LA MUERTE LLEGÓ DE ARRIBA EN LAS VEGAS

La Semana - - FRONT PAGE / PORTADA - POR WIL­LIAM R. WYNN | TULSA, OK bill@lase­m­anadel­sur.com

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per­sonas perdieron la vida en la masacre más san­gri­enta en la his­to­ria de Es­ta­dos Unidos, ocur­rió en Las Vegas y ya hay más de 520 heri­dos. Lo que pare­cería haber con­tribuido a la can­ti­dad de muertes habría sido un con­ver­tor de arma semi au­tomática en una ame­tral­ladora lla­mado bump stock, un artículo de venta le­gal en el país.

Según in­formó la As­so­ci­ated Press , se en­con­traron dos “bump stocks” en el dor­mi­to­rio del ho­tel Man­dalay Bay desde donde el tirador Stephen Pad­dock le dis­paró a la mul­ti­tud. Y si bien no se ha rev­e­lado si al­guna de las 23 ar­mas en­con­tradas en el dor­mi­to­rio del sospe­choso habían sido ma­nip­u­ladas y con­ver­tidas en ame­tral­lado­ras au­tomáti­cas, las graba­ciones de au­dio del día del in­ci­dente y los tes­ti­gos de la masacre dan a en­ten­der que así fue.

Hace un año atrás – el 19 de ju­nio del 2016 – 49 per­sonas murieron y otras 50 re­sul­taron heri­das en un ataque ho­mofóbico en la dis­coteca Pulse de Or­lando, Florida. Hasta ayer, esta había sido la peor masacre en la his­to­ria, Las Vegas subió la apuesta.

Hasta el mo­mento se de­scono­cen las ra­zones por las que el tirador de 64 años, con­ta­dor re­ti­rado, in­ver­sor en bi­enes raíces y posi­ble mul­ti­mil­lonario, sin ningún pron­tu­ario le­gal o prob­le­mas de salud men­tal de­ci­diera dis­parar desde el piso 32 de un ho­tel de lujo en la ciu­dad del pecado. Abajo, lo es­per­aba una mul­ti­tud que dis­frutaba de un fes­ti­val de música coun­try al aire li­bre.

El senador de Cal­i­for­nia, Diane Fe­in­stein, de­fen­sora del con­trol de ar­mas desde que ini­ciara su car­rera como al­calde en San Fran­cisco y tras la muerte de su pre­de­ce­sor de­cidió poner fin a la venta de “bump stocks.”

“La gente puede com­prar bump stocks por menos de 200 dólares”, dijo la senadora. “Así con­vierten fá­cil­mente un arma semi au­tomática en un arma de fuego que puede dis­parar en­tre 400 y 800 ron­das por min­uto cau­sando daños in­imag­in­ables”.

Otros políti­cos in­cluyendo a Hil­lary Clin­ton es­tán exigiendo tomar me­di­das no sólo para an­u­lar las com­pras de bump stocks, sino tam­bién para evi­tar que las ar­mas semi-au­tomáti­cas uti­lizadas para con­ver­sión sean más difí­ciles de obtener.

La se­m­ana pasada el pre­sen­ta­dor Jimmy Kim­mel mandó un men­saje claro a los leg­is­ladores in­vitán­doles a la ac­ción, di­ciendo: “De­berían es­tar rezán­dole a Dios que los per­done por de­jar que quienes de­fien­den la portación de ar­mas con­trolen este país. Esto es tan loco”.

El pres­i­dente Trump, si bien con­denó la masacre como un “acto de pura mal­dad”, sigue en con­tra de la re­stric­ción a la venta de ar­mas.

Según la policía Pad­dock se sui­cidó antes de que la policía in­gre­sara en su cuarto. (La Se­m­ana)

STEPHEN PAD­DOCK

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