Tu Hogar : 2020-06-18

QUITAMANCH­AS : 7 : 7

QUITAMANCH­AS

VENTANAS, ESPEJOS Y VIDRIOS IMPECABLES enjuagar bajo el agua fría. Luego, lavar como de costumbre. Cuando la mancha se produce sobre una alfombra, limpiar todo lo que se pueda. Luego, preparar una solución de una cucharada de jabón para la ropa en una taza de agua y aplicarla sobre la zona afectada utilizando una esponja o un trapo limpio. Mientras se trabaja, secar cuantas veces sea necesario, para evitar un exceso de humedad. Quitar los remanentes de detergente utilizando trapos limpios y húmedos. Si la mancha persiste luego de este tratamient­o, no intentar ningún otro método y pedir asesoramie­nto profesiona­l. deshacerse de todo rastro de lavandina. SANGRE Si el material es lavable, ponger la prenda en remojo inmediatam­ente con agua salada (utilizar una cucharada de sal por cada taza de agua) o con agua y jabón enzimático durante dos o tres horas. Lavar con agua fría. Si queda alguna mancha, se puede utilizar lavandina (cloro) siempre que la etiqueta de la prenda no indique lo contrario. ■ LIMPIARLOS BIEN IMPLICA CONOCER ALGUNOS DATOS QUE AQUI TE DETALLAMOS sional. Pero se puede hacer las cosas más sencillas si se absorbe con trapos limpios la mayor cantidad posible de pintura, apenas se produce la mancha. POMADA DE LUSTRAR ZAPATOS Aplicar inmediatam­ente jabón líquido para la ropa y frotar para que penetre entre los tejidos; luego enjuagar. Si la mancha persevera, tomar una esponja vieja, embeberla en alcohol y aplicar sobre ella. Volver a enjuagar. Si no se tiene alcohol, pruebar utilizando aguarrás. Es importante que antes de utilizar alcohol o aguarrás sobre la prenda, se pruebe los efectos en una parte no visible. ■ En caso de tratarse de una mancha de sangre sobre una prenda de algodón blanco, colocarla de inmediato debajo del chorro de agua fría y, una vez que el agua pura no pueda remover más suciedad, poner la pieza en remojo con agua y amoníaco. ■ b) Pinturas a base de aceites: Para deshacerse de este tipo de manchas, es preciso que se actúe mientras se encuentran frescas, porque una vez secas se vuelven indelebles. De todas formas, se corre con ventaja puesto que las manchas de óleo tardan mucho tiempo en secarse. Lo primero que se debe hacer es leer la etiqueta del envase de la pintura que provocó la mancha, donde segurament­e se recomienda el solvente correspond­iente. Poner mucha atención, también, al material de la superficie afectada, ya que puede resultar dañado por el thinner recomendad­o. En caso de que el producto recomendad­o como solvente tenga un precio inaccesibl­e, llevar la prenda a la tintorería sin demorar y no olvidar comentarle al tintorero el origen de la mancha. Si la mancha puede quitarse con aguarrás, colocar la prenda sobre una pila de trapos apoyando la parte exterior de la mancha sobre ellos y trabajar desde el interior aplicando el producto con un cepillo dental viejo con cerdas de nylon. Cuando ya no aparezca color en los trapos, absorbente­s, colocar detergente sobre la zona afectada (sin quitar los restos de aguarrás) y cubrirla con agua caliente. Luego, ponerla (sólo la parte dañada) en remojo durante 12 horas aproximada­mente. Una vez transcurri­do ese lapso, fregar enérgicame­nte y lavar la prenda como siempre. Para quitar manchas de pintura al óleo de una alfombra, se debe buscar ayuda profe­ Cuando la mancha se produce sobre una prenda delicada, la mejor solución es llevarla a la tintorería para que se le brinde el tratamient­o adecuado. ■ La pomada de lustrar zapatos (como el lápiz labial) es una tintura con base oleosa, de manera que el agua o el calor sólo conseguirí­an extender y afirmar la mancha. Aplicar un poco de aceite mineral o vegetal, fregar y dejar actuar durante aproximada­mente 15 minutos. Colocar unas gotas de amoníaco utilizando un trapo (siempre que no se trate de seda o lana). ■ Para quitar manchas de sangre de una alfombra, se puede aplicar agua salada con una esponja hasta que desaparezc­an y, luego, pasar un trapo limpio y húmedo para eliminar todo rastro de sal remanente. ■ Aunque hay numerosos productos destinados a limpiar vidrios, nunca está de más conocer algunos sistemas infalibles que, además, siempre tendremos a mano. La regla básica para limpiar este material es la utilizació­n de papeles de diario. Mezclar 2 cucharadas de vinagre por litro de agua y usar el papel para pasarlo por los vidrios. Después, secarlos con una hoja también de periódico. Los vidrios muy sucios, requieren de una solución de agua con amoníaco y los coloreados se limpian mejor con agua y alcohol. Los vidrios esmerilado­s, en cambio, quedan perfectos si se lava con agua y polvo de piedra pómez. En caso de que la mancha que se intenta eliminar se encuentre seca, preparar una solución con una cucharada de jabón en polvo en una taza de agua fría y aplicarla con un trapo limpio tantas veces como sea necesario, hasta que la mancha haya desapareci­do por completo. Para que la alfombra no se sobrehumed­ezca, escurrir el trapo antes de cada aplicación. Una vez desapareci­da la mancha, quitar el exceso de jabón con un trapo o, si se prefiere, con la aspiradora. ■ Otro producto que se puede utilizar para eliminar las manchas de pomada de zapatos de una prenda de vestir es el spray de cabello. Ensayar en una parte no visible de la prenda y, si resulta efectivo, rociarlo directamen­te sobre la mancha. Dejar reposar por un momento y luego, secar suavemente con un trapo limpio. ■ SUDOR Si se derrama lustrador líquido de zapatos sobre una alfombra, absorber lo máximo posible inmediatam­ente. Luego, disolver una cucharada de té de jabón para la ropa en media taza de agua tibia y aplicarla entre el pelo de la alfombra, secando a la vez que trabaja para evitar un exceso de humedad. ■ Es sabido que los tejidos afectados por el sudor se encuentran más frágiles que cualquier otra zona de la prenda, ya que éste tiende a debilitarl­os. Por eso, al tratar una mancha producida por transpirac­ión, se deberá hacerlo cuidadosam­ente para que el área no se debilite más aún. ■ Si es una alfombra clara, la mancha que queda puede tratarse aplicando una mezcla de una cucharada de té de lavandina (cloro) y un cuarto de taza de agua fría sobre la mancha y frotando enérgicame­nte con un cepillo dental viejo, a la vez que seca. Por último, enjuagar la zona afectada utilizando trapos limpios y húmedos para ■ Mojar la parte dañada con agua tibia y colocar detergente sobre ella, fregando cuidadosam­ente. Luego, proceder a lavar normalment­e. ■ Si la prenda ha perdido su color original a causa del sudor, hay que tratar de recuperarl­o utilizando amoníaco o vina­ ■ 7

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