un mal fi­nal. En un sen­ti­do evo­lu­ti­vo, en al­gu­nos de esos mo­men­tos fe­li­ces po­dría ha­ber pis­tas so­bre las co­sas que nos ayu­dan a so­bre­vi­vir. La fe­li­ci­dad sur­ge a ve­ces en torno a nues­tra fa­mi­lia y ami­gos, en una si­tua­ción con­for­ta­ble y de mu­tuo apo­yo. Por ejem­plo, cuan­do he­mos dis­fru­ta­do de una bue­na co­mi­da, al­can­za­do una me­ta o te­ni­do una bri­llan­te ins­pi­ra­ción. ¿Cuál es su ma­yor te­mor? Lo sa­bré cuan­do lo vea. Ho­la, ha­bi­ta­ción 101 [ la de la tor­tu­ra en 1984 de Or­well]. ¿Con qué fi­gu­ra his­tó­ri­ca se iden­ti­fi­ca? No es­toy se­gu­ro de iden­ti­fi­car­me con ellos, pe­ro hay fi­gu­ras que ad­mi­ro como Mar­tin Lut­her King, Bob Raus­chen­berg, Gand­hi, Man­de­la... ¿Y la per­so­na vi­va a la que más ad­mi­ra? Aung San Suu Kyi, Cae­tano Veloso, Terry y Jo Har­vey Allen, Ford Whee­ler, Ed­ward Snow­den, Brad­ley Man­ning. Y mi di­fun­to pa­dre. ¿Cuál es su via­je fa­vo­ri­to? Des­de el bar a la ha­bi­ta­ción. . . Eso no es real­men­te cier­to, sim­ple­men­te me vino a la ca­be­za pe­ro, ¡ey, sue­na como una can­ción que es­pe­ra ser es­cri­ta! Tal vez una can­ción pa­ra otra per­so­na, creo. Mi via­je fa­vo­ri­to es el ca­mino que una idea to­ma pa­ra lle­gar has­ta su con­clu­sión ló­gi­ca, la cual ter­mi­na sien­do bas­tan­te su­rrea­lis­ta. La ló­gi­ca y la ra­cio­na­li­dad lle­va­das al ex­tre­mo se con­vier­ten en irra­cio­na­li­dad y sin­sen­ti­do. ¿Qué es lo que más le dis­gus­ta de su apa­rien­cia? De­jé de mi­rar­me en el es­pe­jo o en los re­fle­jos de los es­ca­pa­ra­tes ha­ce bas­tan­te tiem­po. ¿Cuán­do y dón­de es us­ted más fe­liz? Cuan­do sal­go con­mis ami­gos. O al be­sar a al­guien. O

al can­tar. O al­mon­tar en bi­ci­cle­ta.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.